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Red Internacional

Cómo y por qué la CTM perdió la representación de las y los trabajadores de General Motors, en voz de María, una activista sindical. Por seguridad, la trabajadora aparece con seudónimo.

Domingo 20 de febrero | 02:26
Elección sindical en General Motors, Silao - YouTube

La Organización Independiente de Trabajadores Activos de General Motors Silao (OITAGMS) impulsó la lucha por la necesidad de recuperar el sindicato, distinto a quienes planteaban la propuesta de crear un sindicato independiente, ya que eso conlleva el riesgo de potenciar la fragmentación de las y los trabajadores.

Ante el triunfo del SINTTIA, las y los obreras organizados en la OITAGMS sostienen que es necesario exigir asambleas, como plantea la compañera en la entrevista.

Yara Villaseñor: Hola ¡¿qué tal?! ¡muy buenas tardes a todo nuestro auditorio!, y muy buenas tarde a ti María. Muchísimas gracias por aceptar nuestra invitación.

En esta ocasión, para nuestro público, tenemos la oportunidad de entrevistar directamente para La Izquierda Diario México a María García, obrera integrante de la organización independiente de trabajadores de General Motors Silao. Recientemente fue parte, y vivió desde primera fila, un suceso histórico; que en una votación sin precedentes echó a la CTM de la planta, con un gran triunfo del SINTTIA (Sindicato Independiente Nacional de Trabajadores y Trabajadoras de la Industria Automotriz), que ganó estas elecciones con más de 4 mil votos, con una brutal participación del 88% de obreros en los comicios sindicales.

Yara Villaseñor: Para que nos cuente, directamente de viva voz quién estuvo ahí y vivió esta jornada histórica, queremos saber, María, ¿A ti qué te pareció todo este proceso electoral en la planta?, ¿cómo fue?, ¿qué nos puedes contar sobre la ubicación de la CTM? y ¿cómo las y los obreros vivieron esta jornada electoral?

María: La participación fue muy buena.

Algo que fue diferente a las otras dos votaciones fue que en la primera los de la CTM hicieron fraude al abrir las urnas y estar echando votos a su favor; y en la segunda votación que fue para no legitimar el contrato colectivo. Ahora, esta votación fue para elegir a nuestro nuevo representante sindical por el contrato colectivo de trabajo. Fue diferente porque no había la gente del centro federal, o al menos cuando a mí me tocó ir a votar, sí vi personas de los sindicatos que andaban contendiendo, pero nada más andaban de visores.

Y en las otras dos consultas pasadas había gente de la CTM, y uno sí se sentía intimidado porque pues siempre hemos vivido oprimidos; nos amedrentaban. De hecho, cuando íbamos a juntas, y que no sabíamos nada de lo que era este proceso, nos decían que la planta se iba a ir si no votábamos por ellos, que en dos años la General Motors se iría por no tener a quién nos representará.

En esta votación había pura gente del Centro Federal de Conciliación. Entonces este, de cierta manera siento que dio más confianza y, aparte, ya lo teníamos decido los compañeros, ya no queríamos más a la CTM por sus mentiras y por todo el amedrentamiento que habíamos vivido. A lo que tengo entendido la CTM con el sindicato de Miguel Trujillo tenían 12 años que nos representaba y nunca habían hecho nada por nosotros.

Pero, en sí, la planta lleva 27 años laborando aquí en México, y la CTM era siempre lo mismo; no había nunca ningún cambio. Sí, anteriormente había muchos más beneficios, y lo sé por algunos compañeros que me han platicado, pero siempre ha sido la opresión por parte de ellos. Y pues, yo creo que muchos de mis compañeros andan alegres, se nota la alegría por haber echado a los charros fuera de General Motors.

Yara Villaseñor: ¡Cómo no! Pues es histórico, como ya toda la prensa lo recupera y seguramente como ustedes lo han vivido. Oye, y cuéntanos, nos llegaron múltiples denuncias, en medio de la jornada de votaciones, a La Izquierda Diario, sobre la presencia de representantes, precisamente de la CTM que durante esta jornada electoral realizaron compra de votos y continuaron con este amedrentamiento al que ya te refieres, tanto en minas de producción, como en los propios lugares de votación.

Y por supuesto, también está el tema de las propias amenazas que recibieron compañeros del Comité Ejecutivo del SINTTIA, particularmente su secretaria general Alejandra Morales. ¡Cuéntanos! ¿Esto estuvo presente?, ¿lo alcanzaron a percibir?

María: Sí. Como ahorita se dio un paso importante en la planta – porque la verdad era la opresión a su nivel máximo y extremo – no teníamos, bueno tengo 8 años laborando en planta, nunca había visto que tuviéramos a grupos de compañeros con hasta 300 compañeros en donde se escucha nuestras voces o lo que pasa dentro de, y donde nosotros mismo lo denunciamos entre nosotros mismo; o sea, una organización de los mismos trabajadores que dice “¿sabes qué? En tal lado pasó esto” y lo evidencian con fotos o vídeos.

A mí me llegó el audio de un compañero donde denunciaba que fue a votación y llegando ahí le dijeron “no pues es que no puedes votar porque ya votaste, aquí está tu firma” y dice “o sea, pero vengo a votar, ni siquiera traigo en el dedo la tinta indeleble que comprueba que ya voté. Te enseño mis manos y no la traigo ¿cómo pude venir yo a votar?”.

Precisamente ayer, estando en planta, un compañero que tengo ahí cerca de línea dijo “¿qué crees? Yo soy uno de los compañeros que ya habían votado por mí. Tenían mi firma falsa y ya habían votado por mí, pero yo sí lo denuncié con ellos y les dije que como no me iban a dejar votar si yo no había venido; me levantaron un acta los del INE y les dije en su cara que estaban haciendo fraude” O sea, sí se los dijo ahí en su cara.

Otra de las cosas fue que también supimos por los compañeros es que estaban ofreciendo 500 pesos. La organización independiente de trabajadores activos tenemos en nuestro poder fotos donde los compañeros tienen la boleta, su credencial de elector o su credencial de acceso de ahí de la planta, y le tomaron foto para evidenciarlo con los compañeros de la coalición para que les dieran el dinero.

Ya no nos picaron los ojos a los compañeros porque ya los conocemos bien, ya conocemos bien cómo hacen sus tranzas. De hecho, en la primera votación que dimos el no, por eso hicieron fraude, o sea, ya sabíamos las trampas que hacen esto señores, que son mismos compañeros, pero por órdenes de más arriba, no.

Entonces sí supimos de todo eso porque nosotros mismo lo denunciamos, entre nosotros mismo en nuestro grupo de Whatsapp lo denunciamos y lo evidenciamos. Entonces, este, nos hacían llegar las denuncias y ahora sí que nosotros, gracias a la izquierda diario, lo denunciamos también con notas. Y pues ya, sería todo.

Yara Villaseñor: Me gustaría que nos contaras un poco más, María, de cómo eran las condiciones de trabajo que legitimaba este contrato colectivo al que le dijeron no masivamente en agosto y que hoy, bueno que, con esta jornada, éste, que echa a la CTM directamente y plantea la posibilidad que sea un nuevo sindicato quien sostenga la titularidad del contrato colectivo para que puedan cambiar estas condiciones, no.

Entonces, cuéntanos, ¿qué cosas permitía la CTM a través, de ese control que tenían del sindicato, no, del sindicato charro que no defendía sus condiciones laborales? Porque hubo una dinámica de paros, este, patronales, entiendo, no, desde ya seguro se expresó el efecto de la pandemia. Cuéntanos, ¿qué no hacia la CTM frente a esta situación?

María: Pues, prácticamente nada, nunca, nunca hizo nada por nosotros los obreros. Hasta ahora, de hecho, algo que sí quiere, ahora sí que recalcar, desde noviembre que nos dejaron de representar, ¡bueno! Desde antes, nunca hemos visto la diferencia. O sea, es también hostigamiento por parte de la planta, por parte de los directivos, por parte de algunos líderes de grupo, donde en ocasiones por la falta de gente, o a veces por lo mismo de que, pues si, no hay gente, los compañeros se les van detalles en las, en las unidades y dicen “sabes qué, no van al baño”, o sea, nos precarizan mucho en esas cuestiones.

A veces, éste, en un turno de 12 horas no puedes ir al baño más que en media hora de comida o en el tiempo de snack. De snack dan 15 minutos. En eso quince minutos pues se te va en ir al baño. Este, si alguien, pues ahora sí que se rebela, luego, luego, o bueno, también hemos visto que han despedidos a compañeros. Hay compañeros despedidos por, por querer organizarse, este, porque sí, este, nos tenían bastante controlados, la verdad. Este, esos son, ahora sí que la precarización que tenemos.

Este, a veces nos hostigan mucho con, con los paros de línea, que no, no quieren que, que paremos la línea y, bueno, platicando con algunos compañeros lo de los paros que hemos tenido por parte de ellos, a veces se da de un momento a otro. Hemos tenido paros que a las 5 pm dicen “saben qué, ya mañana no vienen” y a las seis salimos; cuando en el contrato colectivo dice que son, deben de ser 24 horas como mínimo para poder hacer un comunicado así. Entonces, este, pus´ no podemos decir nada ¿por qué? porque luego, luego nos empiezan a amedrentar u a hostigar.

Yara Villaseñor: Quisiera saber, ¿qué te parece a ti? ¿qué es lo que sigue adelante para poder hacer efectiva la recuperación de una organización sindical que verdaderamente responda a los intereses de la base obrera? Porque ya logramos echar a la CTM, pero de eso a que cambien las condiciones de trabajo y de participación política en la planta todavía hay mucho que construir. Entonces ¿cómo la ves tú? ¿cómo la ven ustedes en la OITAGMS?

María: Pues pensamos que la organización es fundamental. Este, analizando toda esta situación nosotros veíamos que meter 4 sindicatos era dividirnos enormemente. Entonces, el último sindicato, ahora sí que se metió, ni siquiera, nadie lo conocíamos, y la prueba está en que obtuvo 18 votos. Entonces nadie lo conocíamos.

Y lo que era la coalición y el SITTIA, pues, era gente que ya conocíamos, ya gente que era ya una tras otra, tras otra que hacían. Entonces este, veíamos que no había otra opción, más que sindicato independiente. Pues sí lo veíamos venir, no a tal magnitud, pero nosotros sí vimos que la planta, o sea para meter 3 sindicatos de la CTM y sólo en independientes, dijimos, “pues estos nos quieren hacer fraude otra vez o no sé qué es lo que pretenden”. Ahora sí que comentando lo que hace rato también me preguntabas.

Cuando nosotros vimos la amenaza directa a la compañera Alejandra, independientemente de que la Organización Independiente de los Trabajadores Activos de General Motors no tengamos acuerdo en algunas cosas, sí dijimos “nos solidarizamos con ella porque ella es una obrera más, igual que nosotros. Es una compañera que a lo mejor no la conocemos en persona, pero hemos visto entrevistas, este, sabemos que trabaja ahí en la planta”, como te digo, a lo mejor no la conocemos en persona, pero sí sabemos de ella, sabemos que era una trabajadora de General Motors.

Entonces, era momento de solidarizarnos y pues ahora sí que de pegarle con todo. Era ella, nuestra compañera, o ahora sí que los charros de la CTM, pues ya, muchas veces nos habían hecho una tras otra. Entonces, yo pienso que la organización y la unidad de todos los obreros; o sea, lo demostramos con las cifras, que fuimos casi el 76% de los que votamos a favor del SINTTIA. Entonces yo pienso que eso es contundente para nosotros. Yo sí vi así, como que quisieron dividirnos, pero no lo lograron.

Yo siento que la unidad a pesar de la precarización, a pesar del sometimiento en el que siempre, o nos tenían, la CTM, la unidad de las y los trabajadores está. Y pues lo comprobamos con los números.

María: A veces, para nosotros mismos irnos o ya cuando es así mucho, pues ya, despidos injustificados, pero donde le tienes que firmar. Hemos sabido de compañeros que han despedido así. Y a veces, muchos, no, por el miedo, o por decir que es un proceso largo, no, no hacen demanda o no hacen denuncia y prefieren irse, pues así.

Yara Villaseñor: ¡Claro!, por el miedo, no. Pues terribles las condiciones laborales que permitía este sindicato charro de Miguel Trujillo. Y por supuesto, que se expresaron también en términos de hostigamiento político como ya contaban en esta jornada. Esto también les valió distintas muestras de solidaridad nacional e internacional, de referentes sindicales, de organizaciones políticas y sociales, de activista.

Ahí en La Izquierda Diario, también damos cuenta de la cantidad enorme que nos llegó de, de, de expresiones de apoyo, no, de firmas y adhesión a este repudio tan enérgico, no, que se expresaba el día de las votaciones, pero que como bien dices, viene de mucho tiempo atrás gestándose contra la burocracia sindical, no, contra la charra y contra los charros, y en este espíritu de, de avanzar que el sindicato esté al servicio de la base obrera, no.

Pero, a ver, ahora que me cuentas estas terribles condiciones de trabajo, que conozco cómo afecta sus vidas los turnos rolados, las largas jornadas, la incapacidad de tener ritmos de trabajo menos extenuantes producto de lo que exige la patronal, me quedo pensando. Tú eres una compañera obrera, me parece que eres parte de una generación seguro de trabajadoras que está también viviendo este proceso de manera muy personal ahí en la planta.

No se suele hablar mucho de las mujeres obreras, no, sobre todo en la industria automotriz, en el movimiento obrero mexicano – la propia secretaria general del SINTTIA es una mujer, no, ¡Ale! -. Pero, me quedo pensando cómo le hacen, ¿cómo le hacen las obreras con la crianza con los pequeños, con esta doble jornada que implica que después de trabajar todo el día en la planta tengan que ir a casa a hacerse cargo de las tareas del hogar? Cuéntame ¿cómo la viven? Y ¿qué han pensado ustedes también para que esta organización, desde debajo de las y los trabajadores, pueda visibilizar esas condiciones específicas que enfrentan ustedes como obreras de la planta?

María: Si faltamos porque nuestros hijos se enferman, nos dicen “sabías dónde trabajabas”. O sea, te digo, siempre hay hostigamiento. Muchas veces encargamos a nuestros hijos con familiares y no los vemos. Trabajamos 4 días y descansamos 3.

Por ahí había una propuesta de guarderías para madres - porque también hay mucha madre soltera ahí en la planta – Para madres solteras para las, las mujeres que trabajamos ahí. Ahí en la planta somos alrededor de 1400 mujeres las que laboramos; que vendría siendo como más o menos un 20% ahí de la población de General Motors. Ahora sí que prácticamente abandonamos a nuestros hijos o los dejamos muchas horas con las abuelitas con las tías, con los tíos, este, o con los papás. Pero pues ahorita si trabajan mamá y papá, pues con las abuelitas o personas que sean cercanas que nos puedan cuidar a nuestros hijos.

Yara Villaseñor: ¡Qué complejo lo que nos cuentas, María! Porque, además, seguro con la pandemia hubo más casos de enfermedades, tuvieron que hacerse caso también de otros familiares con casos difíciles. Definitivamente un tema que van a tener que discutir las compañeras ahí en General Motors para, para plantear con claridad qué necesidad tiene que cubrir este nuevo contrato colectivo de trabajo y esta nueva dirección sindical, no, para poder cambiar de conjunto las condiciones laborales, no, para, para todos, las y los obreros de la planta respondiendo a las necesidades específicas en cada caso, no.

Creo que son un gran ejemplo para las mujeres que están luchando hoy por plenos derechos en otros sectores, contra los despidos - porque somos las primeras en ser despedidas –, contra la precarización laboral, que bien dices, a nosotras como mujeres nos afecta doblemente, y, bueno, por el conjunto de derechos que nos quisieron arrebatar. Entonces, una gran inspiración me parece a mí el caso de las obreras de General Motors para el conjunto del movimiento de mujeres y feminista.

Yara Villaseñor: María ¿qué le dirías, entonces, partiendo desde esta conclusión, a todas esas trabajadoras y trabajadores, que son millares ahora, no, con los que compartes la planta, que le dieron su voto al SINTIA, pero que justamente porque expresan esta necesidad de avanzar en la democratización de su organización sindical?

O por otro lado ¿qué podrías comentarle a todos esos obreros y obreras, que seguro tanto en Guanajuato, como en otras plantas a nivel nacional, siguieron así, yo creo al borde del sillón, todo lo que pasaba en la jornada electoral, este, y que ahora están viendo a Silao como un ejemplo para lograr, con la organización desde abajo, enfrentar a la burocracia sindical y los planes de la patronal que muchas veces también son permitidas por el gobierno, ¿qué podrías decirles?

María: Bueno, pues yo le digo a todos los compañeros, pues ahora sí de aquí de Guanajuato, de México, ¿y por qué no? De todo el mundo, que unidos somos más fuertes; que la clase obrera somos las mayorías y la burocracia, los patrones son la minoría; que nosotros los obreros movemos el mundo, no es la burocracia, no son los patrones los que nos mueven a nosotros; que nosotros debemos tomar el mando, porque nosotros somos los que producimos, porque nosotros somos los que estamos ahí, haciendo el trabajo de ellos.

Ahora sí que no hay más que la unidad de todos los trabajadores. Creo que lo demostramos a pesar del amedrentamiento, a pesar de las amenazas, a pesar de decirnos que ya, este, no íbamos a tener trabajo. El miedo se nos fue quitando poco porque, pues, obviamente al principio sí nos daba miedo, no. Ahora sí que, demostrando los números, la unidad hace la fuerza, este, y pues nosotros somos la mayoría, somos lo que movemos al mundo; los obreros movemos al mundo.

Y pues yo le digo a mis compañeros, porque todos somos compañeros, que se quiten ese miedo, que se enfrenten a los charros, que se enfrentes a los patrones. Este, pues sí, en ocasiones nos va a costar despidos de compañeros, pero si hay organización y hay unidad, y ya, dicen “¡basta!” de todo lo que estamos viviendo, pues sí se puede, sí podemos echarlos fuera. Y ya, sería todo.

Yara Villaseñor: Sí podemos echarlos fuera, y, además, de seguro el miedo va a ir cambiando de bando con esta nueva gesta, este nuevo hito de las y los obreros de General Motors. Supongo que ahora seguirá que empezarán, ustedes a proponer espacios para discutir el nuevo contrato colectivo. No sé si, si, esto, esto, en su perspectiva, María. Si van a llamar a asambleas, si consideran que son importantes, precisamente para fortalecer y profundizar esta organización que planteas pues, tan importante.

María: Sí, claro que sí. Nosotros desde la organización queremos asambleas, y las vamos a exigir, porque son necesarias, ahora sí que para la toma de decisiones. Por ahí vi una, una conferencia de prensa del SINTTIA, que dice que la semana próxima van a dar muestra de, de lo que sería el nuevo contrato colectivo de trabajo; aquí lo esperamos, pues, pues para nosotros también ser críticos con el nuevo contrato colectivo de trabajo, y si está o va a velar por los intereses de los trabajadores, y, si se va a ver el cambio, sino el cambio lo haremos nosotros.

Porque, pues, cuando estábamos con los de la CTM, los 12 años que estuvieron en sindicato Miguel Trujillo, ¡nunca hizo una asamblea!, ¡bueno! Yo nunca me enteré de que hiciera una. Como les digo, yo tengo ocho años, y en esos ocho años yo nunca fui ni participé de una asamblea ni de remisión de contrato, ni de nada; todo era a mano alzada. Este, hay compañeros que se llevaban a las revisiones, pero nada más llegaban y decían “ya la versión está, ya se dio el aumento; firmenle”, y ya, era todo.
Entonces, para nosotros es importante, este, pues ahora sí que unidos en conjunto exigir asambleas. Exigir remisión de cuentas -porque nunca nos dieron cuentas a nosotros de las cuotas sindicales -, también queremos saber cuánto se va a cobrar de cuotas, este, porque ni eso sabíamos con el sindicato de Miguel Trujillo; nunca sabíamos cuánto le dábamos de porciento de nuestras cuotas a ellos.

Yara Villaseñor: Definitivamente una gran lista de cosas por cambiar, tanto para el SINTTIA, en su relación con la base obrera, para que efectivamente se haga carne día con día esta aspiración, esta promesa, de, de democratización y, por supuesto, muchas cosas que cambiar para la vida cotidiana de los obreros, que ahora tienen “planteadísimo” volverse mucho más parte de esta toma de decisiones y esta participación activa, este, par que entonces no sigan decidiendo unos pocos, sino sea el conjunto de las y los trabajadores que como tú bien dijiste, que mueven no sólo lo que pasa en la fábrica, sino el mundo día con día seamos nosotros quienes decidamos.

Me parece muy muy valioso todo lo que nos has transmitido, María, muchas gracias. Por mi parte sería todo, has satisfecho toda mi curiosidad y, de seguro, la de muchos y muchas que nos estarán escuchando con atención. No sé si quieras realizar algún último mensaje, algún último comentario de cierre antes de que nos despidamos.
María: Pues a los más de 4 mil que votamos a favor del SINTTIA, ahora sí, que sí se pudo y, invitar a todos - somos casi 7 mil trabajadores en la planta- pues que todos vayamos en el mismo camino, de democratizar la General Motors.

Yara Villaseñor: Que sea la clase trabajadora en la lucha por la democratización de los sindicatos, ¡y cómo no! Por echar a la burocracia en todos los centros de trabajo. Pues muchísimas gracias, María, y muchas gracias a todos y todas las que no sintonizaron en este reportaje especial que le hicimos a María, compañera de la organización independiente de trabajadores activos de la General Motors, desde Silao Guanajuato para La Izquierda Diario.




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