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Dumas y los verdaderos mosqueteros

En marzo de 1844 se comenzó a publicar, en el género de novela folletinesca para el periódico Le Siècle (El Siglo), la obra "Los Tres Mosqueteros" por Alejandro Dumas.

Óscar Fernández

@OscarFdz94

Jueves 25 de marzo | 16:52

Todos hemos escuchado del famoso D’Artagnan y sus amigos, mosqueteros del Rey que arriesgaban su vida defendiendo la vida del monarca con sus espadas puntiagudas exclamando "¡todos para uno y uno para todos!". Se sabe que es un libro que ha sido adaptado a distintos géneros, incluyendo el cine, la televisión, el género animado, la historieta, etc.

Lo que parece ser poco extendido, paradójicamente, es el hecho de que D’Artagnan y sus amigos Athos, Porthos y Aramís fueron personas que realmente existieron. Decimos paradójico porque justamente el mismo Dumás admite abiertamente en el prefacio del libro que los personajes existieron.

Hace aproximadamente un año —dice Dumas—, cuando hacía investigación es en la Biblioteca Real para mi historia de Luis XIV, di por casualidad con las Memorias del señor D’Artagnan, impresas —como la mayoría de las obras de esa época [...]— en Amsterdam, por el editor Pierre Rouge. El título me sedujo: las llevé a mi casa, con el permiso del señor bibliotecario por supuesto, y las devoré.

... D’Artagnan cuenta que, en su primera visita al señor de Tréville, capitán de los mosqueteros del rey, encontró en su antecámara a tres jóvenes que servían en el ilustre cuerpo en el que él solicitaba el honor de ser recibido, y que tenían por nombre los de Athos, Porthos y Aramís.

Confesamos que estos tres nombres extranjeros nos sorprendieron, y al punto nos vino a la mente que no eran más que seudónimos con ayuda de los cuales D’Artagnan había disimulado nombres tal vez ilustres, si es que los portadores de esos nombres prestados no los habían escogido ellos mismos el día en que, por capricho, por descontento o por falta de fortuna, se habían endosado la simple casaca de mosquetero.

... [E]n el momento en que, desalentados de tantas investigaciones infructuosas, íbamos a abandonar nuestra búsqueda, encontramos por fin, guiados por los consejos de nuestro ilustre y sabio amigo Paulin Paris, un manuscrito in-folio, con la signatura núm. 4772 ó 4773 no lo recordamos exactamente) [...] Adivínese si fue grande nuestra alegría cuando, al hojear el manuscrito, última esperanza nuestra, encontramos en la página 20 el nombre de Athos, en la 27 el nombre de Porthos y en la 31 el nombre de Aramis.

Los mosqueteros, como su nombre lo indica, fueron un cuerpo de guardias pertenecientes al ejército de tierra cuya principal arma eran precisamente los mosquetes como armas de fuego en desarrollo y novedosas (una ironía que su existencia se asocie más al uso de la espada que al mosquete). Estos cuerpos de élite tenían mucho prestigio; en la primera novela, Los tres mosqueteros, se retrata la situación en la cual las compañías de mosqueteros se reportaban una al rey Luis XIII y la otra al cardenal Richelieu.

El verdadero Athos

Su nombre real era Armand, procedente de familia noble y cuyo apellido, como era costumbre de la época, procedía de la localidad en la que nació. Es así que su nombre legal y completo era Armand, Señor de Sillègue, Athos y Autivielle. Las actuales localidades corresponden a Arbérats-Sillègue, Autevielle de San Martín-Bideren y Athos-Aspís, todas en la región de Aquitania y la última recientemente develó una placa en los vestigios del castillo, donde se anuncia que allí había vivido el famoso mosquetero.

Ingresó al cuerpo de los mosqueteros del rey. Sin embargo, para la mala fortuna de las obras de ficción, incluyendo las del propio Dumas, Athos murió muy joven.

En París existía antes una suerte de parque denominado el "Pré-aux-clercs" (prado de los clérigos), que, según el historiador Marius Audin, "se extendía en la orilla izquierda del Sena, en el lugar que hoy ocupan el muelle Malaquais, la calle de Verneuil, la calle de la Universidad y la calle Saint-Dominique", continuando por los flancos septentrional y occidentel de la abadía Saint-Germain-des-Prés. Se le denominaba el "prado de los clérigos" debido a que los terrenos eran frecuentados por los clérigos estudiantes de la Universidad de París (fundada en 1150).

El prado era un lugar conocido por tener duelos a cada momento. Allí fue donde encontró la muerte el joven Athos el 21 de diciembre de 1643 con tan sólo 28 años luego de batirse a duelo. Sus restos fueron enterrados allí, aunque es posible que hayan sido trasladados a alguna iglesia cercana.

La Iglesia del Santo Suplicio de París tiene el registro de su funeral. En sus páginas se lee: "procesión, misa y entierro del difunto Armand Athos, destacable mosquetero de la guardia del Rey, caballero de Béarn. Tomado cerca del mercado del Prado de los Clérigos".

Registro del entierro de Athos

El verdadero Porthos

El verdadero Porthos se llamaba como su padre: Isaac de Porthau, nacido en la ciudad de Pau en la actual Nueva Aquitania. Porthos llegó a ser mosquetero justamente el año de la muerte de Athos, en 1643. Según F.A. Burkle-Young, Porthos se casó a los 41 años.

Porthos se desempeñó, luego de servir en la guardia de los mosqueteros del rey, como secretario del parlamento la región de Bearne luego de la muerte de su padre, quien desempeñaba ese cargo. Porthos es probable que efectivamente haya cumplido con la descripción de haber sido alguien fornido o al menos haber tenido una buena condición física, ya que falleció a los 95 años por un ataque de apoplejía el 13 de julio de 1712. Sus restos descansan en la capilla del Santo Sacramento en la iglesia de San Martín en su natal Pau.

El verdadero Aramís

Su verdadero nombre era Henri y nació —siguiendo un apellido como el de Athos— en la localidad de Aramits en la actual Aquitania. Después de servir en los mosqueteros, se retiró en 1646 a su tierra natal para servir como sacerdote; se tienen discrepancias sobre su fecha de muerte y se desconoce dónde está enterrado exactamente.

D’Artagnan, capitán de los mosqueteros

Finalmente, el protagonista de la trilogía de los mosqueteros sirvió como uno de los generales más destacados dentro del cuerpo del ejército. Charles de Batz era su nombre real. Proveniente de una familia de burgueses, nació en el castillo de Castelmore cerca del pueblo de Lupiac en la actual Occitania.

Su padre fue Fernand de Batz y su madre Francisca de Montesquieu, cuya familia es noble de larga data. Es a través de su madre que obtiene un permiso para entrar a la guardia real, dirigida entonces por su tío, Jean-Armand du Peyrer.

¿Por qué todos los mosqueteros provienen de localidades cercanas? Porque eran todos familiares provenientes de Gascuña, la parte francesa del País Vasco. Jean-Armand du Peyrer, señor de Trois-ville, permitió que su sobrino D’Artagnan entrara igual que sus primos Athos, Porthos y Aramís al cuerpo de los mosqueteros; ya para cuando Charles de Batz vio a sus parientes, éstos ya habían sido conocidos como "los tres hermanos" y los registros parecen indicar que tenían buena relación entre ellos mientras estaban entrenando para ser mosqueteros de élite.

Por medio de su primo Pierre de Montesquieu, Charles de Batz obtuvo el título de ser el conde de la localidad occitana de Artagnan. De ahí en adelante se llamó a sí mismo por medio de su título y así pasó a la historia.

Las novelas de D’Artagnan transcurren en sucesos clave de la historia francesa. La primera entrega, Los Tres Mosqueteros —llamada así porque es D’Artagnan quien conoce a los otros tres compañeros—, se sitúa en el contexto del asedio de La Rochela contra los hugonotes, una fracción cristiana protestante.

La segunda entrega se desarrolla en el contexto de la Fronda, una serie de levantamientos y guerras civiles en Francia y en el marco de la guerra franco-española. Esta entrega tiene una trama más política que la aleja de su antecesora y vemos a nuestros protagonistas en una condición ya muy cambiada con respecto a su juventud, de allí surge el refrán de "no es lo mismo Los tres mosqueteros que Veinte años después".

La tercera entrega tiene tres títulos: dos oficiales y uno popular. Se llama Diez Años Después, pero es más probable encontrarla bajo el título El vizconde de Bragelonne.

El otro nombre surge debido a la adaptación cinematográfica de esta entrega, llamada El hombre de la máscara de hierro y que fue protagonizada por Leonardo DiCaprio en el papel del rey Luis XIV y su gemelo Philippe. Sin embargo, esta última adaptación cinematográfica no corresponde con las novelas de D’Artagnan ni con el destino final del verdadero Charles de Batz D’Artagnan.

El verdadero mosquetero encontró la muerte en el campo de batalla durante el asedio de Maastricht en la guerra franco-holandesa y su tumba ha sido objeto de muchas búsquedas, donde recientemente se encontró el registro de su muerte en los archivos del Vaticano. Según investigaciones arqueológicas, D’Artagnan fue enterrado en la Iglesia de San Pedro y San Pablo en el vecindario de Wolder en Maastricht, aunque otras discrepan en si fue enterrado allí.






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