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The Comando Pickless: la banda que le abrió un universo musical a Gustavo Cerati

Entrevistamos a la increíble banda nacida durante la dictadura junto a Los Violadores, integrada por un ex Redonditos de Ricota, que estrena “Multinational Cat”, tema candidato a nuevo hit anti Macri.

Augusto Dorado

@AugustoDorado

Viernes 14 de junio | 19:00

The Comando Pickless son (de izq. a der.) Walter Sidoti (batería), Jorge Cabrera (voz), Oscar Kamienomosky (guitarras), Federico García Vior (teclados y coros) y Gabriel Gómez (bajo).

Con casi 40 años de trayectoria, The Comando Pickless merece figurar en algún libro de historia del rock en Argentina, al menos como una banda de culto que cruzó destinos con grandes consagrados: nacieron en la misma etapa que la prehistoria de Los Violadores y el punk argentino; se ligaron a un Gustavo Cerati adolescente al que impactaron tanto con otro tipo de música, que el primer disco de Soda Stereo tiene la impronta de esos sonidos que le hicieron descubrir estos músicos devotos del new wave. Y si todo esto ya es bastante, un dato más: uno de ellos fue pieza clave de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota (Walter Sidoti). Situación más que suficiente para disipar aquella rivalidad ilógica e inentendible de los ´90 entre los públicos de Redondos y Soda.

La Izquierda Diario mantuvo una jugosísima charla con The Comando Pickless, banda en la que confluyen dos generaciones de músicos: los veteranos Oscar Osky Kamienomosky (guitarras), Gabriel Gómez (bajo) y el mencionado Walter Sidoti (batería), que en esta década rearmaron la banda con Jorge Cabrera en voz y Federico García Vior en teclados y coros. Hubo de todo, desde historia del punk hasta consideraciones sobre marxismo, pasando por el proceso de creación y composición de los temas o anécdotas de shows con públicos inéditos. Imperdible.

Si hiciéramos analogía con un equipo de fútbol, se combinan como para salir campeones: Osky y Walter tienen una historia de rock impresionante sobre sus espaldas, tanto como Gabriel que además es el que aporta enfoques filosóficos y estéticos, y el sumar a un frontman con gran vuelo poético como Jorge y a un organizador impecable como Federico, el resultado es una banda interesantísima; sin contar con que, además, todos son excelentes músicos.

Vale la pena conocer a The Comando Pickless y su música. Hay una oportunidad inmediata, este viernes 21 de junio en el mítico Salón Pueyrredón. La Izquierda Diario te avisó.

LID – The Comando Pickless se formó a principios de los ´80, son contemporáneos de los comienzos de la movida punk ¿Tuvieron algo que ver con eso?

WS – Cuando nosotros arrancamos había bandas como Los Twist, Nylon, Comida China, RH, Sumo que recién empezaba, Los Redondos también... Estábamos todos en una cosa new wave. Por otro lado estaban los clásicos del rock: Pappo, Charly, la música progresiva. Pero había toda una movida interesante… Cuando empezamos no había punk, salvo Los Violadores que empezaron llamándose Los Testículos… No eran un dúo, eh (risas)…

OK – El cantante original de lo que fueron Los Violadores era Mugre. También estaban Gramática y Hari B…

WS – Yo era amigo de Hari B, y me impresionaba Sergio Gramática cómo tocaba, muy buen batero…

OK – Yo arranqué en una banda que se llamaba Richie y sus coperas, me prestaba la batería Gramática… Una vez me agarró la locura tocando y le pateé toda la batería, tipo The Who (risas). Yo pensé que me iba a matar pero el chabón me hizo pulgar arriba, se copó. Un grande.

WS – Claro, y como Oscar no quería tocar más la batería me mandó a mí a tocar.

OK - Somos una banda de punk rock inédita, que dura tantos años. Ya no tenemos ese aspecto de punk rock (risas).

WS – Pero no estuvimos en la movida del punk de bandas tipo Attaque

GG – Es que en realidad tocábamos algo más new wave.

WS – Nos metimos en una movida que tenía que ver con lo que veníamos escuchando.

GG –Lo que pasa es que en el punk las bandas empezaron a tocar mejor. La banda punk importante fueron los Clash, los que quedaron en la historia, los que tenían algo para decir, tipos inteligentes.

OK – Los Ramones también…

GG – Sí, pero los Clash tenían una posición política fuerte, son tipos que leían. No eran nada boludos. Los Pistols eran una manga de quilomberos …

OK - Bueno, pero eso es el punk rock…

GG – Sí pero los Clash eran gente con conciencia social, te pueden hablar de algo más, mucho más interesantes. Los Pistols no, y los Ramones eran la cultura americana…

WS – Es otro diseño, pero son los que inventaron el punk.

GG – El libro base para abordar esto es Punk, la muerte joven de Juan Carlos Kreimer. Es buenísimo.

WS – Yo lo leí a los 18 años… También hablaba mucho de la movida española.

GG – Te cuento una anécdota como para pintar como era esa movida punk de los comienzos: yo un día estaba con mi amigo Fredy (que era mi antecesor en la banda, yo entré como bajista cuando él se fue), que era amigo también de Pil y Stuka (voz y guitarra de Los Violadores, NdeR) y se los encuentra con dos pibas... Pil sabía quién era Bakunin, había leído sobre anarquismo. Para la época era todo muy llamativo, cómo se vestían… Como era el día de la primavera, la dueña del boliche estaba repartiendo claveles. Las dos punkitas agarraron los claveles y los empezaron a masticar. Yo estaba con Pil y viene una de ellas ¡y le escupe toda la pasta del clavel que estaba masticando en la cara! (risas)… Pero el chabón seguía hablando conmigo como si no hubiera pasado nada. Era actitud realmente, se limpió y siguió charlando conmigo.

¿Y cómo llegaron a ese tipo de música (punk, new wave)? No era muy habitual en esos años…

WS – Por curiosidad, capaz había gente que la escuchaba y no le daba bola. Nos llegaba Bob Marley, The Clash y algunos no les daban importancia, a nosotros nos encantaban.

GG – Es que con esa música se da un quiebre que cambia todo. Yo personalmente venía de escuchar Yes, Led Zeppelin, Deep Purple. Y eran cosas que la verdad que para un pibe de 14 o 15 años eran unos semidioses. Hay una película que se llama Yes Songs, un embole de 3 horas en el que ves a Rick Wakeman con los dos teclados y su capa, el pelo rubio… El tipo vivía en un castillo. El punk rompe con todo eso, lo destruye. Te dice “cualquiera puede tocar”, no hace falta ni siquiera tener buenos instrumentos. ¿Vos tenés algo para decir? ¡Dale! El punk reinserta al rock en la cultura popular.

JC – Y a pesar de eso, para mí el disco de los Sex Pistols tiene un sonido espectacular.

WS – Es el sonido y la actitud. Por ejemplo, los Ramones casi siempre tocan música beat, de los ´60, tocada de otra manera. El mayor cambio es la actitud.

GG – Claro, esto que rescata Walter es interesante porque el punk no es que barría con todo el pasado: rescataba el rock original, el de los ´50, al Elvis de antes de que hiciera la colimba, a Eddie Cochrane, a todos esos rockeros viejos… También toma el reggae porque entiende que en el reggae hay una cuestión social, una lucha de resistencia. Todo eso el punk no lo rechaza para nada. Lo que rechaza es Led Zeppelin, Purple, Pink Floyd, los veían como tipos millonarios…

WS – Y también una cuestión generacional porque si los padres escuchaban Pink Floyd, los pibes no querían escuchar lo mismo… “Ellos tienen el pelo largo, yo voy a tener el pelo verde y cortito”…

JC – Aparte el punk es como que mató a los solos, al “guitar hero”. Yo empecé a escuchar a los Sex Pistols cuando tenía 16 años, en esa época de los ´90 hubo como un resurgimiento del punk, los Doors, y escuchábamos eso.

WS – Seguramente tuvo que ver con las películas de los Pistols (Sid & Nancy, NdeR) y de los Doors, que son de esa época.

¿Cómo era la recepción por parte del público en esa primera época de la banda?

WS - No había lugares ni público. Tocábamos cuando podíamos en algunos bares…

OK – Tocamos en el Einstein.

WS – Eso es histórico, tocamos en el Einstein. Ahí nos cruzamos con Sumito (proyecto paralelo de los Sumo, NdeR), con RH. Yo me crucé con muchas bandas porque también tocaba en Los Argentinos, que era otra banda new wave, antes de tocar con Los Redondos.

¿Y se llegaron a cruzar con un joven Gustavo Cerati?

WS – Cerati iba a la facu con Oscar y él lo trajo a que conociera el barrio para mostrarle lo que pasaba por acá…

OK – Él no conocía el new wave. Escuchaba otro tipo de música como Stevie Wonder, UK (una superbanda de música progresiva), escuchaba un rock inglés más refinado, obviamente también a los Beatles. Pero yo le llevaba The Police y él me decía sorprendido “¿Qué carajo es esto?”. Se fanatizó tanto que terminó en la puerta del Hotel Sheraton pidiéndoles autógrafos. Si escuchás el primer disco de Soda tiene muchos toques de The Police.

Muchos años después The Comando Pickless se reformuló, o sea que hay como dos épocas definidas…

WS – Claro, aunque en el medio cada uno de nosotros hizo de todo. La primera época fue más o menos del ´81 al ´85.

GG – Pero ya hace casi 10 años que arrancamos con la formación actual ¿No?

FGV –Esta formación es del 2013…

WS – Hace unos 6 años que rearmamos todo. Antes hubo un prearmado en el que estaba Donés que le agregó lo de “Pickless” al nombre, porque originalmente nuestra banda se llamaba Comando.

OK – Por el tema de los Ramones. Imaginate lo que era en plena dictadura tocar repartiendo volantitos de una banda punk llamada Comando

JC – Por la banda pasaron dos chicas como cantantes y cuando yo entré tenían temas que habían grabado con ellas. A mí lo que me sorprendió es que esos temas que tenían grabados desde hacía años tenían una frescura y una actualidad notables. Después me enteré que no los tocaban desde hacía un montón.

GG - Eran post dictadura esos temas, tenían esa impronta. En nuestro primer disco (que es de 2015) hay temas de aquella época. Por ejemplo, “Tiempo de cambios”. Un tema que tiene como 38 años, lo que pasa es que ahora la producción iguala todo y no se nota.

JC – También hay un tema que tenían ellos de aquel tiempo, tenían la base y nosotros le pusimos la letra y la melodía a la voz, “Fustazo”. Ya en el último disco son todos temas nuevos.

OK – En esa primera época no sacamos disco, no sacamos nada. Era bien punk la cosa (risas).

GG – Y hoy por hoy ya no tiene ningún sentido sacar un disco ¿no? Sí tiene sentido grabar bien los temas, pero el formato disco está liquidado…

JC – ¿Ves que estaban adelantados a su época? (risas).

WS – Una vez le llevamos un demo con Oscar a un tipo de una compañía discográfica, en el ´81, y nos dice: “No, pero esto es viejo… no va más la campera de cuero”. Se había quedado en el tiempo el tipo.

GG - Hoy es muy raro que alguien se preocupe por escuchar un disco entero y menos en el orden en que están los temas.

¿Y cómo ven esos cambios en la manera de escuchar música?

WS – Según como se piensen los temas. El Indio Solari, por ejemplo, hace una obra más conceptual; no podés poner el último tema al principio. Ahí tiene que ver… En otros casos, como nosotros, hacemos un álbum; hacemos canciones separadas y las juntamos en un álbum. Se pueden intercalar.

GGTommy o Quadrophenia de los Who lo tenés que escuchar de acuerdo al orden de los temas para entederlo bien. Pero bueno, que los discos hoy ya no se escuchen más como tales puede gustar más o menos, pero es lo que es. La famosa democratización de las redes, que ahora sea más barato grabar, es bárbara. Pero también lo que tiene para el tipo que escucha es una sobreoferta de material gratis. Es el efecto Netflix, no sabés qué elegir. Y como tenés tanto lo picás así nomás, tipo “A ver si me gusta… no, no me gustó”. Y a mí me parece que lo que cuesta, vale. Cuando vos tenés algo gratis, en general a priori tendés a valorarlo un poco menos. En cambio, si vos ahorrás guita para comprar un disco, a eso se suma que el disco era más complicado de escuchar… Pusiste guita y te terminaba gustando…

WS – El disco te lo devorabas, y había una escucha colectiva.

OK – Uno decía “Tengo el último de Joe Jackson” ¡Oooohhh! Nos juntábamos todos en una casa, embobados.

GG – Tampoco había acceso, dependíamos de que alguien importara esa música. Con el punk pasaba lo mismo. Se editaron algunos años después…

WS – Había pocos editados en Argentina, algo de Elvis Costello, algo de The Clash, Nick Lowe…

GGI´m the Man de Joe Jackson me acuerdo que se había editado… Pero no en tiempo real, el disco se graba el ´79 y acá sale recién en el ´82. Se había editado antes el primero, Look Sharp! que tenía un hit que se llamaba como el disco…

Viniendo a la actualidad ¿cómo es The Comando Pickless en esta nueva época?

FGV – En 2013 fue nuestro primer show, en Loca Bohemia. De ahí pasamos sin escalas a tocar en el ND Ateneo...

WS – Yo te digo una cosa, esta banda ha tocado en lugares extraños (risas)…

GG – Sí, fuimos la primera banda de rock que tocó en Pampa del Indio. En el Impenetrable, en Chaco. Fue fabuloso, hará unos 3 años cuando estábamos sacando el primer disco. Es un lugar donde nunca habían visto a una banda de rock en vivo.

WS - Tipos con guitarra eléctrica colgando ¡Nunca habían escuchado en vivo! La gente estaba maravillada viendo nuestro show, era otro mundo. Llegamos porque nos invitaron unos amigos…

OK – También hicimos Mendoza, Córdoba, Montevideo... Tocamos en el Vórterix, Hard Rock Café, El Teatro de Flores… tuvimos una época dorada (risas).

FGV - En Niceto presentamos el disco…

OK – Y también nos pasó de tocar en el Abasto, en un centro cultural, para una persona.

GG - ¡Dos personas!

WS –Uno vivía enfrente y el otro vino porque le gustaba (risas)…

GG – Bueno, pero también está que el Hard Rock Café representa al rock corporativo ¿no? El rock transformado en un producto de consumo. Vos podés ser eso o no si tocás ahí, no tiene nada que ver. Pero era como un supermercado de rock. Todo el decorado con las guitarritas, las cosas que ponen, son todos iguales en todos lados.

The Comando Pickless durante un show en Niceto
The Comando Pickless durante un show en Niceto

Ustedes claramente son otra cosa, más bien una banda independiente…

GG – De corporativo tenemos poco y nada. A las edades que tenemos si nos hubiéramos dedicado a hacer algo de eso que se define como rock corporativo, capaz ganaríamos bastante guita.

Pero ustedes prefieren este camino…

OK – Ya está, está marcado así.

WS – Se ve que están cómodos (risas)… Somos obreros del rock and roll.

OK – Además nosotros nos dedicamos mucho a ensayar, grabamos, después sacamos los discos, y surge de zapadas, de locuras…

JC – Eso es lo mejor que tiene esta banda, para mí.

FGV – Otra de las cosas que tiene la banda es que pasamos buenos momentos, que no es menor. Hay ensayos que por ahí tocamos media hora y nos quedamos acá charlando una hora y media. A mí que soy de otra generación me encanta sentarme como estamos ahora y escucharlos a ellos que te cuentan un montón de cosas que no conociste.

JC – A mí toda la data que ellos tiran de bandas o hasta de películas, las anoto y después averiguo en mi casa… Y todo el tiempo descubro algo nuevo de lo que ellos van tirando, porque ellos escucharon de todo. Y así aprendo.

GG – ¡Pero ustedes tienen que aclarar cuántos años tienen, sino el que no los ve piensa que son pibes de 18! (risas)

JC - Yo tengo 45…

FGV – Yo, 41… Pero como te decía, para nosotros es bárbaro compartir todo esto, tomar una birra.

JC – Pero el tema de lo que ellos saben no es tanto por la edad sino porque fueron muy curiosos y vivieron intensamente. Yo fui descubriendo el punk, el new wave, ya de más grande.

FGV – Encima nuestra época de adolescentes son los ´90, que es una época bastante vacía de cosas. En los ´90 a nivel cultural fue una época rara.

WS – Bueno, pero en los ´80 también. En un momento había mucha “milonga” y mucho aparato. Era otro estado de ánimo también.

GG – Se fue el swing ahí. Entre la cocaína y las máquinas de ritmo… Hay que saber hacer música con máquinas, si vos no tenés un arte atrás para respaldar la herramienta, te queda un híbrido. Para escuchar cómo se usa la tecnología en la música tenés que escuchar a Bowie. También pasa que en los ´70 hasta la irrupción del punk, cambia mucho la gente que va a ver los shows. A principios de los ´70 decían “conciertos”, lo que presupone unos que tocan y otros que miran. Cuando llega el punk la gente se empieza a mover, empieza a poguear, hay interacción, lo cual está bueno para el público y para el que toca. Y en los ´90 se futbolizó mucho el rock.

WS – Cuando decís que se futbolizó estamos hablando de la parte de la hinchada, no de la platea...

GG – Claro, eso de los trapos, el “aguante”. Yo no entiendo mucho la cultura del aguante en el rock, la futbolización del rock. No es un partido que vas a ganar, es una cosa para pasarla bien.

WS – Yo viví el nacimiento de todo eso con los Redondos. Imaginate, estábamos en vivo y el bombo tipo hinchada “pum, pum”, la gente cantando los temas tipo tribuna…

GG – Claro, ellos lo vivieron incluso en una escala superior a la del rock en estadios…

WS – El público me acompañaba con cantitos, con los Redondos tenía un coro de gente acompañándome, eso era genial…

Los Comando Pickless recibieron a La Izquierda Diario en su hogar, la sala de ensayo y grabación.
Los Comando Pickless recibieron a La Izquierda Diario en su hogar, la sala de ensayo y grabación.

¿Cómo van sumando un público a la propuesta de The Comando Pickless?

WS – El público de antes no van más a recitales, no vienen nunca más…

OK -¡Están todos muertos! (risas)

WS –Pero ahora se van acercando algunos curiosos… Más que nada nosotros hacemos lo que nos gusta, si viene gente bien y si no tocamos igual… Hemos tocado en lugares extraños, como no hay una empresa atrás de esto que te diga qué pasos seguir, vamos haciendo de acuerdo a nuestros tiempos…

FGV – En este corto tiempo para la historia de la banda, que son poco menos de 6 años, grabamos dos discos, tocamos bastante en vivo, ahora vamos a tocar el 21 de junio en el Salón Pueyrredón, el estar en actividad hace que se genere un público nuevo…

JC – ¡El Salón Pueyrredón es un lugar muy punk!

¿Y qué pasa con el público que los va a ver con una expectativa relacionada con la historia de Walter con Los Redondos?

OK – Walter grabó en todos los discos de los Redondos menos en dos…

GG - ¿Sabés cuándo pasa eso? Nosotros tocamos mucho como invitados de otras bandas que hacen covers de los Redondos. La expectativa seguramente es ver qué está haciendo Walter, y lo que recibe es lo que hacemos nosotros que de los Redondos no tiene nada. Tocar temas como nuestra canzoneta italiana, cuando todo el mundo está esperando “Ji ji ji” es algo punk y hasta medio suicida (risas)… Obviamente nuestro escudo es Walter y nunca nos va a pasar nada, si hubiera otro baterista nos matan a piedrazos (risas)…

WS – Pero toda la gente que escucha a los Redondos le puede encantar nuestra música. Hay una raíz común en cierto punto…

OK – Algo de los primeros Redondos

GG – Bueno, además el toque de Walter es muy característico y eso está, eso es lo mismo. Es como si trajeras a Ringo o a Charlie Watts, tipos que tienen una personalidad única y una manera de tocar.

Estuvieron grabando ¿Cómo es el proceso de composición de los temas?

WS – Algunas veces viene alguno con alguna base, entonces se arma el tema en la sala… Otras veces de zapar… Según el estado de ánimo, la zapada la empieza uno u otro y se va armando algo, se va deformando, y en algún momento de toda esa información –que la tenemos grabada- vamos captando las cosas que nos fueron pareciendo interesantes.

JC – El secreto es grabar todo lo que hacemos en la sala, entonces después se van rescatando pedacitos de una canción que está buena, la repetimos y le agregamos otra parte… O a veces queda más o menos como salió…

FGV – Y después muchas veces también esa música que se creó va sugiriendo algún tema, el flaquito (por Jorge Cabrera, NdeR) arma una letra, después hay un laburo de “pulido” o edición de la letra… Pero sí, muchas veces de esa zapada surge una idea de tema o de concepto para escribir…

JC - Hay temas que la letra la hizo toda Gaby, como “Buenas razones” del disco nuevo…

GG –Pero lo importante es que Jorge, no sé si es porque estudió astronomía o porqué, tiene una “cabeza” distinta. Eso hace la diferencia en una banda de rock. Entonces, las temáticas que trae Jorge no son para nada comunes en una banda de rock. Tienen un vuelo poético o extraño, muy interesante y que tiene más de una lectura. Por ejemplo, un tema que se llama “Mesopotamia” que relata la escena que está viendo alguien que observa cómo una persona se está ahogando en el río, cómo el río lo va tapando… Es muy angustioso pero a su vez tiene unas palabras poéticas, casi amorosas (“lo abraza”), y el tipo se está ahogando. Es una anécdota bastante trágica, una historia mínima, es una temática curiosa…

JC – Ese tema surgió porque en el ensayo ellos estaban tocándola y Oscar me dice “Este tema se llama Mesopotamia”. Y así salió la letra…

OK –Es que tenemos otro que se llama “Antártida”, así que este era “Mesopotamia”, jajaj….

FGV – Lo que pasa es que Jorge había entrado hace poco a la banda y lo estaban midiendo, yo estaba desde unos ensayos antes y ya los conocía a estos boludos. Le dicen “Este tema hay que hacerlo en italiano”… Pero lo estaban diciendo en joda. ¡Al otro ensayo Jorge se trajo una letra en italiano!

WS – Igual era medio en joda y medio en serio porque el tema algo tenía y quedó buenísimo así…

JC – En otro tema, ellos también me dijeron “Este tema se llama Fustazo”. Yo no sabía muy bien que era un “fustazo”. Entonces averigüé y de ahí me inspiró la letra…

GG – Básicamente es una crítica a la televisión y a la carrera por el ráting. Después hay otro que es una lección de historia, se llama “Épico” que relata el encuentro entre Cleopatra y Marco Antonio…

JC – Son temas que tenían título y yo les fui poniendo letra…

GG – Incluso el tema menciona que Cleopatra se suicida haciéndose picar por una víbora, una aspid. Yo le decía que no, que una aspid era un género entre los ofidios y él me aseguraba que era una víbora en particular y que además es la más letal de todas. ¡Y tenía razón! Son temáticas raras para el rock…

JC – Yo lo averigüé de unos manuscritos, de todo lo que leí aprendí que fue una aspid, una especie de culebra muy letal.

OK – También le dedicamos un tema al innombrable…

FGV – “Multnational Cat”, que ya tiene unos años. Se grabó en 2016, antes del “hit del verano” MMLPQTP. Porque ahora está de moda pero nosotros lo veníamos puteando desde antes de que asuma (risas)… Parece que ahora resulta más sencillo decir “estos tipos nos mintieron”. Nosotros lo decíamos de entrada…

OK – Después entre los nuevos hicimos un tema llamado “Fukushima”, lo sacamos de la televisión cuando anuncian que se había roto la central nuclear. El tema arranca con ese anuncio del noticiero en japonés…

JC – Y porque Fede empezó con unos teclados medio orientales, japoneses…

GG – Las catástrofes nucleares estaban de moda en los ´80… Después pasaron de moda y ahora volvieron con Chernobyl… Pero en el rock las volvimos a mencionar nosotros… Además en los ´80 el miedo al conflicto nuclear estaba muy presente.

JC – Algunos dicen que estuvimos muy cerca de una guerra atómica…

Una banda llamada The Vapors de los ´80 hace un juego de palabras en su primer disco, New Clear Days

OK – ¡Lo tengo ese disco! Con el símbolo del uranio en la tapa, tiene el hit “Turning japanese”…

En cuanto a los planes inmediatos que tienen, están por lanzar disco nuevo, Falopera

GGFalopera es un poquito conceptual, es una crítica de la adicción al consumo. La tapa del disco de hecho apunta a eso. Estamos en proceso de armado de la tapa, Fede se está encargando del arte. Falopera es una palabra dura, inclusive entre gente que consume algo decirle falopero al otro es algo fuerte. Pero acá se refiere a formas de adicción que están muy normalizadas, muy naturalizadas, y son espantosas. Antes de estar asociado a la droga, el término falopa se refería a lo berreta. Y esa es otra lectura posible, porque en un punto es gente berreta: alguien a quien lo que más le entusiasma en la vida es ira un shopping a gastar plata, la verdad que no quiere ser prejuicioso pero me parece medio pelotudo y probablemente sea un adicto. Va a gastar lo que no tiene, financiarlo con la tarjeta de crédito… A ese consumo se refiere, a esa adicción.

JCFalopera podría ser el nombre de una tarjeta de crédito y/o de débito…

The Comando Pickless junto al ingeniero de sonido Mario Breuer
The Comando Pickless junto al ingeniero de sonido Mario Breuer

FGV – Algo de eso hay en el concepto… Por el momento subimos adelantos de cuatro temas en distintas plataformas como Spotify, en formato EP. En total son 10 temas, todas surgieron producto de zapadas, como te contábamos recién. Es todo material nuevo…

JC – Es un disco que grabamos con Mario Breuer…

GG – Es muy variado y ahora que lo pienso tiene bastante de conceptual. El tema “El Despertador” habla de la alienación del laburo. De un tipo alienado, desgastado, enfermo, por el trabajo se muere y es descartado como si fuera una piecita de una máquina. “Merluza y sirena” también, habla un poco del consumo y describe la jornada de alguien que labura, consume, está enloquecido desde que se levanta, está totalmente en una situación de alienación espantosa.

FGV – Es que hay un consumo que es “políticamente correcto”, que es aceptado, que el sistema promueve, y hay otro consumo que es por ahí más estigmatizado. Pero adictos hay “legales” y “no legales”, pero toda adicción es mala…

GG – El adicto al trabajo en esta sociedad es un “héroe”, se lo ve como un héroe que deja todo por su familia. En realidad está dejando a su familia por un trabajo. Eso está bien visto, “trabaja mucho, viene todos los días hasta las diez de la noche”. Ese tipo se está muriendo en vida, que le avisen.

FGV – El tipo que dice orgulloso “Yo estoy de ocho a ocho trabajando”; sí, pero no disfrutás de tu familia, no tenés pasión por nada…

JC – Es como que tratan de transformarte en un autómata.

GG – Bueno, ustedes son de La Izquierda Diario, deben conocer que Marx habla del proceso del trabajo –estudió el capitalismo del siglo XIX, que era todavía peor que este- y dice que el ser humano se animaliza porque las cosas que hace por fuera del trabajo no lo diferencian de un animal: come, caga, duerme y vuelve a trabajar. Es una de las consecuencias más tremendas.

WS - ¡Yo trabajo desde los 12 años!

GG – Pero el trabajo es necesario, de algo tenés que vivir… Y el trabajo en cierta manera te dignifica, lo que no te dignifica es la forma de vínculo que tenés con el laburo.

JC – La diferencia con los animales sería que ellos no cumplen un horario, en un sentido están mejor.

GG – Y hay otras diferencias: lo hacen más bien por instinto, están como programados para eso.

Este es un sistema social que impide que con los avances de la tecnología podamos hacer algo tan simple como lograr que todo el mundo en condiciones de trabajar lo haga solamente dos o tres horas y no hubiera desocupación ¿no? Entre otras cosas, el socialismo debería ser algo como eso…

GG – Y lo que debería hacer es repartir las horas liberadas al trabajo que toman las máquinas. En el sistema capitalista, la ventaja de contar con máquinas se usa para producir más barato y ganarle al competidor, generando una crisis porque, si yo echo gente la base que consume todo eso en parte es la gente que labura para mí… Marx hizo predicciones que se han dado relativamente, da para otra charla… Se dan crisis de superproducción: cada vez se puede producir más, más barato y con menos gente, y cada vez hay menos gente que compra porque nadie tiene trabajo. Entonces las fábricas están llenas de stock por un lado y por el otro en la calle no hay un mango… Bueno, como te imaginarás yo leo La Izquierda Diario a veces…

Para terminar ¿qué es lo que alimenta lo que componen, más allá de lo musical?

OK – Más que nada la amistad. La base de esto es la amistad, más allá de la parte intelectual que hablábamos recién, lo que nos une a nosotros es tantos años de estar juntos.

JC – La buena onda que hay…

GG – Es cierto, The Comando Pickless es una banda muy horizontal y democrática. De hecho, todos tocamos en otras bandas, y en ese sentido esta banda es fabulosa.






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