×
×
Red Internacional

MEXICO-ESTADOS UNIDOS.¿A qué vienen Tillerson y Kelly, los secretarios de Donald Trump?

El jueves 23 de febrero visitarán México. Uno de ellos fue CEO de Exxon Mobil y se benefició con la reforma energética. El otro afirmó que la migración es “una amenaza existencial” para EE.UU.

Pablo OprinariCiudad de México / @POprinari

Viernes 17 de febrero de 2017 | Edición del día

La visita que realizarán a México los secretarios de Estado de EE.UU., Rex Tillerson y de Seguridad Interior, John F. Kelly es presentada, por las autoridades mexicanas, como la vía para avanzar en una “relación bilateral constructiva”.

Pero Trump ya dejó claro que eso sólo será sobre la base de sus promesas de campaña: construcción de un nuevo muro, freno a la migración y deportaciones masivas, y una renegociación del Tratado de Libre Comercio.

Aunque el secretario de Relaciones Exteriores, Luis Videgaray, declaró que “México no se moverá ni un milímetro en la negativa de financiar el muro”, el magnate republicano ya declaró que el financiamiento del muro pueden lograrlo por otras vías, como un impuesto a las exportaciones mexicanas.

Desde que fue cancelado el encuentro entre Donald Trump y Enrique Peña Nieto, Videgaray se abocó a afianzar los contactos con las altas esferas estadounidenses. La semana pasada Videgaray visitó a Tillerson y Kelly en Washington, y este miércoles repitió la reunión con Tillerson en Bonn.

Basta revisar el perfil de ambos visitantes para ver qué buscarán.

Un empresario petrolero y un militar anti-inmigrante

El 13 de diciembre del 2016, Donald Trump eligió a su Secretario de Estado: Rex Tillerson, director general (CEO) de Exxon Mobil, una de las principales empresas petroleras del mundo. Días antes, esta empresa se benefició en la licitación de la Ronda 1 de la reforma energética en México, al adjudicarse la exploración del Campo 2 del golfo de México. Esto fue precedido por un “memorándum de entendimiento” suscrito por Pemex y la trasnacional, en octubre de 2014.

Desde 2012, Tillerson, vinculado al candidato republicano Mitt Romney, presionó para que Exxon Mobil pudiera ingresar a México y ser favorecida por la privatización de los recursos energéticos. En ese momento el CEO de la trasnacional petrolera declaró “tenemos la esperanza de que México, a medida que continúe su camino hacia las reformas, abrirá las posibilidades de mayores asociaciones y colaboraciones, y llevar la tecnología para influir en los enormes recursos que tiene”.

Rex Tillerson es actualmente el “número 1” en el gabinete de Trump, considerado como el gabinete más rico de la historia de los Estados Unidos. Es evidente qué intereses defenderá durante su gestión.

El general John Kelly es un ex marine que participó de las intervenciones imperialistas más importantes de las últimas décadas (como Irak y Afganistán) y defendió la utilización de la tortura en la cárcel de Guantánamo.

Kelly es considerado un “halcón” de la seguridad interna. Dijo públicamente, en referencia a los niños refugiados provenientes de Centroamérica que la migración es “una amenaza existencial” para Estados Unidos.

Tendrá a cargo el mantenimiento de la seguridad fronteriza, en particular la migración y la construcción del muro, que son dos prioridades en la agenda de Donald Trump respecto a México.

Durante su mandato, Enrique Peña Nieto profundizó la entrega de los recursos energéticos y la subordinación política, económica, militar y diplomática a los Estados Unidos, aceptando sin protestar las políticas migratorias estadounidenses. La visita de Tillerson, con 40 años de “servicio” en una trasnacional petrolera, y de Kelly, el nuevo “halcón” de las deportaciones, busca establecer las bases de esta subordinación de acuerdo con la nueva agenda de Trump. Nada bueno para los trabajadores y el pueblo de México se puede esperar de semejante “relación constructiva” con la administración estadounidense.

Es fundamental impulsar una gran campaña, a ambos lados de la frontera, contra las deportaciones y por plenos derechos civiles y políticos para los migrantes.

La clase obrera estadounidense tiene que luchar contra la opresión y el saqueo imperialista que la Casa Blanca y las grandes trasnacionales petroleras ejercen sobre los recursos energéticos de México, tanto bajo administraciones demócratas como republicanas.

Es así como podrá construirse una poderosa unidad internacionalista entre los trabajadores y el pueblo de ambos países, contra los gobiernos que defienden los intereses de los grandes empresarios.




Comentarios

DEJAR COMENTARIO


Destacados del día

Últimas noticias