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HONDURAS

Indignación internacional por el asesinato de Berta Cáceres

La luchadora ambientalista Berta Cáceres, quien recibió el Premio Goldman en 2015, había dedicado sus últimos días a denunciar una serie de asesinatos políticos y amenazas a miembros de su comunidad, por la amenaza de construcción de hidroeléctrica.

Jueves 3 de marzo de 2016 | 23:29

La madrugada del jueves 3 de marzo, fue encontrada sin vida la principal fundadora del Consejo de Pueblos Indígenas de Honduras (Copinh), Berta Cáceres Flores, que durante más de 20 años dedicó sus esfuerzos en defender los derechos de la comunidad Lenca. Junto con diferentes organizaciones de mujeres, también destacó encabezando las movilizaciones contra el golpe de Estado al entonces presidente hondureño, Manuel Zelaya en 2009.

Desde muy tempranas horas la noticia causó un gran impacto nacional e internacional, que obligó a miembros de seguridad en Tegucigalpa a dar las primeras declaraciones. Julián Pacheco, ministro de Seguridad declaró que, aunque había una orden de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) para proteger la vida de la activista indígena, ella no había reportado el cambio de residencia en La Esperanza y, que por lo tanto, sólo contaba con un patrullaje cuando ella misma lo solicitaba, mismo que era reforzado cuando salía a otras regiones del país.

Aunque las mismas autoridades han mencionado que se encuentra un equipo de inteligencia y de seguridad trabajando en la zona para dar con los responsables del asesinato, algunos miembros de la policía ya empiezan a adelantar declaraciones y, han mencionado que el asesinato de Berta se debió a un intento de robo en su domicilio.

Mientras tanto, dirigentes obreros y populares han manifestado su repudio al asesinato de Berta Cáceres. “La policía dice que fue por robarle, pero es un crimen político de este gobierno. La única información que da la policía, es que entraron a la casa por la parte de atrás y le dieron dos disparos, pero todos sabemos que la mataron por su lucha”, declaró Carlos H. Reyes, dirigente sindical y del Frente Nacional de Resistencia Popular (FNRP).

La defensa de un río es la causa principal de este asesinato político. La madre de la activista, Berta Flores, ha manifestado que aunque había medidas cautelares dictadas por la CIDH para su hija, en el sentido estricto no recibía protección del Estado por la presión de las autoridades que defienden a las mineras y empresas hidroeléctricas.

El último grito

La última defensa que emprendió Cáceres fue la lucha por la defensa del río Gualcarque, ubicado en el departamento de Santa Bárbara al noroeste de Honduras, donde se habían destinado por lo menos 35 millones de dólares para la construcción de un proyecto hidroeléctrico en la que participaban principalmente el Fondo de Desarrollo de los Países Bajos FMO-Banco Holandés, el Finnish Fund for Industrial Cooperation Ltd, el FINNFUND de Filandia, el Banco Centroaméricano de Integración Económica, las empresas Siemens y VoithHydro de Alemania, entre otros. El objetivo sigue siendo el mismo que han mantenido durante décadas y es claro; dejar sin agua a cientos de nativos lenca, la etnia a la que pertenecía Berta Cáseres.

Berta Flores relató para distintos medios, que su hija había mantenido fuertes altercados en días recientes con militares que se encuentran resguardando la construcción de la represa en el río, pero que a manera de antecedentes también denunció las amenazas de muerte que había recibido, al igual que algunos de sus familiares y compañeros de su comunidad.

La lista de asesinatos políticos es larga

En Honduras entre los años 2002 y 2014 se registraron 111 asesinatos de activistas ambientales y, que junto a la violencia que se vive en el país se registran 13 muertes diarias según fuentes oficiales.

Al cierre de esta nota, son cientos de personalidades, de intelectuales, activistas, organizaciones sociales y sindicales, así como defensores de los derechos humanos e incluso algunos mandatarios latinoamericanos, quienes se han pronunciado por medio de declaraciones o en diferentes redes sociales, repudiando el asesinato de Berta Cáceres. Al medio día, cientos de medios de comunicación acompañaron el traslado del cuerpo de Berta Cáceres a una de las morgues del Ministerio Público en Tegucigalpa, en donde a petición de sus familiares, se realizaría la autopsia.

Centenares de personas en Honduras se manifestaron en las calles por la tarde de este jueves, y hasta la noche que el cuerpo de la activista fuera velado en las instalaciones del partido Libre en la capital hondureña para después trasladarlo a La Esperanza, en el departamento de Intibucá de donde es originaria.

Mientras el Consejo Nacional de Defensa y Seguridad (CNDS) fue convocado por el presidente Juan Orlando Hernández en carácter de urgente, en redes sociales empiezan a circular algunas convocatorias de movilización en varios países, para condenar y repudiar el asesinato de quien -como se lee en una nota de la BBC- fuera la hondureña que le torció la mano al Banco Mundial, dedicando gran parte de su vida a la defensa de los recursos naturales, así como por rechazar fuertemente la creación de bases militares estadounidenses en el territorio Lenca.

Con información de la BBC / Nación






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