Géneros y Sexualidades

MUJERES ORGANIZADAS

Asiste a la asamblea virtual de Pan y Rosas: contra la precarización y la violencia

Desde Pan y Rosas queremos construir una corriente de mujeres trabajadoras y estudiantes para hacerle frente a la crisis que los empresarios y el gobierno quieren descargar sobre nuestros hombros. Si tú también quieres pelear por una vida que valga la pena ser vivida, súmate a nuestra asamblea virtual este sábado 18 de julio.

Pan y Rosas México

México | @PanyRosasMex

Lunes 13 de julio | 15:24

Los empresarios y el gobierno pretenden descargar la enorme crisis económica y sanitaria sobre las y los trabajadores y sectores populares, las mujeres, que hoy ocupamos el 40% de los empleos, nos llevamos la peor parte. Hemos sido los sectores que más han sufrido los recortes los despidos, y también exponen nuestras vidas pues somos parte de los sectores que hoy llaman esenciales, pero que están en completa precariedad. Pero también somos a nivel internacional, la primera línea contra las políticas de precarización, la violencia policial y racial.

La pandemia y con ella la cuarentena, llegó tan sólo unos días después de una de las movilizaciones de mujeres más grandes que hemos visto en la historia de México. Fuimos más de 300 mil mujeres en la CDMX que tomamos las calles para levantar la voz contra la violencia feminicida, por nuestro derechos reproductivos y contra la doble explotación que vivimos, además de las réplicas muy importantes que hubo en más de 70 ciudades.

A pesar de esto las cifras de feminicidio siguen siendo espeluznantes pues se mantiene la política de militarización con la Guardia Nacional, misma que con la excusa de la pandemia se ha fortalecido, llenando las calles de aquellos que durante años hemos denunciado están coludidos con las redes de trata. Mientras se inyecta cada vez más dinero para las fuerzas armadas, programas como el de refugios para mujeres víctimas de violencia, han sido recortados.

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Para colmo, la derecha avanza en estados como Querétaro, Guanajuato, San Luis Potosí y Nuevo León contra nuestro derecho a decidir sobre nuestros cuerpos, votando contra la despenalización del aborto e intentando pasar reformas como el PIN parental que es un ataque directo al derecho a la educación sexual. Esto sin que el Morena, que prometió despenalizaría el aborto a nivel nacional, tome posición en los congresos locales.

Además, las condiciones de desigualdad no han hecho más que exacerbarse, pues al ser nosotras las que ocupamos los trabajos más precarios sin prestaciones laborales y muchas veces sin contratos, somos también las primeras en ser despedidas. Pero no sólo eso, el sector salud a nivel mundial está compuesto por un 70% de mujeres y un 90% de enfermeras. Somos también una gran parte de la mano de obra que mueve los servicios alrededor del mundo y en México representamos el 85% de trabajadores de la maquila.

Es decir, no sólo tenemos los trabajos peor remunerados, sino que es de nosotras de quienes dependen los trabajos que hoy resultan esenciales para hacer frente a la pandemia. Pero eso no es todo, es en nuestros hombros sobre los que recae el trabajo doméstico, también esencial para la reproducción de la vida social. En nuestro país se estima que el trabajo doméstico equivale al 23.9% del PIB, millones de pesos que las empresas y el gobierno se ahorran.

Las mujeres que nos organizamos en la agrupación Pan y Rosas a nivel internacional, estamos convencidas de que tenemos la fuerza, junto al conjunto de la clase trabajadora, de transformar nuestra realidad y tomar el cielo por asalto como lo hemos hecho innumerables veces en la historia, por mencionar tan sólo una, el 8 de marzo de 1917 cuando con una huelga las mujeres le dieron inicio a la revolución obrera y socialista que daría pie a que se conquistaran derechos como la legalización del aborto, la posibilidad de divorciarse y la socialización del trabajo doméstico.

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Pero también sabemos que para avanzar en nuestras demandas es necesario construir un movimiento de mujeres que responda a los intereses de las grandes mayorías de nosotras, es decir, de las trabajadoras, entendiendo que son completamente contrarios a los intereses de los capitalistas que en cuanto ven sus ganancias amenazadas, no dudan en dejarnos en las calles, y del propio gobierno que cada vez demuestra más que eso de gobernar para ricos y pobres es imposible, pues durante la pandemia ha mostrado una gran alianza con los sectores empresariales.

Un movimiento de estas características, que agrupe a las trabajadoras de todos los rincones del país, de la maquila, maestras, trabajadoras de la salud, del campo, a las amas de casa y a las estudiantes; que tenga independencia política de los empresarios, el gobierno y los partidos del régimen y que además construya espacios democráticos de organización que permitan la participación activa de todas. Un movimiento que trascienda la visibilizacion de la violencia y la precarización, y que pueda avanzar en cuestionar las bases estructurales.

En Pan y Rosas sabemos que es necesario construir una corriente de mujeres jóvenes y trabajadoras que con una perspectiva anticapitalista y revolucionaria pelee por construir un movimiento de mujeres que en alianza con los demás sectores oprimidos y explotados, le arranque al Estado plenos derechos laborales para todas y todos, guarderías, comedores y lavaderos comunitarios financiados con impuestos progresivos a las fortunas de los grandes empresarios, la prohibición efectiva de los despidos, la legalización del aborto a nivel nacional garantizado por el gobierno y la desmilitarización del país.

Lee la declaración internacional de Pan y Rosas frente a la pandemia: ¡Mujeres en la primera línea de la crisis sanitaria y en el combate contra el capitalismo patriarcal y racista!

Pero queremos ir mucho más allá, nos apostamos a arrancar de raíz este sistema que se mantiene a base de la explotación de las grandes mayorías para beneficiar a un 1% de parásitos que se enriquecen a costa de nuestras vidas y para eso tenemos que ser millones en todo el mundo.

Es por esto que te invitamos este 18 de julio a la asamblea virtual de Pan y Rosas donde discutiremos cómo hacerle frente a la ofensiva capitalista que pretende que la crisis la sigamos pagando con nuestras vidas.

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