×
×
Red Internacional

Venezuela.Encuentro en México: lo secreto y lo público de la negociación entre Gobierno de Maduro y oposición

Este domingo Maduro volvió a referirse al próximo encuentro a realizarse en México entre la oposición y el chavismo, e incluso anunció que las negociaciones con el sector opositor van "bien" y que "está en este momento, debatiéndose la agenda". Se trata de un tercer intento de llegar a pactos, pero esta vez se realizan en condiciones políticas distintas a las llevadas adelante en Barbados y República Dominicana.

Milton D'LeónCaracas @MiltonDLeon

Lunes 9 de agosto | Edición del día
En la imagen Maduro y Guaidó. Composición realizada en base a fotografías EFE/ Rayner Peña R.

El pasado 5 de agosto el presidente Andrés Manuel López Obrador confirmó que México será la sede para los diálogos entre el Gobierno de Maduro y la oposición, bajo la mediación de Noruega que tiene el apoyo tanto de Canadá y Estados Unidos como de la Unión Europea. Aunque no se ha dicho una fecha precisa, extraoficialmente ha trascendido que se iniciarán el próximo viernes 13 de agosto por propuesta de Noruega.

Pero estas negociaciones no inician con la reunión programada en México. Hace meses que vienen realizándose reuniones secretas entre los distintos sectores que van perfilando los acuerdos en curso, como explicamos en este artículo. Se trata de unas negociaciones donde Henrique Capriles y Stalin González, para solo nombrar a estas dos figuras del bloque opositor, realizaron los primeros movimientos, y que luego fue tomando perfiles más amplios con los demás factores políticos.

De allí que, en esta ocasión, no solo los principales partidos del llamado G-4 estarán representados como Acción Democrática, Un Nuevo Tiempo, Voluntad Popular y Primero Justicia, sino hasta Juan Guaidó, quién no vive su mejor momento y con una figura completamente erosionada, entra en la mesa de negociación. Con el cambio de orientación política de Washington, sin el apoyo del cual Guaidó gozó en otro momento, se dispone a hacer lo que dijo que nunca haría, sentarse a negociar con Maduro. Otras eran las órdenes que venían de la Casa Blanca en la administración del expresidente Donald Trump.

Ahora Estados Unidos ha articulado una política común con la Unión Europea abriéndose a negociar con el gobierno venezolano. Aunque el presidente Joe Biden no ha levantado las sanciones, atrás ha quedado la “presión máxima” de Trump y las insinuaciones de una intervención que hacía de forma constante John Bolton cuando fungía como consejero de seguridad nacional de la Casa Blanca.

Por eso es que desde hace meses vienen realizando reuniones discrecionales y emiten a cada tanto las señales políticas y acuerdos primarios. Uno de los primeros movimientos hacia una negociación más completa fue la elección de un Consejo Nacional Electoral (CNE) negociado con tres integrantes representando al gobierno y dos a la oposición. Una decisión que fue aplaudida por una gran cantidad de sectores incluyendo a cámaras empresariales, y hasta de la Unión Europea y con el visto por parte de Estados Unidos.

Luego Maduro pasaba a anunciar la eliminación de la figura de los "protectores", nombre con el que se conoce a las autoridades que designaba a dedo Maduro en los estados y municipios donde el gobierno perdía las elecciones, como figuras paralelas a los gobernadores y alcaldes opositores, y dotadas por el Ejecutivo nacional de autoridad, infraestructura y recursos propios. A la par que habilitada la tarjeta de la coalición opositora Mesa de la Unidad Democrática (MUD), con la que la oposición ganara la Asamblea Nacional en el 2015, así como de otras organizaciones políticas.

A la par Estados Unidos, la Unión Europea (UE) y Canadá emitían un comunicado conjunto en el que se declaran dispuestos a "revisar las sanciones" impuestas contra Venezuela si se produce "un avance significativo en una negociación global". "Aplaudimos avances sustantivos y creíbles para restaurar los procesos democráticos e instituciones centrales de Venezuela y estamos dispuestos a revisar la política de sanciones sobre la base de un progreso significante en una negociación global", sostenían.

Otro movimiento lo había dado Biden al otorgar una “licencia” para que Venezuela pudiera realizar transacciones y actividades vinculadas al manejo de la pandemia del coronavirus. Una medida decretada a casi un año y medio de que llegara el virus del Coronavirus, que ponía al desnudo el cinismo y el descaro yanqui. Mientras el alto representante de la UE para la Política Exterior, Josep Borrell, ya había anunciado el envío de una misión técnica exploratoria que evalúa la participación europea en las próximas elecciones de gobernaciones y municipios, y que se encuentra en el país desde el 6 de julio.

Acordes con estos movimientos secretos, que este domingo, Maduro afirmaba que el diálogo con el sector opositor que encabeza Guaidó va "bien" y que "ya tiene un documento redactado" y "está, en este momento, debatiéndose la agenda". Sosteniendo también que "Hay siete títulos en la agenda que están debatiéndose y en los próximos días se anunciará la fecha y el lugar de la reunión, el Gobierno de Andrés Manuel López Obrador ha ofrecido México”.

Aún no es muy claro qué saldrá de las negociaciones en México que ahora se realizan en una situación completamente distinta a encuentros anteriores que no terminaron avanzando. En septiembre de 2019, tras varias rondas de reuniones en Barbados, igualmente con la mediación de Noruega, no llegaron a ningún acuerdo. En 2017 hubo otro proceso abortado en República Dominicana, mientras que en el 2016 ni siquiera la mediación de El Vaticano, para reuniones efectuadas en Caracas, tuvo un final.

A la espera del primer encuentro público en la nación azteca se ciernen muchas expectativas entre los que estarán representados, sobre todo por el cambio de la política de Estados Unidos, y una oposición que va en desventaja por su crisis y las grandes divisiones, y un gobierno que se ha fortalecido con más autoritarismo. Pero muchas cosas que se negocian y pactan jamás se sabrán. Públicamente el sector de la oposición habla de un “gran acuerdo de salvación nacional” sin indicar qué significa todo eso, y Maduro, al menos públicamente habla del levantamiento de las sanciones (el arma principal de la oposición para negociar), pero también de pactos que le permitan a toda la burocracia del chavismo una sobrevida junto a todos sus privilegios.

En todas estas negociaciones que se dan por arriba entre el Gobierno y la oposición, no solo con el visto bueno del imperialismo detrás sino con su política activa, para los trabajadores y el pueblo no hay nada que les pueda favorecer, con el drama nacional de la catástrofe económica y social castigándolo con las grandes calamidades, una situación que ha empeorado con la pandemia. Pero para los de arriba si hay mucho en común, todo el plan privatizador, entreguista, los planes hambreadores, los salarios destruidos, que es lo mismo que indican el Plan País de la oposición.

Por eso repetimos lo que escribimos en un artículo reciente sobre el mismo tema de las negociaciones: Para el pueblo trabajador se trata de recuperar la capacidad de lucha y organización para resistir a todos los ataques en curso y los que vendrán, y no caer en los cantos de sirenas de estos diálogos y pactos que se llevan a cabo por arriba. Solo un curso de acción independiente frente todas estas variantes políticas, al calor de las peleas que van librando, permitirá sentar las bases para construir organizaciones obreras y políticas con clara independencia de clase.




Comentarios

DEJAR COMENTARIO


Destacados del día

Últimas noticias