CONTRA LA REFORMA LABORAL

El movimiento en Francia se mantiene y puede radicalizarse

Siguen las movilizaciones contra la reforma laboral del gobierno.

Jueves 22 de septiembre de 2016 | 12:25

Aunque decenas de miles de personas han salido a las calles, el Gobierno y los medios de comunicación dicen que la jornada ha sido “modesta”; o que se trata del “último cartucho”. O incluso más, según ellos esta jornada jamás ha existido. Black out. Pero lo que contradice este cuento es el hecho incontrastable de que el despliegue de los CRS (los antidisturbios) ha sido enorme en las principales ciudades y que la represión fue muy violenta en París.

Como es habitual, fue la ciudad Le Havre la que abrió el baile de las manifestaciones con alrededor de 12 mil trabajadores y jóvenes en cólera en las calles. Una vez más fue la capital de la huelga e incluso de la lucha contra la represión.

A excepción de París, con 40.000 personas, las manifestaciones han sido más modestas en el resto de los lugares, pero han estado nutridas por centenas de equipos sindicales combativos y por la juventud: un poco menos de un millar de personas en la comuna de Saint Nazaire, más de lo que se esperaban los sindicatos, con una fuerte participación obrera, incluida la presencia de los astilleros entre otros sectores. 3.000 en Rennes y más de 1.000 en Nantes; y en ambos casos las provocaciones policiales han estado muy presentes. En los lugares donde la movilización había sido más bien débil, el calendario “social” la ha relanzado, como en Belfort; donde 2.000 personas han marchado en apoyo a los trabajadores de Alsthom.

Dura represión en Paris

Paralelamente, las provocaciones por parte de la policía, así como la represión, fue muy dura contra el cortejo parisino, y especialmente contra el movimiento estudiantil que el gobierno quiere aplacar de una vez por todas. Para tapar la violencia de los tiros repetidos y las masivas granadas lanzadas para dispersar la manifestación, los medios de comunicación hablaron de la movilización parisina (las pocas veces que lo hicieron) tomando únicamente la noticia de un policía antidisturbios que resultó herido.

Lo que temen los analistas más lúcidos, es saber que, a pesar de un debilitamiento real en relación a las grandes manifestaciones de la primavera (pero de un aumento en relación a la del 5/7), la cuestión de la Reforma Laboral se puede transformar en un movimiento permanente hasta las elecciones y puede adquirir, cada vez más, formas más radicales.

¿Cómo hacer para que el movimiento no se ahogue en una multitud de escaramuzas sobre el terreno; controladas por lo alto por un “combate jurídico” que cargado de “cuestiones previas de constitucionalidad” es muy probable que no puedan obstaculizar más que algunos de los decretos de aplicación y no los principales? Esta línea mantiene la burocracia sindical.

Mantener el frente sindical, impulsar la unidad obrero estudiantil

Hace falta que el frente sindical se mantenga unificado: esto es lo que le ha dado fuerza a nuestro movimiento. Es también por eso que independientemente de una nueva fecha de movilización, que algunos aseguran está cerca y que permitirá reencontrase; nos hace falta mantener lo esencial en los métodos: lo que hace fuerte la movilización en Le Havre es la masividad del movimiento teniendo en cuenta la importancia de la ciudad. Lo que hizo fuerte la manifestación de Belfort, este jueves, fue el apoyo masivo a los trabajadores de Alstom, que están amenazados con el cierre. Lo que permitió el éxito, de la huelga de la fundición de Poitou fue la huelga de los CDI (contratos indeterminados) por la contratación y pase a plantilla de todos los precarios de la fábrica.

Estos tres ingredientes combinados le volverían a dar aire al movimiento. Un nuevo aliento en el que la juventud podría jugar un rol determinante como fuerza de impulso, ligando la lucha por la derogación de la reforma laboral a otros terrenos como la lucha contra la precariedad estudiantil, contra el racismo o contra el servicio cívico.

Un viento fresco que podría ser también una gimnasia de entrenamiento para el movimiento obrero. Una de las condiciones necesarias para este nuevo aliento es también la lucha contra la represión, así como contra la patronal y el gobierno. Y las acciones contra represión son numerosas, comenzando por el 19 y 20 de octubre en solidaridad con los camaradas de Goodyear que pasarán a juicio y que llaman una amplia concentración.

Coordinar y reforzar el movimiento a partir de las bases actuales; ese será la mejor vía para oponerse a la ofensiva reaccionaria en curso del gobierno y de aquellos que le hacen el juego; con Marine Le Pen a la cabeza.






Temas relacionados

Reforma Laboral Francia   /   Francia

Comentarios

DEJAR COMENTARIO