EDITORIAL EL CÍRCULO ROJO

Las reglas del método empresario

La presión de los empresarios que, más allá de las grietas y los discursos, siguen imponiendo sus intereses en medio de la crisis. Editorial de “El Círculo Rojo”, programa de La Izquierda Diario que se emite los domingos de 21 a 23 h por Radio Con Vos, 89.9

Fernando Rosso

@RossoFer

Domingo 5 de abril | 23:15

  •  En los últimos días asistimos a una descarnada muestra de poder de los empresarios en medio de la crisis por la pandemia. Fueron tres corporaciones que hicieron pesar su capacidad lobby y, más allá de los discursos del Gobierno o la política, impusieron sus condiciones. Uno de ellos fue el empresario más poderoso del país (y uno de los más ricos del mundo), que comanda el grupo Techint, Paolo Rocca. La otra fue la rama de las gerenciadoras de uno de los negocios más rentables de la Argentina: las empresas de medicina prepaga. Y, finalmente, los más ganadores entre los ganadores de siempre: los bancos.
  •  La empresa Techint, un día antes de que se anuncie la extensión de la cuarentena, el sábado 28 de marzo filtró a la prensa la decisión de prescindir el contrato de cerca de 1.500 trabajadores de la construcción que realizaban obras civiles en distintas provincias. En ese contexto, que llevó a Alberto Fernández a decir que algunos empresarios eran “miserables”, se emitió el decreto de prohibición de los despidos y las suspensiones. El representante del Estado en el directorio de Techint, Miguel Ángel Toma, justificó los despidos, con el argumento de que estaba permitido en el convenio de la UOCRA.
  •  Es verdad, como denuncia Horacio Verbitsky hoy en su columna dominical, que la movida tenía una clara intención de ejercer un lobby para levantar la cuarentena. Entre otras razones, porque la cuarentena no solo estaba siendo puesta en cuestión por abajo (es decir, por todos aquellos sectores que se ven casi imposibilitados de cumplirla), sino también “por arriba”, por los empresarios que, más allá de la salud de los trabajadores o trabajadoras, comenzaron a levantar la voz para se pase del “quedate en casa” al “del trabajo a casa y de casa al trabajo”.
  •  Es cierto que tras esos roces entre el gobierno y Techint que dieron por finalizada la etapa de consenso amplio y reabrieron grietas, se montó la oposición de derecha, motorizada por el ala dura del PRO que despertó a sus “células dormidas” en las redes sociales, reavivió el troll center y se dio impulso a los cacerolazos para cuestionar los gastos de la casta política, mientras lo que los impulsaba de fondo era defender las ganancias empresarias.
  •  Pero, ¿qué pasó con los despidos en Techint?

    Representantes de la empresa, la UOCRA y el Gobierno llegaron a un acuerdo que, según el acta, dice que abonará la liquidación final, le entregará un certificado de libre disponibilidad para el cese laboral y le dará una “gratificación” que varía según la categoría: oficial, medio oficial, ayudante (entre 24 mil y 30 mil pesos).


  •  Cuando René de Calle 13 le preguntó por estos despidos a Alberto Fernández en el vivo de Instagram que realizaron estos días le respondió que no se habían producido. Parece que, pese a la “gratificación” que para Techint es un vuelto, la empresa impuso su medida, eufemísticamente la llaman “cese de contrato”, en la vida real se llama “despido”.

  •  Hay múltiples ejemplos de empresas que siguen despidiendo, suspendiendo o imponen, en este contexto de crisis, una rebaja salarial (hoy circuló una denuncia de empleados de Mc Donald a los que les había prometido que iban a mantener su salario y el día de la liquidación les notificaron que le pagaban menos). La Izquierda Diario recibe decenas de denuncias de este tipo a todos los días.
  •  La otra corporación fue la de las empresas de medicina prepaga. Había circulado una versión de se iba a tomar una medida -que es elemental en estas condiciones - que implicaba la declaración de interés público de todo el sistema de salud y su centralización. Los dueños de las prepagas pusieron el grito en el cielo y el gobierno dio marcha atrás porque los popes de las empresas rechazaron una interferencia en el uso de su capacidad hospitalaria. Increíble, esto está por atrás de lo que están haciendo incluso gobiernos conservadores en el mundo. Lo que quedó fue una difusa “coordinación de esfuerzos”. No hay que descartar la centralización, pero hasta ahora las empresas impusieron sus intereses, incluso hasta el límite del riesgo de vida que puede producirse por la multiplicación de contagios.
  •  La tercera corporación fue la de los bancos, corresponsable junto con el Gobierno, del desastre que se produjo el viernes a la mañana con la aglomeración de adultos mayores en las escasas entidades bancarias que pagan jubilaciones o asignaciones sociales. Algunas primeras respuestas de los funcionarios fueron verdaderamente vergonzosas: Alejandro Vanoli, director del ANSES dijo que esto se debía a "La idiosincrasia –de los jubilados, se supone- de agolparse el primer día de cobro y de hacer colas". Una parte importante de los medios quiso responsabilizar a los trabajadores bancarios, otra parte de quienes apoyan al Gobierno, hablaban de los bancos en general y ponían en segundo plano las responsabilidades políticas. En medio del desastre, uno de los dirigentes de la Bancaria, Eduardo Berrozpe dijo una verdad: que la culpa es de los bancos, porque no todos cumplen con el servicio de pagarle a los jubilados como “consecuencia de una medida nefasta que comenzó a tomarse hace cuarenta y cuatro años, cuando José Alfredo Martínez de Hoz dejó de considerar al sistema financiero como servicio público". Es decir, un privilegio de los bancos que viene desde la dictadura y se mantuvo por todos los gobiernos democráticos.

    Pero además, pocos pusieron el acento en que los banqueros nunca pidieron abrir, ni reclamaron volver a la actividad. Entre otras cosas, porque estaban en una “resistencia” a la medida de ofrecer créditos a tasa baja para Pymes en crisis y de hecho estaban en una especia de “lock out” para imponer que esos créditos se dirijan a grandes empresas que tengan relación con los bancos y ofrezcan garantía de cobro. En una reunión de funcionarios del gobierno que tuvo lugar unos días antes del escándalo del viernes, esto llevó a un cruce entre Matías Kulfas (Ministro de Industria), que pedía mayor celeridad a los bancos y Miguel Pesce, presidente del Banco Central que oficiaba como defensor de la banca. Las consecuencias de estas internas la pagaron los miles de jubilados y jubiladas la fría mañana del viernes, porque, en última instancia, terminaron imponiendo sus intereses.

  •  Entonces, más allá de las reaperturas de las “grietas”, de los discursos públicos y de los agites para la tribuna, hay que mirar quien impone las reglas y, hasta ahora, y en medio de una pandemia en pleno desarrollo, se siguen imponiendo esencialmente las reglas del método empresario.




    Temas relacionados

    Sanidad privada   /   Pandemia   /   Coronavirus   /   El Círculo Rojo   /   Medicina prepaga   /   Alberto Fernández   /   Paolo Rocca   /   Uocra   /   Empresarios   /   Techint

  • Comentarios

    DEJAR COMENTARIO