Géneros y Sexualidades

INFANCIAS TRANS

Llegó el momento de reconocer a las infancias y adolescencias trans

El día jueves 10 de octubre se presentó en el Congreso de la Ciudad de México la primera iniciativa para que niñas, niños y adolescentes puedan solicitar una nueva acta de nacimiento para el reconocimiento de su identidad de género.

Leah Muñoz

@DanmunozDan

Sábado 12 de octubre | 21:17

El día jueves 10 de octubre se presentó en el Congreso de la Ciudad de México la primera iniciativa que viene del Parlamento de Mujeres para que niñas, niños y adolescentes puedan solicitar una nueva acta de nacimiento para el reconocimiento de su identidad de género a través de quienes ejerzan la patria potestad o tutela de los menores.

Esta iniciativa está siendo impulsada por grupos de la sociedad civil que incluyen a activistas trans, académicas y asociaciones civiles en favor de las infancias trans.

La propuesta busca eliminar el proceso judicial que se encuentra estipulado en la actualidad para solicitar este documento de identidad en menores de edad y, en cambio, busca que este se vuelva un procedimiento meramente administrativo que no se base en la percepción de terceras personas (entiéndase peritos, médicos y/o expertos del campo de la salud mental), invasivo, costoso, tardado y patologizante.

En el año 2014 las reformulaciones a la reforma al Código Civil del 2008, con el cual se ganó el acceso legal a la identidad de género mediante un proceso jurídico, provocaron que el proceso se volviera un asunto administrativo basado en la autopercepción declarada de la identidad de género en personas mayores de edad.

Esta modificación en 2014 presentó un sesgo etario ya que dejó fuera a las infancias y adolescencias trans del derecho a gozar del reconocimiento legal de la identidad de género mediante un trámite administrativo. La exclusión de este derecho para los menores de edad ha generado que las infancias tengan que pasar por un proceso jurídico lo cual en los hechos se ha traducido en ser una traba legal que impide que la gran mayoría de las infancias y adolescencias trans puedan acceder a su reconocimiento ya que muy pocas familias, en especial familias de clase media, pueden acceder a un proceso que además de largo, invasivo y patologizante, es costoso.

Lo anterior ha acarreado una serie de problemas y violencias que son las que se han buscado combatir al exigir el acceso legal a la identidad de género para las personas trans de todas las edades.

El reconocimiento legal de la identidad de género en menores de edad busca garantizarles el derecho a una vida libre de violencia y el acceso a espacios libres de violencia. Así como sucede con los mayores de edad, el no reconocimiento legal de la identidad genera problemas en la escuela y el trabajo (muchos de los cuales están llenos de menores de edad en México).

En el caso de las escuelas primarias y secundarias, espacios altamente organizados por el género (a través del uniforme, la separación en filas por género y los baños por género), el reconocimiento legal y, por ende, la documentación adecuada es crucial para que los niños y niñas trans puedan desenvolverse en el género que desean evitando así las trabas y reticencias que suelen poner las autoridades escolares para reconocer la identidad de género de los menores dentro del plantel por no contar con un sustento legal.

Sin el reconocimiento legal de la identidad muchos niños y niñas trans se ven sometidos a una constante tensión y presión de presentarse tanto en nombre y vestimenta con un género que no se identifican. Esto no solo vulnera el libre desarrollo de la personalidad sino que en otros casos genera bullying escolar y, en algunos más, provoca que los estudiantes tengan que cambiar de escuela, desertar o suspender sus estudios hasta que no encuentren un espacio escolar que les garantice un mínimo de reconocimiento y seguridad que no esté necesariamente mediado por lo legal sino por la solicitud, que en muchos casos suelen hacer los padres de familia a los directores y profesores de los planteles, de permitir a los menores asistir y ser reconocidos con el género que se identifican pese a no contar con el reconocimiento legal.

El reconocimiento legal haría que esto no se volviera una súplica por separado de las familias con los directores y profesores de cada plantel sino que sería algo que se garantizaría de facto en todos los plantes para todas las niñas y niños trans. Además esto permitiría ir generando un historial académico de acuerdo con la identidad de género de los infantes y adolescentes evitándose así futuros problemas y trámites burocráticos a los que se enfrentarían al adquirir la mayoría de edad.

Es por lo anterior que hoy se vuelve importante exigir que el reconocimiento legal de la identidad de género de los menores de edad sea un trámite admistrativo. Si hoy en día este derecho les es privado a los menores no es solamente porque ha faltado un movimiento trans que abrace las demandas de las infancias y adolescencias trans y busque llevarlas hasta el final, sino porque los opositores, como el Frente Nacional por la Familia y los partidos políticos conservadores, han puesto trabas legales al decir que a los menores de edad no se les puede otorgar la capacidad de identificarse con un género vulnerando así la autonomía de los menores de edad para expresar sus deseos respecto al género en el que quieren vivir.

Negarse a defender el reconocimiento legal efectivo de la identidad de género para menores de edad trans es perpetuar un eslabón clave en la estructura de violencia a la que se enfrentan las personas trans. Hoy por eso más que nunca exigimos el pleno reconocimiento legal de la identidad de género para menores de edad. #InfanciasTrans #MiDerechoAExistir






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