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COSTA RICA

Costa Rica: ¿Qué significa el discurso de Alvarado en Guanacaste?

El discurso pronunciado por el presidente Carlos Alvarado este 25 de julio, ha sido motivo de enojo y burla por parte de grandes sectores de la clase trabajadora costarricense.

Paola Zeledón Muñoz

Organización Socialista / Pan y Rosas

Stephanie Macluf

Organización Socialista

Domingo 28 de julio | 15:52

“Mas los discursos de unos pueblos a otros, o a las naciones y príncipes, son partes integrantes de la historia (...) En esas charlas expresan estos hombres las máximas de su nación, de su propia personalidad, la conciencia de su situación política tanto como de su naturaleza moral y espiritual, los principios de sus propósitos y modos de actuar.”
G. F. W. Hegel.
Filosofía de la Historia

El discurso pronunciado por el presidente Carlos Alvarado este 25 de julio, ha sido motivo de enojo y burla por parte de grandes sectores de la clase trabajadora. El motivo es simple. Alvarado básicamente hizo un estallido eufórico contra docentes que protestaban contra el gobierno, en un acto que reivindica la anexión del Partido de Nicoya a Costa Rica, un elemento fundacional de la construcción del estado burgués en Costa Rica.

En medio de su estallido, la voz de Alvarado no fluctuó, el discurso se mantuvo firme y si se aprecia miedo en su tono, no es miedo de cobardía, sino todo lo contrario, es el miedo de un jefe que está llamando a unificar las fuerzas de todos los explotadores contra todos los explotados. Es el miedo de quien se prepara para una prolongada lucha.

El estallido de furia es el de un burgués que se ve en la obligación de hablar duramente a “sus” trabajadores. Alvarado hizo un repaso de lugares comunes de la ideología burguesa sobre Costa Rica al que todas y todos los trabajadores conscientes deben prestar atención, por que su discurso es clarificador de cuál es el proyecto político que la burguesía tiene para el país.

En algo más de cinco minutos el presidente hizo un recorrido por los “hitos” idiosincráticos del estado costarricense, desde el Pacto de Concordia (la primera Constitución costarricense) hasta la inversión de 400 millones de dólares por 14 grupos empresariales en la región de Guanacaste, en el Pacífico Norte del país. Durante esos cinco minutos, una y otra vez, docentes gritaban “fuera, fuera” o “fuera presidente, fuera presidente”, lo que obviamente le impedía a Alvarado organizar de manera coherente su discurso, hasta que se salió de sus casillas.

En primer lugar Alvarado hizo un reconocimiento explícito: “y a las que nos detienen no nos vamos a dejar que nos detengan”, ya en medio de abucheos generalizados. Ya fuera de sí, en su “respuesta” a quienes detienen el supuesto avance de Costa Rica, es decir, a las y los docentes que le gritaban “fuera, fuera”, Alvarado por un lado reconoce, de hecho, que está detenido y que, a su vez, quienes lo detienen son ellas, “las que nos detienen”, como un llamativo lapsus que refleja la misoginia oculta de Alvarado, tirando por el suelo su careta progresista.

Inmediatamente después, Alvarado usa las figuras retóricas de “viva la Anexión, viva Guanacaste y que viva, que viva, que viva Costa Rica” contra la clase trabajadora. Pero ¿Cuál es el contenido real de esa Costa Rica y esa Guanacaste que Alvarado asume?

La inversión de 418 millones de dólares en 11 proyectos turísticos privados, concentrados en Carrillo, Liberia y La Cruz. El gobierno ha agilizado trámites en INVU (Instituto Nacional de Viviendo y Urbanismo), SETENA (Secretaría Técnica Nacional Ambiental) y AYA (Instituto de Acueductos y Alcantarillados. Las inversiones más grandes se concentran en el Golfo de Papagayo y empiezan a construirse 2020 y 2022. En total se contrarían 3750 mientras se construye y 3100 cuando esté en operación.

Como “novedosa” propuesta el gobierno plantea una nueva ola de construcción de hoteles, o sea literalmente lo mismo desde hace años. El gobierno se comporta como una junta de negocios de grandes empresarios y entonces ponen todas las condiciones básicas para que se explote mano de obra barata a la que se le incentiva aprender inglés como segunda lengua, así como también garantiza las condiciones para la construcción, como permisos de uso de la tierra, y la propuesta de un proyecto de abastecimiento de agua conocido como Agua para Guanacaste, el cual le garantiza al menos 1.5m3/s al turismo, particularmente al que se construya en el Golfo de Papagayo, todo esto en una región donde todos los años hay sequía y son conocidos los casos de desviación de agua a hoteles y campos de golf en detrimento de las comunidades de la región. Es decir, como solución para la pobreza estructural de la región, el gobierno propone poner nuestros recursos naturales y a nuestra clase trabajadora en función del enriquecimiento de un pequeño grupo de empresarios, 14 grupos inversores que se harán más ricos aún, mientras la región sólo obtiene explotación y deterioro de su naturaleza, como ya ha pasado en las últimas décadas.

Por protestar contra todo este modelo neoliberal, de entrega y saqueo, la clase trabajadora se ha movilizado desde hace 20 años, con grandes luchas como contra la apertura eléctrica en 2000, el TLC en 2007 y la Huelga General del 2018. Por ello es una auténtica provocación, que la cabeza del gobierno apunte al orgullo que siente “de un pueblo silencioso sin miedo a avanzar cuando hay que avanzar”.

Precisamente la burguesía, junto con todos sus partidos, no cuenta con una clase trabajadora silenciosa que lo deje avanzar en su agenda de sometimiento al capital extranjero y la destrucción del medio ambiente. El discurso de Alvarado es una manifestación consciente de su situación política, así como de la naturaleza moral y espiritual de toda la clase empresarial y los principios de sus propósitos y modos de actuar, de su política de entrega y sometimiento.

La historia del Estado que Alvarado reivindica está lejos del silencio que éste desea. Desde la colonia las comunidades indígenas lucharon contra la expropiación forzosa que hicieron los blancos, que significó el aniquilamiento de 400 000 personas, la destrucción de la propiedad comunal, la instauración del racismo e incluso de la religión católica, por lo que no es de extrañar que el templo colonial de Nicoya haya sido restaurado por una política específica del gobierno.

Toda la clase trabajadora costarricense, con sus diversos elementos de formación, desde la esclavitud de los pueblos originarios, la bastardía de hijos mulatos de españoles y la migración de trabajadores asiáticos al Pacífico y de negros al Caribe, se hizo siempre con el objetivo de formar el capital que hoy, de manera fetichista, es administrado por un pequeño grupo de hombres burgueses, blancos, misóginos y racistas que ha controlado el poder político en el país y que lo ha puesto en función de los intereses de grandes empresarios internacionales. Este es el “modelo” de país que reivindica Alvarado: opresión y explotación de manera constante y defender esto como una salida de la pobreza, una condena a trabajo forzado para las más amplias mayorías.

Este tipo de pronunciamiento solamente puede inspirar una respuesta enfática por parte de las y los trabajadores. Luego de la huelga general más grande que ha visto este país, y que hoy en día docentes y estudiantes de secundaria han continuado al punto de traerse abajo a un ministro del gobierno del PAC, podemos extraer la conclusión de que nuestros métodos de lucha funcionan cuando tenemos claros nuestros objetivos claros y nuestras fuerzas unificadas.

Desde Organización Socialista llamamos a la formación de un Encuentro de Trabajadores y Trabajadoras por la defensa del derecho a huelga, contra la imposición del IVA y el ajuste del gobierno y el FMI, no al pago de la deuda externa, recursos para salarios y estabilidad laboral, presupuesto para salud, vivienda, educación y becas estudiantiles, y por juicio y castigo para los asesinos de Sergio Rojas.

Los capitalistas todos, desde los progresistas a los reaccionarios, ponen todos los recursos del Estado para mantenernos explotados y explotadas, a toda la clase trabajadora, a las mujeres oprimidas, a los indígenas aislados, a la comunidad LGBT sin derechos, a los estudiantes con un futuro precario; concentran todo el poder para que un pequeño grupo de hombres blancos, empresarios, misóginos exploten y opriman a toda la población. Por ello nos hemos empezado a organizar, para darle vuelta a todo.






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