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Red Internacional

En pleno 8 de marzo, el PRI se declara "aliado de las mujeres". Que no se engañen, las mujeres sí tenemos memoria.

Jueves 11 de marzo | 17:58

“Las mujeres y el PRI tenemos una alianza que perdura en el tiempo, que nadie ha podido tocar y que nadie va a poder romper”. Estas fueron las palabras de Alejandro Moreno, presidente del Comité Ejecutivo Nacional (CEN) del tricolor en pleno 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer. Pero, sus discursos son palabras al viento, una retórica que busca ser políticamente correcta en medio de la carrera electoral, sin embargo no están dirigidos a la realidad que enfrentamos la gran mayoría de jóvenes y trabajadoras.

Así que a nosotras no nos engañan, sabemos muy bien que ni fueron ni serán nuestros aliados, cuestión que se reafirma con la votación en contra que hicieron respecto a la interrupción del embarazo desde su bancada en Aguascalientes, y más recientemente en Quintana Roo, negando una vez más nuestro derecho decidir mientras refuerzan sus alianzas con la Iglesia y los sectores conservadores.

Con esto, dejan de lado que miles de mujeres y personas gestantes han enfrentado embarazos no deseados producto de la propia violencia dentro y fuera de los hogares, cuestión que se agrava cuando en los trabajos una debe ocultar su embarazo para que no la despidan, ni que decir de quienes enfrentan abortos espontáneos en las líneas de trabajo. La bancada priista jamás denunciara esta violencia que se ejercen bajo la tutela de los empresarios.

Ponderar en su agenda la perspectiva de género es un intento más por montarse en las demandas del movimiento de mujeres y aprovechar el descontento de millones por la profunda violencia que se vive en el país y las terribles condiciones que vivimos las mujeres, mismas que se han encrudecido con la pandemia; el PRI realizó un acto el 8 de marzo, con globos morado para “saludar” a la “caravana de mujeres”.

En el marco de la movilización más grande que ha habido desde el inicio de la pandemia en nuestro país, Moreno, acompañado de Carolina Vigginio, Secretaria General del CEN, anunciaron a través de un comunicado que se comprometen a impulsar la paridad de género en el gobierno, así como la iniciativa 3 de 3 contra la violencia de género y a tener cero tolerancia contra la violencia hacia las mujeres.

No escatimaron en palabras para criticar a López Obrador y su lamentable apoyo a Félix Salgado Macedonio (un político ex militante del PRD, partido con el que ahora impulsan una coalición electoral), la cancelación de más de 20 programas de apoyo a las mujeres y para afirmar que las mujeres ven a la cabeza del Estado mexicano a un gobierno que ya fracasó.

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Si bien durante el gobierno de la 4T hemos visto un alza en las cifras diarias de feminicidio y promesas vacías sobre la despenalización del aborto a nivel nacional, Alejandro Moreno y los priistas desbordan cinismo al afirmar que no van “a permitir que [a las mujeres] les arrebaten las libertades que, juntos, hemos conquistado”.

PRI feminicida - teje redes de trata ¡Tiremos el hilo!

No solo fue el PRI responsable de las políticas de militarización que llevaron a cifras espeluznantes la violencia en el país, especialmente la violencia feminicida y las desapariciones a manos del narco y las redes de trata coludidas con las fuerzas armadas y con sus militantes y funcionarios. Sino que aún sin estar en el gobierno, sus militantes continúan estando ligados al mercado millonario que son las redes de trata.

Este es el caso de Cuauhtémoc Gutiérrez de la Torre, exdirigente del PRI en el entonces Distrito Federal y Sandra Esther Vaca Cortés, diputada local por el mismo partido, que incluye por lo menos a otros tres priistas que se encargaban de reclutar mujeres para esta red, generando eventos titulados “sábados de carnitas” en los que asistían políticos de los distintos partidos del régimen.

A diario en nuestro país son miles las mujeres que tienen que lidiar con el desgarrador y brutal fenómeno del feminicidio, entendido como “el último eslabón de violencia contra las mujeres”, al mismo tiempo aumentan las historias de mujeres y niñas desaparecidas para formar parte de un jugoso negocio, sostenido a base de la explotación sexual y que es mucho más lucrativo que el tráfico de drogas.

Además de ser cínico e hipócrita, es claro que el PRI piensa que las mujeres y la clase trabajadora del país no tenemos memoria histórica y que nos olvidamos de que ellos junto al PAN y el PRD son responsables de implementar las políticas neoliberales para precarizar la vida de millones, golpeando sobre todo a los sectores más vulnerables como somos las mujeres trabajadoras.

Para ganar en la carrera electoral, el PRI dice ser “el partido más feminista”, pero nosotras no olvidamos quiénes colaboraron con el panismo para declarar la supuesta guerra contra el narco, el plan Rápido y Furioso, el Plan Mérida y demás políticas que llenaron de militares nuestras calles- las cuales no está demás decir que el Morena aunque lo haga con el discurso de la “desmilitarización” ha mantenido y profundizado.

Lo que está en juego es que el PRI tenga un último aliento de vida después de la tremenda crisis que se le abrió tras la desaparición de los 43 normalistas, para eso pretenden capitalizar el descontento que hay con el gobierno de López Obrador por lo que es una de las situaciones más críticas del país: la violencia hacia las mujeres. Pero que no se engañen, el descontento es con todo este régimen podrido, con todos los partidos que de una u otra manera son parte del pacto patriarcal y capitalista.

¡Necesitamos una alternativa desde nuestras fuerzas!

El movimiento de mujeres que inundó las calles este 8M, tiene el desafío de avanzar con independencia del gobierno, los partidos del régimen y sus instituciones, que imponga medidas realmente efectivas para combatir la violencia, y plantarle cara a la crisis económica y sanitaria que descargan sobre nuestras espaldas. y denuncie que aunque la 4T tenga discursos que pretenden delimitarse del dinosaurio priista y de la mafia del poder, no hicieron nada por frenar los millones de despidos que en gran proporción fueron de mujeres y que en muchos casos es el mismo gobierno el que los ejecuta, como en el caso de Notimex donde las trabajadoras de la agencia llevan más de un año en huelga exigiendo su reinstalación.

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Pero de ninguna manera podemos confiar en aquellos que cargan con la responsabilidad de millones de mujeres asesinadas y desaparecidas.

Aunque el género nos une con diversos sectores de mujeres es claro que la clase nos divide, así que no podemos olvidar que el feminismo que promueve el PRI está manchado de sangre por el silencio cómplice ante las miles de mujeres jóvenes y trabajadoras de sectores populares que han sido asesinadas en el bastión de los feminicidios, el estado de México, que resulta ser también uno de los bastiones priistas.

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Aquí también el responsable es el Estado mexicano, que no solamente tolera y permite el asesinato despiadado de miles de mujeres en el Estado de México y en todo el país, sino que bajo el priiato quedo demostrado el machismo y la opresión patriarcal en su estructura institucional. Y es que para los gobiernos y los capitalistas, las mujeres de la clase trabajadora y los sectores populares somos consideradas mercancías u objetos que pueden ser sustituidas y desechadas, cuando los patrones o gobernantes así lo decidan.

Las mujeres necesitamos nuestra propia representación política y esa no va a venir de ninguno de los partidos del régimen, mucho menos de esos dinosaurios enquistados en sus curules por más que se vistan de violeta, nuestros aliados son todos los sectores explotados y oprimidos que han pagado las consecuencias de la crisis.

Junto a ellos es que las mujeres trabajadoras, las más oprimidas de nuestra clase y las más explotadas de nuestro género podemos pelear por una representación y un partido propio, con independencia de los partidos del régimen, los empresarios y la iglesia.

Esa es la perspectiva por la que luchamos en Pan y Rosas, organízate con nosotras, para seguir desarrollando un feminismo socialista, anticapitalista, antimperialita, clasista y revolucionario ¡Contáctanos aquí!




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