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Red Internacional

La sindicalización de un almacén en Staten Island, puso a Amazon contra las cuerdas. Ahora, la compañía arremete contra otros almacenes, aumentando sus esfuerzos antisindicales.

Lunes 18 de abril | Edición del día

Imagen: Gabby Jones/Bloomberg

Publicada originalmente en Labor Notes.

Amazon, aparte de haberse promocionado como una de las mayores empresas del mundo, ahora también es conocida como la compañía que reprime el sindicalismo, apostando todas sus cartas en estrangular la organización obrera en Nueva York, como han hecho ya en sus almacenes de Staten Island.

El foco de la compañía ahora se ha trasladado a un segundo almacén cercano, que funciona como un centro de distribución conocido como LDJ5, donde el voto sindical está situado para el 25 de abril.

Madeline Wesley, que trabaja en este almacén, declaró ante los periodistas la semana pasada en una conferencia de prensa lo siguiente: “Todos aquellos represores sindicales que trataron de romper la unión sindical de 8000 trabajadores en el primer almacén (JFK8), han cruzado la calle y ahora están en nuestro pequeño edificio de 1600 personas”. “Están luchando contra nosotros enserio y están jugando muy sucio”.

Wesley es la tesorera de la Unión de Trabajadores de Amazon (Amazon Labor Union). Amazon presuntamente le ha culpado del suicidio de un trabajador.
Ella añadió: “la dirección ha estado tratando de promover la intolerancia, abriendo así la brecha entre los trabajadores. Están difundiendo bulos racistas sobre Chris Smalls (el presidente de ALU) de forma rutinaria”. “Están difundiendo bulos sexistas sobre me, tratando de minar mi autoridad como mujer joven comprometida con la unión." “Los represores sindicales nos han estado lanzando insultos homofóbicos “añadió. “Hay una guerra interna”.

Operaciones psicológicas

Amazon pagó 4.3 millones de dólares el pasado año a los represores sindicales cuya función era la de “psy ops”: mentir y distorsionar hechos con el objetivo de prevenir que los trabajadores se sindicalicen.

“Una campaña contra la unión es un asalto a los individuos y una guerra contra la verdad. La única manera de impedir una unión sindical es con la mentira, la distorsión, la manipulación, la amenaza y siempre con el ataque” escribe Martin Jay Levitt, un asesor de represores sindicales, en Confessions of a Union Buster.

Tabitha Wilson era parte de la campaña de los trabajadores de comida rápida del SEIU cuando trabajaba en McDonald’s. Ahora ella trabaja en LDJ5, y se unió a la ALU desde que supo del despido improcedente de Chris Smalls durante la pandemia.
Amazon ha llenado el almacén de consultores externos. “Ellos ya saben nuestros nombres” después de conocer brevemente a los trabajadores, dijo ella. Pero “nosotros no sabemos quiénes son”.

Dentro de los trabajadores que apoyan la unión, hay algunos como Wilson, que han sido parte de alguna unión sindical anteriormente, trabajando como guardia de tráfico, trabajador de limpieza de edificios y como administrativo en un hospital.
“En otros trabajos hay sindicatos. ¿Por qué no todos los trabajadores quieren sindicarse?” dijo Ashley Banks (pseudónimo para protegerla de posibles represalias de la empresa), que era miembro de 32BJ cuando trabajaba como trabajadora de la limpieza para Alliance Building Services.

“No me puedo creer que el edificio enfrente nuestro, JFK8, tenga un sindicato” dijo Ursula Tomaszuk, de 18 años. “No creía que se pudiera lograr hasta ahora”. “No tiene sentido que traigan gente de otros estados y almacenes para decirnos que votemos que no” dijo Memo Merlin, de 22 años, que está decidiéndose por votar sí.

La empresa ha traído a represores sindicales ultraconservadores como es el caso de Rebecca Smith, como denunciaba Lauren Kaori Gurley en Vice. Smith escribió un libro de propaganda antisindical, Union Hypocrisy. Opera como tránsfuga a partir de su experiencia en Teamsters, aunque en dicha unión sindical tan solo lograra que ésta se reforzara y en numerosas ocasiones sus compañeros de trabajo pidieron que se la despidiera por su incompetencia.

Una de las empresas consultoras “presume de ofrecer ‘un equipo de hombres y mujeres que representan diversidad lingüística, cultural y étnica’ los cuales ‘se relacionarán con los demás empleados, estableciendo compenetración y credibilidad’, y apunta que sus servicios ayudarán a manejar situaciones en las cuales la dirección de la compañía y los supervisores ‘no reflejen la diversidad racial de los trabajadores’”, reportó Terri Gerstein, del Programa Laboral y de Vida Laboral de la Facultad de Derecho de Harvard.

“No soy una persona que tienda a manifestarse, pero…’

Pese a los esfuerzos de Amazon, muchos trabajadores están resistiendo el agarre del miedo. Kathleen Cole comenzó a militar en el sindicato después de que fuera obligada a atender una reunión para perseguir a los trabajadores sindicados.
Ella recuerda a un compañero que preguntó en uno de esos meetings: “si voto a favor del sindicato, ¿podría ser usado eso en mi contra? ¿Podría ser despedido?
El represor sindical no quería responder a esa pregunta. “Solo siguió dando vueltas en círculos” dijo Cole. “Eso hizo que me enfadara, porque estaba tratando de meter miedo a este pobre hombre”. Entonces ella se levantó, diciendo, “No, no te pueden despedir por firmar a favor de sindicarse. Va en contra de la ley”

“No soy el tipo de persona que tienda a manifestarse, pero es que eso era simplemente falso” dijo ella. “Honestamente, si ellos fueran justos y neutrales en esas reuniones, probablemente nunca me habría involucrado.”

Sopesando la elección

Le hablé a más de 50 trabajadores en diversos cambios de turno durante el pasado fin de semana y vi que muchos seguían indecisos, buscando más información.
Eric Alberto, de 19 años, dijo que se decidiría una vez que leyera los estatutos de ALU, que se encuentran publicados online, para saber más acerca de las posiciones principales del sindicato y de sus planes. Anthony Hernández, de 24 años, está preocupado a donde puede llevarles el sindicato. “No sé lo que es cierto y lo que no” dijo.

Alejandro Xochimitl Toxqui, de 22 años, ha estado trabajando en LDJ5 desde que abrió en 2020. Tuvo una mala experiencia con los sindicatos en su país nativo México, donde trabajó en una planta de Volkswagen. Pero dijo que votaría a favor de sindicarse si pudiera ganar una paga extra para trabajos cualificados, como el de “learning ambassador”, donde entrenas a otros trabajadores, y el de carga y descarga de remolques (TDR), un trabajo en la zona de remolques para el cual los trabajadores deben estar cualificados para desempeñarlo.Toxqui y Merlin discuten sobre si Amazon debería subir el salario de los trabajadores una vez hagan los exámenes y estén cualificados para desempeñar esos roles.

Una fuerza de trabajo de media jornada

Los trabajadores quieren un tiempo extra voluntario y una vuelta a los 20 minutos de descanso, los cuales Amazon redujo a 15. A diferencia del centro JFK8, donde los trabajadores salen agotados y doloridos de los agotadores turnos, la queja principal del centro LDJ5 es que no tienen suficientes horas para llegar a fin de mes.
Fuera de las instalaciones, el sábado al mediodía después del cambio de turno, el organizador trabajador de JFK8 Justine Medina confirmó lo que había oído sobre la necesidad de más horas.

“Tienes un montón de trabajadores de media jornada aquí que quieren ser de jornada completa y piden la transferencia a esos programas”, dijo ella. “Pero los jefes aquí, en vez de dejarles hacerlo, han llenado el almacén de trabajadores de media jornada para no darles la oportunidad de alcanzar los beneficios que existen para los trabajadores de jornada completa.

Otra preocupación común recae en la posibilidad de que ALU sea muy nueva e inexperta para negociar de forma efectiva un contrato. “Y entonces explicamos que muchos de los sindicatos están de nuestro lado” dijo Medina. “Ahora tienes al presidente de Teamsters Sean O’Brien dándole la mano a Chris Smalls diciendo que darán todo el apoyo posible. “En resumen, todo sindicato esta ahora de nuestro lado. No hay falta de experiencia”

Ferozmente antisindical

Es algo bueno que los esfuerzos de auto organización de ALU estén apoyados por la rama institucional del movimiento obrero. Ese apoyo será necesario para mantener a raya la ferviente oposición de Amazon y su arsenal de ataques.

Amazon es una empresa que ha estado reprimiendo muchos intentos de sindicarse a lo largo de los últimos años; espera la rendición de los trabajadores y la represión brutal de los dirigentes. Cuando los trabajadores de comunicaciones y los trabajadores alimentarios y comerciantes trabaron de organizarse en Amazon hace dos décadas, la empresa puso a sus supervisores en alerta máxima.

“Si los trabajadores manifestaran cualquier actitud que no fuera dócil, a los supervisores les decían, que podía ser un signo de organización sindical”, según The New York Times. “Algunas de los signos de alarma podían incluir ‘conversaciones en tono bajo’ y ‘pequeños grupos que cuando se aproxima el supervisor dejan de hablar’, al igual que quejas en aumento, agresividad creciente y perder el tiempo en el baño”.

Los esfuerzos de represión sindical son reforzados por el régimen de censura y vigilancia de Amazon. La compañía ha planeado una app interna de mensajería que impida el uso de palabras o frases como “sindicato”, “aumento salarial”, “salario digno” o “representación”, según documentos filtrados a The Intercept.

Un alto número de lesiones

El año pasado, Amazon fue responsable de casi la mitad de todos los accidentes de la industria de almacenaje, con una tasa de 6.8 por 100 trabajadores en Amazon comparado con los 3.3 por 100 de otras empresas. Los trabajadores en la empresa sufrieron 38300 lesiones en 2021, por encima de los 27700 en 2020 y 21200 en 2019.

Las condiciones de trabajo y medidas de seguridad han sido factores principales detrás de los paros de trabajadores en Amazon desde que comenzó la pandemia y detrás de sus campañas sindicales.

Trisan “Lion” Dutchin, de 27 años, compartió la letra de una de sus últimas canciones inspirada por la denigración en Amazon: “El sistema trata de mantenernos y retrocedernos a un nivel inferior. La empresa de Amazon no es nada especial. Trata a los obreros como esclavos. Y ese es el trabajo de malas energías. Y nunca más en tu vida te conformarás con algo mediocre… confórmate con algo que esté por encima de tus demandas, por encima de tu estándar.”

Amazon ha presentado 25 objeciones con la Mesa Nacional de Relaciones Laborales (NLRB) tratando de dar la vuelta a la trascendental victoria de ALU, argumentando que la unión independiente intimidó a los trabajadores a votar a favor de sindicarse y cuestionando como la NLRB condujo la elección.

En una de sus objeciones, Amazon dijo que los organizadores “intencionadamente crearon confrontaciones hostiles delante de posibles votantes” cuando irrumpieron en reuniones de audiencia captiva organizadas por la empresa donde sus consultantes bien pagados difundían mentiras y calumnias sobre los sindicatos.
La abogada defensora General de la NLRB, Jennifer Abruzzo, pide a la Mesa hacer estos meetings obligatorios ilegales.

“Todo trabajador que vote sí al sindicato, en JFK8 y LDJ5, es un héroe” dijo Weasley. “¿Te imaginas defenderte de una de las empresas más grandes del mundo?”

Traducción: Carlos Rubio




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