Economía

PETRÓLEOS MEXICANOS

Claves del Plan de Negocios de Pemex y las repercusiones del anuncio

Se reducen recursos respecto al presupuesto para 2019. Se alivia la carga fiscal. Citi se prepara para bajar la calificación de la petrolera mexicana.

Martes 16 de julio | 20:08

Pemex es considerada como la petrolera más endeudada del mundo. Sufre las consecuencias de una inversión que se ha visto mermada a lo largo de los años, y una carga fiscal que ronda una tasa del 65%. Fue la fuente de financiamiento de las sucesivas administraciones, sufrió desvíos de recursos, recortes presupuestales sucesivos y asignación de contratos al capital privado que la perjudicaron.

En este contexto, durante la conferencia mañanera de este martes 16 de julio, el presidente López Obrador dio a conocer el Plan de Negocios de Pemex. La apuesta es concentar la extracción de hidrocarburos en aguas someras del Golfo de México y en yacimientos terrestres. No se expidió respecto a los contratos de asociación de la petrolera con empresas privadas (farmouts).

Según declaró el presidente, este plan consiste en continuar con el apoya a la petrolera en los primero tres años de su administración, con presupuesto y reducción de impuestos para que tenga recursos –reforma a la Ley de Hidrocarburos mediante- y pueda invertir.

Para los últimos tres años de su gobierno, el presidente prevé que con un incremento de la producción sumado a los excedentes Pemex aportará al desarrollo de México. Todo esto en el marco de que la reforma energética aprobada durante el gobierno anterior se mantiene. No hay vuelta atrás en los contratos ya otorgados.

La relación con el capital privado

El plan gubernamental incluye la participación de compañías privadas a través de los Contratos de Servicios Integrales de Exploración y Extracción (CSIEE).

Estos contratos consisten en la prestación de servicios, mediante los cuales las empresas aportan el 100% de la inversión necesaria para la exploración y producción de crudo en un campo. Y los contratistas reciben una remuneración en dólares por unidad de hidrocarburo producido.

Según especialistas, este modelo de negocio no es muy atractivo para el capital privado, ya que no podrán vender el petróleo extraído en el extranjero ni compartir las ganancias del crudo con Pemex, algo que sí podían hacer en las rondas petroleras y los farmouts de Peña Nieto. Pareciera que tendrán menos beneficios los grandes capitalistas que se habían sacado la lotería con el esquema anterior. Esperar y ver.

Los números

Para los tres años próximos, hasta 2022, la Secretaría de Hacienda dará 141,000 millones de pesos para apoyar las finanzas de Petróleos Mexicanos (Pemex).

Según detalló el director general de Pemex, Octavio Romero Oropeza, para el 2020, la contribución del gobierno a Pemex será de 66,000 millones de pesos, para 2021 de 38,000 millones de pesos y para 2022 de 37,000 millones de pesos.

Entre 2020 y 2022, la aportación gubernamental ascenderá a 12% del presupuesto acumulado de la petrolera, a lo cual se añade la reducción de la carga fiscal por concepto de derecho a la utilidad compartida (DUC), que durante los próximos dos años significará cobrarle 128,000 millones de pesos menos a Pemex.

Este recorte de la carga fiscal se añadirá a los 30,000 millones de pesos que se le reducirán en 2019. Así es que al sumar la contribución del gobierno y la reducción del derecho a la utilidad compartida, en los próximos tres años Pemex obtendrá fondos adicionales por 111,000 millones de pesos.

En 2020, según el Plan de Negocios los recursos de la petrolera subirán a 347,000 millones de pesos, una cifra que resulta inferior al presupuesto de 464,601 millones de pesos del año en curso.

A su vez, para el 2021, el aporte del gobierno y la reducción del DUC corresponderá a 29% de los fondos totales de los que dispondrá Pemex, que subirá a 411,000 millones de pesos. Al año siguiente, en 2022, ya no se aplicará la reducción al DUC, pero sí se mantendrá una contribución gubernamental que será de 9% de los recursos de la petrolera.

Como parte del plan, se contempla una racionalización de la contratación de servicios, con lo cual las autoridades esperan obtener recursos adicionales por 108,000 millones de pesos entre el 2020 y el 2023, que se desglosan así: 14,000 millones en 2020; 40,000 millones de pesos en 2021; 40,000 millones en 2022, y 14,000 millones de pesos en 2023. Para 2023 la meta es que Pemex cuente con un financiamiento de 389,000 millones de pesos de los cuales 96% serán recursos generados por su operación.

Para el último año de gobierno de López Obrador no se incluyen ahorros en contrataciones ni baja de la carga fiscal o contribuciones gubernamentales.

Repercusiones y trascendidos

La primera agencia que salió a reprobar el plan del gobierno mexicano es Citi. Ernesto Revilla, economista en jefe para Latinoamérica de la institución, afirmó que el gobierno no comprende la fragilidad de la petrolera y que por esa razón la rebaja de la calificación de la deuda puede darse en los seis meses próximos.

A su vez, según dio a conocer el Banco Base, luego del anuncio, el peso mexicano se depreció ligeramente un 0,28%, esto porque los mercados estaban analizando “el riesgo que conlleva hacia recortes adicionales a la calificación de Pemex y a la calificación crediticia de México”.

Ante el anuncio, también la mayor parte de los bonos de Petróleos Mexicanos Pemex cayeron. Y los Credit Default Swaps (CDS), o seguros contra el incumplimiento de la deuda de Pemex, que en junio subieron de los 280 puntos a los 380 puntos y se ubicaban en 359 puntos al lunes 15 tras la conferencia donde se anunció el plan se ubicaban en 361 dólares, en los niveles de diciembre de 2016.

La renuncia del ex secretario de Hacienda Carlos Urzua salió a relucir de nuevo ante el anuncio del Plan de Negocios de Pemex. Distintos medios recordaron que uno de sus cuestionamientos era precisamente sobre la financiación de la petrolera. Ahora, el nuevo titular de la secretaría, Arturo Herrera, había expresado dudas sobre las posibilidades del Estado de asumir la subvención del proyecto de la nueva refinería.

A su vez, se dio a conocer que Herrera no concurrió a la reunión del Consejo de Administración que aprobó el Plan de Negocios, sólo envió a un representante. Y mientras el director de Pemex afirmó que el Plan se aprobó por unanimidad, trascendió que hubo diferentes opiniones sobre el mismo.

De acuerdo con analistas entrevistados en Aristegui Noticias, el riesgo es que el alivio fiscal para Pemex repercutirá en las finanzas públicas y que esto abre la puerta a una reforma fiscal que apunte a ampliar la base de los contribuyentes. Concretamente, mencionaron a los trabajadores informales, que constituyen 60 % de la población económicamente activa.

Si esto es así, puede surgir una nueva contradicción para el gobierno, que prometió no aumentar impuestos ni crear nuevos. Una promesa que creyeron millones de trabajadoras, trabajadores y jóvenes que, ante el hartazgo de los partidos patronales tradicionales, llevaron a López Obrador al poder en las elecciones presidenciales del 2018.






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