Política

SOCIALISMO Y CAPITALISMO

¿Por qué el socialismo es mejor que el capitalismo?

La idea de construir una sociedad sin explotación y opresión, superior al capitalismo ha intentado ser denostada muchas veces, acá explicamos qué es el socialismo y por qué es mucho mejor que el capitalismo.

Martes 24 de septiembre de 2019 | 11:49

Cuando se debate sobre las ideas marxistas y el socialismo no falta quien asocie este planteo con lo que pasa en Venezuela, la pobreza que se vive en Cuba o lo que pasó en la Unión Soviética bajo el mando de Stalin y sus amigos.

Se intenta de esta forma desprestigiar el ideal de construir una sociedad distinta al capitalismo, para dar paso a la resignación o incluso para defender este régimen donde unos pocos se enriquecen a costa del trabajo de la mayoría. Pero, ¿es en realidad el socialismo un modelo de sociedad autoritario y antidemocrático que lleva a la pobreza generalizada?

Lo primero que habría que decir es que Venezuela no es socialista, es un país capitalista rentístico basado en la exportación del petróleo con una burocracia en el gobierno. En el caso de Cuba, es cierto que ahí se logró expropiar a la burguesía y se planifica la economía, sin embargo, en el terreno económico esta isla está cercada por un bloqueo criminal de Estados Unidos y en el terreno político hay una burocracia privilegiada en el poder: el Partido Comunista Cubano. En la teoría marxista es claro que no puede pensarse en realizar el socialismo en un solo país, mucho menos podría ser en un sola isla como lo sostuvo la burocracia castrista.

Por su parte en la URSS lo que ocurrió fue un proceso de degeneración de la revolución al mando de Stalin al que se opusieron miles como Trotsky. El llamado "socialismo real" en realidad no fue sino "estalinismo", un régimen con propiedad nacionalizada de los medios de producción, pero donde una burocracia privilegiada se apoderó del poder sin permitir el desarrollo de la democracia directa. Entonces... ¿qué es y cómo funciona el socialismo?

La economía capitalista y la economía socialista

En el capitalismo, todas las decisiones económicas se toman en función del interés de la ganancia capitalista, se produce para aumentar esa ganancia en el menor tiempo posible. No se toman en cuenta por tanto las necesidades de la población y quien no tiene ingresos suficientes no puede acceder a lo que la sociedad produce.

Por eso se llega a absurdos como construir casas que luego no hay quien habite o tirar a la basura toneladas de alimentos, para no afectar el precio y por tanto la ganancia empresarial. El capitalismo es un modo de producción donde la irracionalidad del mercado (que sobre explota los recursos humanos y naturales), y la competencia entre las empresas lleva a crisis y enfrentamientos comerciales y militares entre países.

El socialismo por otro lado, parte de que la economía no tiene por qué estar atada a los designios del mercado. Se puede construir una economía donde se utilicen los enormes recursos que existen para garantizar la satisfacción de las necesidades sociales como vivienda, transporte, alimentación y vestido en primer lugar, en la cual las condiciones de trabajo sean mucho mejores a las actuales y por esa vía los trabajadores tengan tiempo y acceso a la cultura y la recreación colectiva.

Para esto, es fundamental que los sectores estratégicos de la economía sean de propiedad social, la banca, las telecomunicaciones, la industria energética y alimentaria, así como los transportes y otras áreas deben pasar a ser controladas y gestionadas de forma pública por sus trabajadores y como parte de un plan general que ponga en primer lugar los problemas sociales a revolver y que tome en cuenta el bienestar de las futuras generaciones. Se busca una planificación racional y democrática de la economía.

El engaño de la libertad en el capitalismo

Los teóricos y defensores del capitalismo suelen argumentar que en el capitalismo todos somos libres, en teoría tú eres libre de estudiar en Harvard o comprarte un auto camaro, sin embargo, la realidad es totalmente diferente. La libertad no puede estar desligada de los medios para ejercerla, ¿qué libertad puede tener un joven que no tiene recursos para poder estudiar?, ¿qué libertad tiene un trabajador que no alcanza a llegar a fin de mes?

En el capitalismo la libertad que se defiende es la libertad de los empresarios a explotar, a contaminar ríos y talar los bosques. La “libertad” de poder elegir entre comprar Coca Cola o Pepsi, mientras trabajas 10 horas al día por un salario que no alcanza no es libertad.

Socialismo y democracia

Por otra parte, no puede haber socialismo sin la más amplia democracia para las masas trabajadoras, sin libertad de opinión y de expresión. Esto fue algo que discutieron Trotsky y muchos otros líderes revolucionarios ante la degeneración y traición que se vivía en la Unión Soviética.

Si los medios de producción son de todos, entre todos decidimos. Esto se logra a través de consejos, asambleas, comités, etc. Una sociedad socialista tendría que garantizar que pueda haber organizaciones políticas con distintas posiciones, siempre que todas defiendan la propiedad colectiva de las fábricas, tierras, empresas y bancos.

Al mismo tiempo, no puede haber una casta gobernante por encima del pueblo, los encargados del Estado de determinadas funciones tendrían que cobrar lo mismo que un trabajador promedio, partiendo claro de que los trabajadores tendrían un salario que les permita vivir dignamente.

Tecnología y ciencia para la humanidad

En el capitalismo también el desarrollo tecnológico está en función de la ganancia, en una sociedad socialista, los enormes avances científicos se tendrían que utilizar al servicio de la humanidad, dedicando los recursos necesarios para el desarrollo de una ciencia que permita reducir la jornada de trabajo para que haya más tiempo al estudio, el arte y el ocio creativo, frenar la destrucción del planeta y revertir la devastación capitalista de bosques, mantos acuíferos y selvas, lograr involucrar cada vez más a la población en la toma de decisiones, etcétera.

Para esto, la decisión de los planes de estudio y la forma de enseñar tendría que ser discutida colectivamente por académicos y estudiantes en consejos escolares y en coordinación con representantes de trabajadores de diversas ramas.

Luchar por el socialismo o resignarse a la barbarie capitalista

El socialismo no parte de ideas en abstracto, en la historia de la humanidad ha habido múltiples momentos donde los trabajadores y el pueblo avanzan en construir otro tipo de toma de decisiones y formas de organización independiente del gobierno y los partidos empresariales.

Experiencias hay muchísimas, algunas más desarrolladas que otras, algunas que se plantearon la toma del poder político y otras que se constituyeron como organismos de toma de decisiones democráticas donde el pueblo trabajador participaba, por nombrar algunas experiencias (cada una con objetivos y contextos distintos), podemos mencionar a la la Comuna de París (1871), los soviets (consejos) rusos (1917), los cordones industriales chilenos (1973) o la APPO en Oaxaca en México (2006), entre muchas otras.

Para conquistar el socialismo, es necesario organizarse como clase trabajadora, la clase que mueve el mundo en las fábricas, las minas, el transporte y las oficinas, es la clase que, junto a sectores aliados, puede hacer frente al poder del capital y sus políticos.

Por eso, hay que poner en pie una gran organización de miles de jóvenes y trabajadores en cada centro de trabajo y estudio que pelee por estas ideas. De lo contrario, el futuro para la humanidad es un futuro de crisis ambiental, social y económica que el capitalismo intentará resolver con guerras como ya ha sucedido en el pasado. La humanidad merece un futuro mucho mejor al que le promete el capitalismo.






Temas relacionados

Socialismo   /   Revolución   /   Ideas de Izquierda   /   Capitalismo   /   Política

Comentarios

DEJAR COMENTARIO