Géneros y Sexualidades

DECLARACIÓN

Declaración de Pan y Rosas en repudio a feminicidio de joven en la UNAM

Rectoría no quiere un movimiento contra el feminicidio, porque el PRI de Graue ha sido parte cómplice durante 20 años de su extensión nacional.

Pan y Rosas México

México | @PanyRosasMex

Jueves 4 de mayo de 2017 | 14:00

El 3 de mayo a las 5:30 horas se encontró el cuerpo de Lesvy Osorio sin vida atado a una caseta telefónica en los jardines del Instituto de Ingeniería, en CU. Auxilio UNAM informó al MP, realizaron las diligencias y Rectoría guardó silencio 12 horas, para después pronunciar su “repudio a cualquier tipo de ilícito cometido en sus instalaciones”, sin mencionar que podría ser un feminicidio.

Consumo de drogas, alcoholismo, inestabilidad laboral, deserción escolar son algunas de las "explicaciones" que ofreció la Procuraduría General de Justicia a través de su cuenta oficial de Twitter para el caso de feminicidio de Lesvy Osorio.

Además, la prensa filtró que se trataba de un suicidio. Las declaraciones de la PGJ responsabilizan a la víctima de lo acontecido. Lo cual despertó gran indignación en la comunidad universitaria, en especial entre estudiantes y trabajadoras que se han hecho parte los últimos años de espacios de organización, colectivos y el movimiento democrático contra la violencia, el feminicidio y el acoso sexual.

En 2010, la violencia de género ya había marcado crudamente a la UNAM, con el feminicidio de Adriana Morlett vista por última vez en la Biblioteca Central, donde las autoridades universitarias se negaron entregar las grabaciones de vigilancia para identificar a los agresores.

Rectoría mantiene una campaña institucional contra la violencia de género, cuyo Protocolo cuestionamos diversos sectores universitarios por límites que tiene para frenar la violencia como demuestra el asesinato de Lesvy y las más de mil denuncias archivadas en el Tribunal Universitario por acoso sexual y laboral. Rectoría es indolente al asesinato de una mujer, pero actúa en forma expedita para criminalizar el consumo de drogas en la UNAM y hostigar o sancionar a los estudiantes organizados.

La exigencia de algunos sectores de "más seguridad" como salida a la oleada de violencia no es ni ha sido nunca una solución, lejos de ello, fortalece el aparato represivo contra los trabajadores de la universidad y contra los estudiantes que luchan. Basta mirar de qué han servido los botones de emergencia, las rejas, las cámaras, los torniquetes e inclusive campañas y protocolos como el "He for she" cuando las mismas autoridades encubren acosadores y violadores, como se ha denunciado en múltiples ocasiones.

Mientras Graue asegura que "autonomía no es igual a impunidad", enfila sus cañones a los espacios de organización estudiantil y emite declaraciones que criminalizan a las y los jóvenes, quienes componen la inmensa mayoría de la comunidad universitaria. La misoginia empieza desde el gobierno, la rectoría, hasta gente como Perelló que naturalizan la violencia y hacen ideología contra las mujeres a diario.

Las mujeres de Pan y Rosas repudiamos el asesinato de Lesvy Osorio. El feminicidio de Lesvy y Adriana Morlett son la expresión más cruenta de la violencia pero de tras de eso hay una larga cadena de agravios como violencia física, acoso sexual y laboral, discriminación, redes de trata… situación que enfrentamos todas las mujeres del país. En México, 7 mujeres son asesinadas al día y en la ciudad rosa de Mancera, desaparecen 3 a diario, que suman a las redes trata y prostitución. En la “guerra contra el narco”, las mujeres hemos sido consideradas como “daños colaterales”.

Los miles de feminicidios sin resolver y casos como el “juez Porky” muestran la necesidad de una COMISIÓN INVESTIGADORA INDEPENDIENTE de las autoridades y de cualquier institución del estado, conformada por estudiantes, trabajadoras, académicas, familiares de víctimas y organizaciones de Derechos Humanos, con acceso a las cámaras de la UNAM y todas las facilidades de rectoría y el gobierno, que lleve hasta el final este caso y obligue al Estado a acatar sus resoluciones.

Para enfrentar el feminicidio es necesario construir un movimiento masivo, independiente de las autoridades universitarias y del Estado. De ellos no viene la solución ni la respuesta para acabar con la opresión y explotación que vivimos. Por eso debemos construir asambleas tripartitas en nuestras escuelas para impulsar paros y movilizaciones, recuperando las calles al grito de ¡Ni Una Menos! Ante el feminicidio no callaremos, por ella y todas nuestras compañeras asesinadas, no aceptamos ser víctimas impotentes y con miedo.

Desde Pan y Rosas te invitamos a impulsar Comités de Mujeres en Contra la Violencia, el Feminicidio y la precarización laboral. Seamos miles en las calles en defensa de nuestros derechos.

¡BASTA DE VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES!

¡POR GRAN MOVIMIENTO DE TODA LA COMUNIDAD EN LUCHA POR NUESTROS DERECHOS Y CONTRA LA VIOLENCIA MACHISTA Y FEMINICIDA!

¡SI TOCAN A UNA, NOS ORGANIZAMOS MILES! ¡BASTA DE FEMINICIDIOS!

¡NI UNA MENOS EN LA UNAM!






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