Géneros y Sexualidades

VIOLENCIA HACIA LAS MUJERES

Bárbara de Regil, lejos de la realidad de miles de mujeres

La protagonista de Rosario Tijeras e ‘influencer’ fue cuestionada en las redes sociales debido a sus escandalosas declaraciones sobre la violencia dentro del hogar.

Joss Espinosa

@Joss_font

Martes 2 de junio

Se viralizó un video en el que Bárbara de Regil da “consejos” a quienes viven violencia en sus casas. Pide que respiren profundamente y que pidan con el corazón que no lxs traten así. Esto fue ampliamente repudiado en las redes sociales.

Las declaraciones de Bárbara de Regil, lo que obvian por completo es que para millones de mujeres no es tan fácil como simplemente ponerle buena cara a la violencia y valorarse. La mayoría de las mujeres que sufren violencia al interior de sus hogares son mujeres a quienes por condiciones objetivas no les es tan fácil salir de dicha situación.

Muchas de ellas viven en condiciones muy precarias y dependen económicamente de sus agresores, situación aún más grave si tienen hijes. Para muchas mujeres, pese a que trabajan, debido a los bajos salarios y a que nosotras ocupamos los trabajos más precarios, se vuelve casi imposible sostener la familia con un solo sueldo, lo que hace que se queden los lugares donde son agredidas, o simplemente no tienen a donde ir.

Es decir, cuando hablamos de violencia en el hogar no es simplemente la acción individual, de quien agrede y quien vive esa violencia, sino de una condición estructural que conlleva a que esta violencia se extienda como la vemos ahora.

Cabe recalcar que estas declaraciones se dan en el marco del incremento de las llamadas de emergencia y auxilio al 911, por violencia doméstica, a lo que se suma el desbordamiento en los refugios transitorios para mujeres víctimas de violencia. Peor aún, en un país en el que los feminicidios van en aumento.

Queda claro que Bárbara de Regil es completamente ajena a esta realidad que viven millones de mujeres, entre la precariedad y la violencia.

Respirar profundo… y luchar contra la violencia

Es real que para enfrentar la violencia se necesita de voluntad, pero no (sólo) la voluntad individual, sino la que se ha mostrado en las calles desde hace al menos 5 años. Con lo que hemos visto en recientes movilizaciones, queda claro que las mujeres llegamos a un punto de tolerancia cero hacia la violencia.

Lo que se muestra es que para enfrentar la violencia y acabar con la opresión que viven miles de mujeres, no basta con medidas individuales, y la interrogante es cómo pasar de sólo resistir a la violencia que vivimos a acabar con ella.

Por un lado, es claro que se hace urgente exigirle medidas mínimas al Estado para resguardar la vida de las mujeres. Y lejos de su propuesta de invertir más en la militarización, es necesario un plan integral contra la violencia que considere la inversión en refugios transitorios, licencias pagadas para mujeres víctimas de violencia, créditos y planes de vivienda accesibles para mujeres, y condiciones laborales dignas. Esto junto al acompañamiento psicológico, todo esto financiado por el Estado, sobre la base de quitar el presupuesto a la Guardia Nacional.

Todo esto podría ser posible, también, si imponemos impuestos progresivos a las grandes fortunas, empezando por las trasnacionales que en la frontera explotan principalmente a las mujeres en la industria maquiladora.

Estas son las medidas mínimas que hay que arrancarle a esta democracia degradada. Sin embargo, para verdaderamente vivir “feliz y tranquila y sin miedo”, hace falta mucho más. Y esas medidas mínimas deben ser pasos firmes para cuestionar las raíces de esta sociedad que se asienta sobre la opresión contra nosotras y la explotación de las grandes mayorías; cuestionarlo y transformarlo todo.






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