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COVID-19

Los retos del Sindicato de Telefonistas ante la expansión del coronavirus

México se encuentra atrás en el crecimiento de la pandemia, pero enfrenta momentos decisivos para lograr impedir que este se dispare. ¿Qué acciones puede emprender el STRM ante la situación y hacia las telecomunicaciones?

Martes 7 de abril | 22:08

En México, la suspensión de las actividades económicas “no esenciales” y las medidas de prevención sanitaria a nivel nacional están aún lejos de ser aplicadas en los hechos. Pues no solo cientos de empresas y negocios no estratégicos para el funcionamiento del país continúan activos, manteniendo a millones de trabajadores y trabajadoras circulando en las calles de manera innecesaria, sino que el abasto de insumos básicos para el cuidado de la salud y la capacidad de los sistemas sanitarios siguen siendo insuficientes a nivel nacional (como lo han manifestado trabajadoras y trabajadores de la salud en distintas partes del país).

¿Qué políticas puede impulsar el STRM ante la situación?

El STRM, al igual que todos los sindicatos y centrales obreras - como la Unión Nacional de Trabajadores (UNT) de la que forma parte - que se reivindican democráticas e independientes, deben poner sus fuerzas al servicio de la clase trabajadora del país y de las capas más bajas de la sociedad.

Lanzando una campaña a nivel nacional en contra de que los trabajadores (empezando por sus sectores más precarizados) sean quienes paguen los costos de la crisis sanitaria y económica con suspensiones, despidos, recortes e incluso con sus vidas, con tal de que los patrones protejan sus millonarias ganancias.

Es crucial que los grandes sindicatos hagan suya la exigencia al gobierno por la realización de test masivos, sobre todo en los centros de trabajo que por necesidad se mantendrán activos, para lograr localizar con mayor profundidad los focos de infección y aislarlos; en lugar de esperar que los casos lleguen al sistema de salud cuando estos ya están avanzados y hayan causado varios contagios más.

Exigiendo en última instancia una mucha mayor concentración de recursos al sector salud y a las necesidades sanitarias que demandan la mayoría de la población, lo cual solo puede llevarse a cabo hasta el final obligando a los grandes capitalistas del país a destinar parte importante de sus escandalosas ganancias y fortunas por el bien de millones de personas.

De igual forma es importante que las empresas de telecomunicaciones tomen medidas que ayuden a los sectores más pobres de la población, que resienten ya en sus bolsillos los efectos de esta crisis que los patrones les hacen pagar, ofreciendo servicios gratuitos mientras dure la emergencia sanitaria y las medidas de “cuarentena”. Gasto que perfectamente pueden absorber estas compañías sin descontarlo a sus trabajadores, usando las gigantescas utilidades que les ha dejado el sector - sobre todo en los últimos años de explosión del internet – y de las rentas de los servicios empresariales.

En el caso de Telmex - y de todas las empresas de telecomunicaciones -, que por cuestiones estratégicas no puede suspender sus actividades, el STRM a través de sus comisiones de seguridad e higiene nacionales y locales, debe vigilar que la empresa dote de todos los insumos necesarios para la prevención y el cuidado de la salud (gel antibacterial, cubrebocas y jabón).

Así como conquistar prestaciones por riesgo de trabajo para su base y establecer medidas que logren reducir el flujo de trabajadores y sus horas de exposición, toda vez que ya hay casos confirmados de trabajadores de Telmex con coronavirus a nivel nacional y un compañero fallecido a causa del virus. Cuestión que solo puede lograrse hasta el final si la plantilla activa es duplicada de manera urgente para lograr repartir las cargas y horas de trabajo entre más manos, con un contrato colectivo de trabajo y derechos sindicales iguales.

Contrario a lo que ha hecho Slim desde hace décadas en Telmex al trabar la contratación de personal sindicalizado y ampliar la contratación de trabajadores tercerizados (“filiales”), para presionar a la baja las condiciones laborales y aumentar la productividad y ganancias de la empresa con menos gastos.

Los telefonistas necesitan lograr que la compañía absorba a todos los trabajadores tercerizados, con iguales derechos y prestaciones para hacer posible una reducción urgente de la jornada laboral sin afectar la continuidad del servicio y el salario. Además de que es la forma más congruente de pelear contra el outsourcing y los contratos de protección patronal.






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