Política

EL CÍRCULO ROJO

Un 2019 a la izquierda

El escenario político en el inicio del nuevo año y es desafío de un panorama electoral atomizado fueron analizados en el editorial de “El Círculo Rojo”, programa de La Izquierda Diario que se emite todos los domingos de 22 a 24 hs. por Radio Con Vos. Podés escuchar completa o leer los principales conceptos.

Fernando Rosso

@RossoFer

Lunes 28 de enero | 07:24

  •  El futuro llegó y el famoso 2019 ya está entre nosotros. Durante todo el año pasado nos la pasamos discutiendo contra ese enunciado que parecía inocente, pero que en realidad expresaba toda una concepción política: “Hay 2019”.

  •  ¿El 2019 llegó como nosotros hubiésemos querido?, seguramente no. Los agravios y los ataques que llevó adelante el macrismo contra los trabajadores y trabajadoras, contra el pueblo, contra la gente o como se quiera, en estos tres años, fueron más que suficientes como para merecer otro tipo de respuesta. Una réplica mucho más activa que la denuncia intensa en los medios o las redes, que siempre fue inversamente proporcional a la actividad en las calles.
  •  Hacia final del año pasado se vivió una paradoja: fue uno de los diciembres más “calmos” de los últimos años en un país caracterizado por la explosión de sus diciembres ¿Por qué?
  •  Las causas son múltiples, entre ellas se encuentra la gobernabilidad concedida en el terreno político, pero también la acción o inacción de las conducciones de los sindicatos y la Confederación General del Trabajo y los llamados «movimientos sociales».
  •  La estatización y regimentación de los sindicatos por una burocracia cada vez más separada de los intereses de sus afiliados es histórica y es conocida. Pero luego de 2001 -y en parte como conclusión estratégica de aquellos acontecimientos-, se produjo un proceso de institucionalización relativa de una amplia gama de organizaciones que agrupan a desocupados, trabajadores precarizados y a los sectores más pobres de la sociedad argentina. La emergencia de estas organizaciones es una manifestación de su peso gravitante y eventualmente explosivo, a la vez que un instrumento de contención para evitar su emergencia disruptiva.
  •  Junto con la desprestigiada dirección de la CGT -que convocó a cuatro paros generales sin movilización y con la suficiente distancia uno de otro como para que solo cumplieran la función de descomprimir la tensión social- las conducciones de los movimientos sociales adoptaron la lógica «sindical» y actuaron para evitar que se configurara un escenario del tipo diciembre de 2017.
  •  Con diferentes responsabilidades, operaron como un factor conservador para una respuesta masiva y coordinada al ataque del gobierno a las condiciones de vida de las mayorías: la apuesta exclusivamente electoral, la regimentación del movimiento obrero y el tutelaje de los pobres con bendición papal, configuraron un tridente que operó para que las fuerzas que se desataron en las movilizaciones contra la reforma previsional de diciembre de 2017 volvieran a un cauce de pasividad.
  •  Pero la realidad se presenta cómo es y si bien hay que tener claro el balance, también hay que asumir las perspectivas. Si no hay giros bruscos, para nada descartables, por la economía o por rebeliones sociales inesperadas pero inscriptas en la situación (“chalecos amarillos”), la disputa política se traslada a las elecciones que cruzarán todo este año.
  •  Algunos ejemplos de lo que viene más o menos inmediatamente: el 17 de febrero son las primarias en La Pampa, el 10 de marzo las generales en Neuquén, el mismo 10 o 17 de marzo son las generales en Catamarca, el 31 de marzo las PASO en San Juan, el 7 de abril las PASO en Chubut y las generales en Río Negro, el 24 y 28 de abril las PASO en Entre Ríos y Santa Fe respectivamente, el 12 de mayo las generales en Córdoba y así una veintena de elecciones más hasta las nacionales de agosto y luego octubre o el eventual balotaje.
  •  El gobierno llega a las elecciones con su imagen en caída:
  •  Así lo certifican los números difundidos por la Universidad Torcuato Di Tella. El Índice de Confianza en el Gobierno (ICG), que mide la Escuela de Gobierno de esa institución, correspondiente a enero de 2019 fue de 1,63, el más bajo desde que asumió la presidencia. Su caída respecto del mes anterior fue de 15,1%, la mayor en los últimos doce meses, y el descenso interanual del 28%. La consultora Opinaia también identificó un crecimiento de la imagen negativa de la administración nacional del 68% al 72%, basado esencialmente en razones económicas. Algo similar detectó Poliarquía, con un 65% de desaprobación y con una fuerte incidencia del factor económico: 69% de los consultados lo marcaron como el principal problema que los afecta personalmente.
  •  La Casa Rosada promueve la discusión sobre la crisis en Venezuela, el decreto de la “extinción de dominio” y la mano dura de Patricia Bullrich, para huir de los temas que provocan su desinfle.
  •  La oposición tradicional y sobre todo en el universo del peronismo está discutiendo su proyecto, llega con algunos problemas políticos y otros tantos programáticos. La última “contradicción” se dio nada menos que por Venezuela: Pichetto y Massa salieron tempranamente a avalar el golpe institucional. Massa fue propuesto por Pablo Moyano como candidato a gobernador de la provincia de Buenos Aires con Cristina como presidenta, ¿hay lugar para los golpistas en el “todos contra Macri”?
  •  Pero más allá de esos “detalles”, también está en discusión qué hacer con la “herencia” maldita que está sembrando Macri ¿enfrentarse al FMI o “renegociar” bajo sus condiciones y seguir pagando una deuda a todas luces ilegal e ilegítima? En esas cuestiones cruciales hay matices, pero no diferencias de fondo. El grueso desde sus posiciones relativas gira hacia la moderación.
  •  Las elecciones son momentos de politización masiva y en este momento histórico de crisis argentina es obligación presentar un programa que se oponga con la misma radicalidad con que Macri y el FMI presentan el suyo. Y que parta de no pagar la deuda, utilizar esos recursos para las grandes mayorías el país, recuperar los recursos estratégicos (como Vaca Muerta, un debate que ya está en curso en Neuquén), nacionalizar los servicios públicos y que los controlen los propios trabajadores, evitar la fuga inmensa de capitales con la nacionalización de la banca o el comercio exterior. Algunas de las propuestas que plantea el Frente de Izquierda.
  •  Siempre (y más aún en la Argentina) los grandes cambios vienen de las calles, pero si el debate se concentra en el terreno electoral, será allí donde habrá de dar la pelea, porque la política es demasiado importante y determinante para el futuro, como para dejarla en manos de los mismos de siempre.




    Temas relacionados

    Elecciones 2019   /   Mauricio Macri   /   Peronismo   /   CGT   /   Kirchnerismo   /   FMI   /   Política

  • Comentarios

    DEJAR COMENTARIO