×
×
Red Internacional

Los sindicatos independientes (llamados así porque no están integrados a la CTM u otra central charra) no tienen vida democrática. Sus dirigentes no respetan lo que prometieron cuando pidieron el voto para ser elegidos.

Viernes 5 de noviembre de 2021 | 17:33

El día domingo 31 de octubre el Sindicato Independiente de Trabajadores de Audi, repartió un informe de 35 páginas sobre su gestión en el primer año de la administración actual.
Este informe se da en el marco de la entrada en vigor de la nueva ley de la Reforma Laboral, que inició el día 3 de noviembre en varios estados de la república, y que lleva en su interior una serie de artículos que cambian algunos aspectos de la vida laboral mexicana, abriéndole la puerta de las organizaciones obreras a la injerencia del Estado tanto nacional como del imperialismo.

El informe fue transmitido vía FaceBook de acuerdo a la invitación que se envió a las y los trabajadores. Se habían corrido rumores de que se iba a poder hacer diálogo entre representantes y trabajadores, pero el informe fue muy puntual y no hubo posibilidad de hacer ningún intercambio de opiniones al respecto como muchos esperaban. Incluso hubo quienes pensaron que este informe podría ser una especie de asamblea, ya que las asambleas fueron una promesa de campaña que, pasado un año, no se han llevado a cabo, mostrando que no era intención de la nueva dirección respetar lo que prometió.

Recordemos que las asambleas son necesarias y fungen como el órgano elemental de la organización y la democracia sindical para tratar los asuntos que tienen que ver con la vida de la organización. Así que llevarlas a cabo debe ser una de las obligaciones elementales de los representantes de la dirección sindical de Audi y el movimiento para poder generar una vida sindical, en donde las opiniones de las y los trabajadores sean escuchadas y puestas a votación en función de sus intereses como clase trabajadora.

Las recientes problemáticas vividas en la industria automotriz, como los paros técnicos, falta de semiconductores, accidentes laborales y despidos, deben de ser tratados por el conjunto de los agremiados; la economía de miles de familias no puede seguir pendiendo del hilo de las utilidades, bonos o aguinaldos. Hoy se van con el “100%” en el paro técnico, pero el día de mañana la patronal se los cobrará reduciendo los pagos en los paros y eso afectará enormemente la economía familiar.

Eso lo sabe muy bien la dirección del SITAUDI —que mantiene relaciones fraternales con la patronal— pues conoce la política anti obrera que están imponiendo a nivel internacional las empresas automotrices para conservar sus ganancias. Sin embargo, no habla con franqueza a sus representadas y representados para que sepan hacia dónde avanza la situación de la base trabajadora en esta rama industrial.

Esto demuestra que los llamados sindicatos independientes no lo son tanto y no organizan a sus agremiados para enfrentar la rebaja de esos salarios que provocan los paros patronales. Al ser esas direcciones sindicales una casta que tiene privilegios que no goza la base trabajadora, no les preocupa la situación que se expresa en las familias obreras cuando los patrones bajan los salarios para que no decaiga su ganancia.

Por una política independiente y combativa ante los paros técnicos

En la pelea comercial por conseguir la mayor parte de los microcomponentes —que escasean producto de una mayor demanda y una menor oferta—, las empresas descargan la crisis sobre los hombros de las trabajadoras y trabajadores. Y, en esa etapa de crisis capitalista, parar la producción es la medida que los patrones están tomando en todo el mundo como solución a ella.

Esa es la lógica de los dueños de las empresas, aunque durante los años previos a la pandemia acumularon enormes capitales. Pero al ser una clase (la burguesía) enemiga de los intereses de las y los que producen las mercancías (automóviles, maquinarias, muebles, etc.), se entiende su rol como explotadora.

Sin embargo, para poder imponer sus intereses, cuenta con el apoyo de las direcciones sindicales que están ahí para impedir la organización combativa de la clase trabajadora. Una organización basada en métodos democráticos, y buscando la unidad con otros sectores de la producción para luchar con mayor fuerza en la defensa de los derechos laborales y sindicales.

Por lo que no es nada extraño que los informes de estas direcciones “independientes” no puedan discutirse en una asamblea general, en donde las y los trabajadores puedan opinar respecto del tipo de gestión que sus “representantes” han llevado a cabo en un periodo determinado. Estas prácticas antidemocráticas, rebasan incluso las de algunos sindicatos de la CTM o de otras centrales que se reclaman independientes y democráticas (pero que son aliadas, en los hechos, del gobierno y la patronal).

Es necesario que la base trabajadora del SITAUDI, le exija a sus dirigentes que la empresa incluya una cláusula en el contrato colectivo de trabajo, en donde garantice el pago al 100% durante los “paros técnicos” que tenía programados”. Para ello, es necesario que obliguen a esta dirección a realizar asambleas generales en donde la base pueda decidir cómo enfrentar la negativa de la patronal a la alta demanda.

El paro patronal no afecta a las familias de las y los trabajadores. Pero una huelga previamente organizada y que cuente con un fondo de resistencia, sí afecta a la patronal y le puede torcer el brazo.

Pero también, la Asamblea General puede decidir el cambio de los dirigentes que han mostrado su complicidad con la empresa (incluso despidiendo trabajadores), y elegir a una dirección honesta, combativa y clasista. Es decir, que no colabore con la patronal, con el gobierno, y el régimen político que garantiza la explotación de la clase trabajadora por los empresarios.

No basta, que los sindicatos sean independientes sólo organizativamente (es decir, que no estén afiliados a la CTM. CROM. CROC. Etc.). La independencia de los sindicatos debe ser política para poder organizarse libremente y decidir el futuro que afecta a sus familias.

Audi es una empresa de talla mundial con ventas archimillonarias y con números inimaginables de ganancias. Es necesario que, ante una crisis como esta en la cadena de producción, sea la empresa la que pague al 100% a quienes les hacen ganar billones en euros a cambio de salarios en pesos.

No tiene que ser el sindicato cómplice de estos planes antiobreros. Cuando piden el voto para hacer elegidos al Comité ejecutivo, prometen muchas cosas; después, demuestran que son igualmente antidemocráticos y pro patronales que los dirigentes del viejo charrismo sindical.




Comentarios

DEJAR COMENTARIO


Destacados del día

Últimas noticias