Política

IGLESIA Y DICTADURA

El amigo de Francisco en el Ejército bendice a los amigos de Videla

El obispo castrense, monseñor Santiago Olivera, recibió a la presidente del Centro de Estudios Legales sobre el Terrorismo y sus Víctimas (Celtyv), la abogada Victoria Villarruel. El organismo defiende a los militares genocidas.

Rosa D'Alesio

@rosaquiara

Sábado 19 de mayo de 2018

En la sede del obispado Olivera recibió a la portavoz de los condenados por crímenes de lesa humanidad. Durante el encuentro, Villarruel brindó un informe sobre la fundación del organismo en 2006. La presidenta puso en pie esta asociación con el objetivo de enfrentar a los organismos de derechos humanos que pelean por justicia y cárcel a todos los genocidas. Bajo el eufemismo de la defensa de las “víctimas” de terrorismo en la Argentina, Villarruel recorre los canales de televisión. Con su campaña llegó hasta la ONU.

El amigo del papa Francisco en el Ejército, Olivera, la recibe con el objetivo de colaborar en su tarea, según cuenta la Agencia Informativa Católica Argentina (AICA). Y agregan que el “encuentro fue el puntapié inicial para la construcción de un nexo, de un puente de trabajo, para colaborar como Iglesia, y ver cómo poder acompañar a aquellos que más sufren”. Sobre el encuentro el obispo indicó “debemos ver, observar, estudiar y evaluar todo el contexto de la historia, no siendo parciales, viéndolo todo, pues solo una sociedad que busca la verdad total, podrá crecer”.

Así Olivera se propone como el portavoz de los que reclaman la verdad completa y lo dice de esta manera “debemos trabajar por una verdadera cultura positiva del encuentro, pensando siempre en un futuro esperanzador, depositando una mirada completa sobre nuestra historia”. Monseñor Olivera invitó a “involucrarnos y comprometernos por alcanzar todos, con mucha humildad aquella verdad tan ansiada, aquella que nos una con lazos fraternos hacia todos”.

La verdad completa que pregonan los defensores de la dictadura y de los genocidas, es un apuesta a instalar la “teoría” de los dos demonios que impuso el gobierno de Raúl Alfonsín. Esta “teoría” (política) igualaba el accionar de las organizaciones armadas con el terrorismo de Estado, reduciendo el genocidio a una guerra entre bandos beligerantes, ocultado que el golpe tenía como objetivo liquidar a todos los activistas y referentes obreros antiburocráticos y los cuerpos de delegados que enfrentaban al peronismo en el poder.

Los que justifican el golpe militar, defienden también los “excesos” que se cometieron para acabar con la “subversión”. Aunque los grupos armados ya estaban diezmada al momento del golpe. Los excesos que termina justificando Villarruel y su organización son el robo de bebés, la tortura a mujeres embarazadas, la desaparición forzada de personas y los horrores más ominosos.

La Memoria Completa es la nueva versión de la teoría de los dos demonios, defendida por funcionarios del Gobierno de Cambiemos. Uno de los más conocidos ha sido Darío Lopérfido que sostuvo esta teoría desde otro ángulo "En Argentina no hubo 30 mil desaparecidos, se arregló ese número en una mesa cerrada para distribuir subsidios", dijo el exyerno de Bartolomé Mitre, uno de los dueños del diario La Nación que se apropió de Papel Prensa en una mesa de tortura.

Claudia Villarruel pide el fin de los juicios y la libertad de los genocidas, junto al obispo castrense. Pero la defensora de los genocidas no solo cuenta con el apoyo de la Iglesia, sino del propio Gobierno. El secretario de Derechos Humanos de la Nación, Claudio Avruj, invitó a un encuentro a Villarruel junto a una delegación de amigos y familiares de los responsables de la última dictadura militar. Este encuentro tuvo lugar el 14 de enero de 2016 en el predio de la ex ESMA, donde opero uno de los centros clandestinos más sangrientos.

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Obispo castrense, amigo del Papa

Hace más de diez años que no había un obispo castrense designado en Argentina. En junio de 2017 ocupa el cargo vacante monseñor Santiago Olivera. El papa Francisco fue el responsable de su designación y obviamente Mauricio Macri accedió con gusto a este nombramiento.

Olivera, defensor de la teoría de los dos demonios, a poco de asumir pidió “la reconciliación mirando para adelante” al tiempo que se mostró “de acuerdo” con que se otorgue la prisión domiciliaria a mayores de 70 años, condenados por delitos de lesa humanidad por los crímenes cometidos en la última dictadura militar.

Por este cargo, Olivera recibe una remuneración equivalente a la que percibe un subsecretario de Estado, que ronda entre los 150 mil pesos. Por impartir una ideología reaccionaria y cuidar las “almas” de los militares, perciben un “salario” más de diez veces mayor a un salario mínimo. Un estado laico como el argentino financia a la Iglesia católica y solo los obispos se llevan 130 millones por año .

Seguramente el plan del Gobierno por reducir el déficit fiscal, no contemple dejar de financiar a estos parásitos, porque la Iglesia ha sido y es el guardián del orden burgués.

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