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¿A qué intereses responden las medidas de "seguridad" de Graue?

El feminicidio de Lesvy generó una gran movilización e indignación de la comunidad universitaria. Frente a este terrible suceso, la rectoría de la UNAM decidió lanzar una política de extrema seguridad.

Jueves 22 de junio de 2017 | 12:46

El 3 de Mayo fue encontrado el Cuerpo de Lesvy Berlin Osorio, en las inmediaciones del posgrado de Ingeniería, en Ciudad Universitaria. La rectoría guardó silencio por más de 10 horas. Antes de saber el nombre de nuestra compañera, se nos informó de sus hábitos y su “malos pasos”, en este país donde las mujeres somos responsabilizadas de la violencia a la que nos enfrentamos.

Días después se encontró el cuerpo de un hombre, aún sin identificación, en la Cantera donde entrena el equipo de futbol PUMAS. El 13 de Junio la UNAM informó sobre la muerte de Víctor Orihuela, estudiante de Odontología, encontrado al lado de la Biblioteca Central y la Facultad de Filosofía y Letras (FFyL). Ante estos hechos brutales, la Universidad centra el problema en el consumo de drogas y el narcomenudeo.

Lo señalado anteriormente, no son casos aislados, son el reflejo de la violencia imperante en el país, la supuesta guerra contra el narco y el uso del Ejército para “combatir” al crimen organizado que ha dejado 160 mil ejecuciones extrajudiciales, más de 30 mil desaparecidos, miles de casos de violación sistemática de los derechos humanos y una exacerbación de la violencia feminicida y machista.

Son diversas las reacciones de la comunidad universitaria ante estos sucesos, desde el cuestionamiento a la rectoría por permitir la violencia a las mujeres, la exigencia de una universidad segura, la acusación de la rectoría por sus vínculos con los grupos de narcomenudeo y las medidas impositivas de seguridad por parte de las autoridades donde la comunidad universitaria no fue consultada.

¿Las medidas de Graue son la solución?

Frente al feminicidio de Lesvy, miles de estudiantes y mujeres salimos a movilizarnos contra la violencia feminicida y machista, denunciado el papel de la rectoría al grito “Ni una más”, "No es un hecho aislado, los feminicidios son crímenes de Estado", "No fue la hora ni cómo iba vestida, fue el Estado que es feminicida".

También la derecha organizada desde la rectoría convocó a una movilización donde el eje central fue pedir mayor seguridad por parte de las autoridades universitarias en coordinación con el gobierno de la Ciudad de México y el Gobierno Federal.

Enrique Graue, al inicio de su mandato, dio a conocer su plan de “seguridad”, presentado por César Astudillo, que arremetía contra los estudiantes consumidores de drogas y contra el activismo político, en especial contra la ocupación del auditorio“Che Guevara”. Plantearon la creación de un nuevo cuerpo de seguridad.

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La salida planteada por el rector y los directores de las facultades es una salida reaccionaria a los problemas de inseguridad que se presentan en el campus, aparte son implementadas autoritariamente -sustentadas en el regimen antidemocratico y medieval que rige a la universidad- en ningún momento la comunidad universitaria fue consultada.

Sus medidas securitarias son una copia de la política del Gobierno Federal para “acabar” con el crimen organizado y la violencia, pero lo único que han evidenciado es la colusión y asociación del Estado con el narcotráfico y ha potenciado la violencia.

Graue anunció e implementó diversas medidas, entre ellas:

  • 1.- La policía rodea las inmediaciones y los accesos. La misma policía asesina que acaba de reprimir a los estudiantes de la normal de Tiripetio.
  • 2.- La instalación de cámaras para vigilar a la comunidad universitaria, como a los sectores organizados políticamente, ahora podemos decir #LaUNAMEspía.
  • 3.- Controles de seguridad en el ingreso a la universidad.
  • 4.- Pedir la credencial para ingresar a nuestros salones, como el caso de la FFyL.
  • 5.- La modernización de patrullas de vigilancia.
  • 6.- El creciente discurso contra supuestos grupos que se dedican al narcomenudeo. En una nota publicada por la jornada, se habla de disputas entre estos grupos por las plazas, la información la proporciona la UNAM a través de sus áreas de inteligencia. Hace años que el movimiento estudiantil viene denunciando el sistema de espionaje que mantiene la Universidad, la rectoría siempre lo negó.

La violencia golpea nuestra Universidad, pero la salida no está en las medidas que el rector quiere implementar, sabemos que a nivel nacional estas políticas que se maquillan en nombre de la seguridad son la principal fuente de la violencia.

Un objetivo de estas medidas es sembrar el miedo en la comunidad, en el movimiento estudiantil y de mujeres para que no salga a luchar contra las políticas del Gobierno Federal e imponer los planes que atentan contra la educación pública y gratuita, como los procesos de elitización, recorte al presupuesto y de matrícula, los cambios arbitrarios a los planes de estudio, el ataque a las carreras con contenido social y crítico, la creciente criminalización a los grupos que se organizan políticamente dentro de la universidad.

La Universidad es una caja de resonancia de las contradicciones más profundas de la sociedad, catalizando y anticipando procesos de la lucha de clases nacionales e internacionales. El movimiento estudiantil ha salido a tomar las calles en el #YoSoy132, con el magisterio combativo enfrentando la reforma educativa, denunciando la militarización del país, en la lucha por la presentación con vida de nuestros 43 compañeros desaparecidos de Ayotzinapa y en el naciente movimiento de mujeres contra la violencia feminicida,

Desde la Agrupación Juvenil Anticapitalista y Pan y Rosas, nos oponemos a estas medidas arbitrarias dictadas desde el Gobierno Federal e implementadas por Enrique Graue. La universidad segura que queremos no vendrá de sus políticas. Es de vital urgencia que estudiantes, académicos y trabajadores generemos un gran movimiento en la UNAM que frene estas medidas de “seguridad”, donde discutamos democráticamente qué medidas implementar y peleé por una Universidad al servicio del pueblo pobre y trabajador.

Te invitamos a construir una gran campaña gráfica, artística y en las calles para denunciar las medidas autoritarias de “seguridad” del Rector, que defienda el derecho a la educación pública y que planteemos ¿qué universidad queremos?

Foto: LetraDigital






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