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BIBLIOTECA FFyL UNAM

Entrevista a trabajadora de la Biblioteca Samuel Ramos de la FFyL de la UNAM

Tras poco menos de 24 horas de paro, el día de hoy se entregaron las instalaciones de la biblioteca, luego de que los trabajadores inconformes firmaran una minuta de acuerdos en reunión con las autoridades de la Facultad. La Izquierda Diario México entrevistó a una trabajadora de base de la biblioteca.

Nancy Cázares

@nancynan.cazares

Viernes 8 de mayo de 2015 | 13:49

ID. ¿Podría decirnos lo que ocurrió ayer en la reunión que sostuvieron con las autoridades?
TR. El día de ayer nos reunimos a partir de las once de la mañana en el área de consejo técnico, empezamos a tener el acercamiento con la autoridad. Nosotros solicitábamos que estuviera la dra. Gloria Villegas. Sin embargo, para no tensar la situación y para que tuviéramos un primer acercamiento, por parte de representantes de nuestro comité ejecutivo decidimos que con las autoridades que la directora presentara era suficiente y con ellos íbamos a negociar. Eran la secretaria administrativa, el secretario académico, la jefa de personal y la secretaria académica también.

Tuvimos la reunión con ellos y empezamos a ver el pliego petitorio que es [la ampliación] del espacio de la biblioteca, el inventario, la higiene y seguridad, mobiliario, reparación de áreas de la biblioteca como el elevador, los montacargas, las salidas de emergencia, el aire acondicionado. Cosas de ese tipo se empezaron a tocar. La autoridad decía que ya todas esas problemáticas iban a enviarlas a las instancias correspondientes para que se hicieran los estudios necesarios. Sin embargo, nosotros les comentábamos que no, que ya teníamos que el día 22 [de abril] ellos se habían comprometido a hacer esa investigación y a resolvernos con fechas.

Entonces [dijimos] que lo que queríamos eran hechos y que nos entregaran copia de las gestiones que ya se habían realizado. Sin embargo, dijeron que no tenían copia de esas gestiones en ese momento, pero que nos las harían llegar posteriormente. Sin embargo, corrió el tiempo y nunca nos las mostraron. [Dijeron] que también se habían hecho las audiencias con los del elevador y que también estaban en espera de recibir una respuesta. Esto no fue así y esto nos fue arrastrando a que solicitáramos nosotros compromisos serios de parte de la autoridad.

Llegó personal de rectoría, del área laboral para apoyar a la secretaria administrativa y ellos empezaron a resolver en una minuta. Y dijimos que estábamos de acuerdo con esa minuta. Entonces [se dijo] que los puntos iban a ser los mínimos, pero que sí dieran solución al resolutivo que ya había enviado desde hace cinco años la Dirección General de Bibliotecas (DGB) y nosotros queríamos que con base en ese documento se hicieran los arreglos a la biblioteca. Dijeron que sí y que querían un receso para comenzar la redacción de dicho documento, sin embargo se van, se tardan horas y cuando regresan sí meten la situación del inventario, la situación de la higiene y seguridad, de la fumigación, de la limpieza, del elevador, etc., lo dejan en diferentes puntos y dejan hasta el punto número nueve lo del resolutivo que emite la DGB, que abarca justamente todos los puntos anteriores, pero que ellos en el resolutivo solamente quieren tocar el espacio de la biblioteca.

Nosotros les empezamos a decir que ya hay compromisos con la institución y no con las personas, desde hace tiempo y que eran justamente que esta área que es de la puerta de la segunda sección hasta la cafetería, ya nos la había cedido la directora.

De hecho ahí el compromiso quedó desde hace tres años de que el laboratorio de bibliotecología no pertenece a la biblioteca, entonces que la movieran para los espacios que se iban a desocupar con [la construcción de] el Adolfo Sánchez Vázquez, que son los posgrados que se desocuparon y que lo adecuaran ahí para que se fuera este laboratorio y ni lo perjudicáramos nosotros ni ellos nos siguieran perjudicando. Entonces desconocieron totalmente ese acuerdo. Querían decir que era inválido, que el laboratorio ahí se iba a quedar, que no lo íbamos a mover porque es de bibliotecología y que es un salón de clases que aquí se iba a quedar.

Le hicimos entender que el acuerdo ya estaba hecho, nada más lo que queríamos era que se hiciera valer y que en lo inmediato el laboratorio se trasladara a otro espacio. Ahí hubo un enfrascamiento porque ellos decían que no y nosotros que sí. Posteriormente también se tocó la situación del inventario, del que tenemos 20 años solicitándolo.

Tenemos muchos usuarios con los usuarios en general, los que vienen del extranjero, los que vienen de otras universidades y los internos que vienen, hacen la investigación en sistema y encuentran diez ejemplares de un título y cuando llegan a la clasificación no está ni siquiera uno, porque no se encuentra. Esa situación ha provocado la baja de la investigación por parte de los estudiantes en nuestra biblioteca. Los estudiantes ya no vienen a la biblioteca porque no encuentran sus libros aunque aparezcan en el sistema. Ya no vienen porque no tienen ese material físicamente. El inventario sí urge. Además, en el resolutivo que envía la DGB está la recomendación: que se haga un inventario y un descarte.

ID ¿Podría hablarnos más de esta minuta de acuerdos?
En la minuta de acuerdos (que consta de diez puntos) quedó que vamos a instalar mesas de trabajo a partir de este 13 de mayo, ahí veremos lo de la limpieza, el elevador y todo eso. En la tercera semana a partir de la primera mesa de negociación, nos dijeron que ellos nos van a llevar una propuesta de la forma en que se va a llevar el inventario, ya que desde el 2010 se quedó en que se iba a estudiar esta posibilidad y que se iba a realizar este inventario y se hicieron dos fechas piloto, dos ejercicios en donde se empezó a hacer el inventario. Ellos quedaron que con base en lo que se detectara en este ejercicio, ellos iban a ver en qué forma se iba a realizar este inventario. Nosotros les solicitamos que, con base en estos estudios, ellos ya tengan una valoración de cómo se realizaría este inventario.

De esta forma vamos a ir tocando cada uno de los diez puntos que conforman la minuta, pero el punto principal y que abarca toda esta problemática es el punto nueve, que es el resolutivo de la DGB. Ellos están manejando que vamos a ir paso a paso y que dejaremos al final lo que tiene que ver con el espacio de la biblioteca. Nosotros les hicimos llegar una propuesta que contempla este jardín que está entre derecho y filosofía o que se construyera hacia arriba o en la parte del ágora. El compromiso de la directora ya estaba, pero no se ha cumplido.

Las autoridades quieren dejar al último lo que toca a la ampliación del edificio, como a largo plazo. Nosotros decimos que, en lo inmediato, queremos que se respeten los acuerdos de sacar el laboratorio y que se amplíe la biblioteca en el espacio que ahora tiene la cafetería. Ellos tienen la obligación de comprar nuevos estantes, pues los que tenemos ya se están venciendo.

Las computadoras para lectura de material en línea es otro de los puntos que deben resolver: mapas, libros, revistas que están en línea, que hemos comprado y al que mucha gente que viene de provincia o que simplemente no tiene los medios para adquirirlos, pedimos que haya computadoras para su consulta. Este es otro de los resolutivos que pedimos que se cumpla.

El problema de higiene y seguridad es otro de los puntos que nosotros pedimos, son cosas mínimas para el servicio que sólo cumple los primeros días. Es un material que debe estar siempre a disposición de usuarios y trabajadores. Han pasado semanas en que estamos sin papel y nos dicen que es debido a que “no hay”. Vamos a dividir los puntos a corto, mediano y largo plazo para ver que se cumplan los acuerdos.

El problema del respeto a la materia de trabajo es algo que debe resolverse y estamos apelando a la autoridad para que asigne otras tareas a personal que no tiene asignadas tareas.

En este paro hemos enfrentado sabotaje y esquirolaje por parte de algunas personas, pero nosotros nos mantenemos centrados y abocados en que lo que queremos es que se resuelvan estos puntos. Ayer la autoridad nos dijo que teníamos que entregar las instalaciones y que hoy nos resolvían, nos negamos y hoy antes del medio día nos informaron que ya teníamos cita para dialogar con las autoridades.

El día de hoy, en cuanto se firmaron los cuerdos, se abrió la biblioteca. Una de las condiciones para firmar fue que se retirara el acta administrativa impuesta en contra de una compañera y lo conseguimos.

Así pues, el próximo miércoles darán inicio estas mesas de trabajo que buscan dar solución a un problema que desde hace cinco años no se resuelve y que de manera lamentable, se repiten en diversas facultades de la UNAM, en donde las bibliotecas se encuentran abandonadas y las condiciones de higiene y seguridad dejan mucho qué desear.






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