Juventud

ESCUELAS NORMALES / DENUNCIA

Un reglamento medieval para una expulsión arbitraria

La reciente expulsión del compañero Aldo Santos de la Escuela Normal Superior de México (ENSM) es un claro caso de persecución política, pero ¿cómo se operó a nivel jurídico? ¿En qué se basan para legitimar su expulsión?

Maestro Javier Méndez

Agrupación Magisterial y Normalista Nuestra Clase

Miércoles 16 de septiembre de 2015

El caso de nuestro compañero resalta debido a la enorme participación en los últimos procesos políticos; sin embargo, la omisión legal que las autoridades han utilizado para expulsarlo ha sido un hecho para distintos estudiantes a través de los años, aunque no siempre por motivos políticos.

Las reglas que nos imponen al ingresar son absolutamente arcaicas: un examen de admisión sin sostén pedagógico; no puede haber "oyentes", se reprueba la asignatura si no se cuenta con el 85% de asistencia, además de correr el peligro de ser dado de "baja definitiva" si no pasas el examen extraordinario como único recurso para acreditar la asignatura reprobada.

Esta es una situación difícil porque los alumnos que trabajan, viven solos y/o tienen familia deben sortear estas trabas por un reglamento que los discrimina -en el caso de Aldo: el trabaja, tiene un hijo y no depende económicamente más que de su propio trabajo.

El estatuto orgánico es así utilizado para expulsar a cualquiera si reprueba una sola materia; sin embargo, este reglamento no lo especifica, ni siquiera establece un "porcentaje mínimo" de asistencias.

Además, las normas de control escolar, sostienen ya los criterios que delimitan esta situación y "legalizan" la expulsión de quienes tienen un porcentaje inadecuado de faltas, contraponiéndose a la disposición del estatuto orgánico (art. 57) el cual concede "tres oportunidades para acreditar una misma materia".

Es por estas razones que la expulsión de Aldo -determinada por sus sínodos: el Lic. Roberto Ramírez Fabiani, coordinador de la especialidad de geografía de la tarde, y dos maestras del departamento de psicopedagogía; y respaldada por el director de la ENSM: Gonzalo López Rueda, y en última instancia, posibilitada por la directora de DGNAM: María Luisa Gordillo- es arbitraria de acuerdo con lo establecido en el propio estatuto orgánico de la ENSM.

Súmate a la petición que estamos impulsando desde el Movimiento de los Trabajadores Socialistas para lograr su reinstalación inmediata y la reposición de su examen a cargo de un jurado imparcial.

Puedes firmar en el siguiente enlace.






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