Géneros y Sexualidades

RESOLUCIONES DEL ENCUENTRO

Encuentro Nacional de Pan y Rosas se suma a la marcha del 25/11

Tras una jornada de enriquecedores debates y testimonios sobre la situación de las mujeres en México, se dieron a conocer las resoluciones del Primer Encuentro Nacional de Mujeres Pan y Rosas.

Sábado 21 de noviembre de 2015 | 23:48

Hace unos meses se había lanzado la campaña #NiUnaMenos en distintos países de Latinoamérica, entre ellos Argentina, Chile y Brasil, como una respuesta combativa frente al horror de los feminicidios y la trata. La campaña llegó a México y encontró ecos en distintos sectores de trabajadoras y estudiantes.

En ese marco, después de una intensa actividad, hoy se llevó a cabo el Primer Encuentro Nacional de Mujeres de Pan y Rosas, con la participación de maestras, trabajadoras de Sandak, de la UNAM, normalistas y estudiantes de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), el Instituto Politécnico Nacional (IPN) y distintas escuelas y planteles de la UNAM. Destacó también la participación de Irinea Buendía, madre de Mariana Lima, víctima de feminicidio a manos de su esposo, un policía ministerial.

Se realizaron distintas mesas de debates donde jóvenes y trabajadoras intercambiaron experiencias de lucha y de vida y propuestas para enfrentar los ataques del gobierno de Peña Nieto y sus secuaces y la violencia machista.

Entre los temas que se debatieron se cuentan los casos de acoso laboral y sexual, la represión que enfrentan las maestras que luchan contra la reforma educativa, la doble jornada laboral que pesa sobre las trabajadoras –en el trabajo y luego en el hogar, haciéndose cargo de las tareas domésticas–, el problema de la criminalización del aborto que se da en el país –con excepción del Distrito Federal–, las distintas expresiones de la violencia contra las mujeres, entre ellas el feminicidio.

Se llegó a la conclusión de que el Estado al servicio del imperialismo y los empresarios nativos y extranjeros utiliza la violencia machista -por ejemplo los feminicidios- para mantener a las mujeres sumisas ante cada vez mayor explotación y opresión.

Entre los resolutivos votados en el encuentro se cuentan la participación en la movilización del próximo 25 de noviembre, Día Internacional Contra la Violencia hacia las Mujeres, impulsar comités de Pan y Rosas en centros de trabajo y de estudio y redoblar el impulso de la campaña #NiUnaMenos. El encuentro se pronunció también por el apoyo a las trabajadoras de Sandak, la reincorporación de Aldo Santos a la Escuela Normal Superior expulsado por su activismo en defensa de las normales y contra la reforma educativa, así como por la libertad de Nestora Salgado y todos los presos políticos, como los maestros presos por enfrentar la evaluación punitiva y la reforma.

Andrea D’Atri: “Tener no sólo coraje para luchar sino también una organización para la victoria”

Andrea D’Atri, fundadora de la agrupación internacional de mujeres Pan y Rosas, destacó que “a pesar de la diversidad entre Argentina y México nos hermanan las condiciones de opresión, las experiencias como las de las trabajadoras de Sandak, el enfrentamiento con la burocracia sindical, sufrimos también las represión y persecución policial, vivimos las consecuencias de la doble jornada laboral, somos víctimas de la represión a los que luchan. Esto nos empuja a luchar en el continente de la misma manera. Contra violencia machista que justifica y usa el régimen. Contra las redes de trata. Por los derechos de las mujeres trabajadoras. Ni una muerta más por abortos clandestinos.”

En ese sentido, invitó a sumarse a este movimiento que se lanzó no sólo en México sino también en distintos países de América Latina, desde hace unos años.

También señaló que “El régimen y el imperialismo nos depara más injurias, más miseria, nos reserva más barbarie para el conjunto de los oprimidos y explotados. Se necesita coraje para luchar. A México nunca le ha faltado coraje y valentía para enfrentar para luchar en un país sometido por el imperialismo.”

Y para cerrar su participación manifestó que para que las luchas no sean derrotadas y terminen en masacres y presos, para que alguna vez los explotados y oprimidos puedan triunfar, en particular las mujeres, no alcanza con coraje, valentía, tesón, paciencia ni heroísmo que dejamos en la lucha cotidianamente. Para alcanzar ese objetivo es necesario ser muy consciente de que si ese enemigo tiene fuerzas represivas, régimen político, aparato ideológico y organización, los oprimidos y los explotados necesitan forjar una organización a la altura de ese enemigo. Para poder decir que no sólo tenemos coraje para luchar sino también una organización para la victoria.

Alejandra Toriz: “por un gran movimiento de mujeres”

En la mesa de cierre Alejandra Toriz partió de explicar el contexto en el que se realizó el encuentro. Desde la masacre de Iguala en septiembre de 2014 hasta la ofensiva brutal que ha desatado el gobierno de Enrique Peña Nieto contra el magisterio. Señaló que las maestras son parte de la resistencia contra la aplicación de las reformas. Para ellas y sus compañeros, el régimen asesino del PRI-PAN-PRD tiene sólo represión, criminalización de la protesta social, y cárcel. Las maestras además están expuestas a la violencia institucional, como algunas maestras de la Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educación en Guerrero (CETEG) que sufrieron abuso sexual por parte de las fuerzas represivas del Estado.

Destacó también a las valerosas trabajadoras de Sandak, que vienen de cuatro años de lucha por la defensa de su fuente de trabajo, a las trabajadoras de las maquilas en el norte del país, de Foxxcon e Eaton Industries, entre otras, que han demostrado su voluntad de lucha contra la precarización laboral, los despidos y los abusos.

En ese sentido, planteó que la ofensiva imperialista sobre México –de la cual las reformas estructurales son parte- golpea con especial rudeza a las mujeres trabajadoras y de los sectores populares.

Y mientras sobre las trabajadoras pesan la doble jornada laboral, la violencia machista golpea también a estas mujeres y a las de los sectores populares. Por eso, explicó, “se impone la necesidad de impulsar un gran movimiento nacional de mujeres, y las invitamos a sumarse a la agrupación de mujeres Pan y Rosas, que se propone este gran desafío”. En el cierre de su intervención, planteó que, como había dicho Andrea D’Atri, la lucha es contra el capitalismo, y para eso es necesario construir junto a los compañeros una herramienta política de los trabajadores, la juventud combativa y las mujeres.

El final de esta fructífera jornada cerró con música y gran entusiasmo para avanzar en la organización de las mujeres combativas.






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