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La CNDH reconoce graves violaciones de Derechos Humanos en la FES Acatlán

En un comunicado la Comisión Nacional de Derechos Humanos solicitó medidas cautelares a la UNAM ante posible consumación irreversible de violación de Derechos Humanos, o daños de difícil o imposible reparación.

Martes 7 de abril | 20:57

Los actos de violencia hacia estudiantes ocurridos este fin de semana en la máxima casa de estudios del país se volvieron noticia nacional. Nuevamente queda al descubierto la imposibilidad de, en país repleto de episodios de violencia, poder tener un refugio de paz y de seguridad en las escuelas de la UNAM. En este caso la CNDH se pronunció por lo que ocurrió en la FES Acatlán y también en el CCH Azcapotzalco.

Sin hacer mención de los actos ocurridos se cierra el comunicado con el siguiente párrafo:

“La CNDH reprueba cualquier forma de violencia, por lo que continuará colaborando con las autoridades universitarias para el seguimiento de estos casos con la firme convicción de salvaguardar los derechos humanos de todas las personas, mediante el uso de diversos mecanismos que le faculta la Constitución, su ley y reglamento interno, para evitar la consumación irreparable de las violaciones denunciadas o la producción de daños de difícil o imposible reparación”

Cuando el PRI gobierna la UNAM: FES Acatlán

Para los estudiantes de la FES Acatlán no nos es ajeno sentir inseguridad, pánico o miedo en los espacios universitarios. La dirección de Martínez Justo hace de este lugar una extensión de su dominio. Apoyándose de los jefes y jefas de las coordinaciones académicas intimida y persigue estudiantes que no ven con buen ojo su trabajo como director, cuando estas observaciones pasan de ser una opinión, y se vuelve una postura clara y definida de oposición, nos convierten rápidamente en sus enemigos.

Múltiples lazos políticos ligan al Director de la FES Acatlán a partidos políticos patronales con presencia en el Estado de México. Bajo esta protección por parte del Estado, Martínez Justo puede hacer entrar a policías vestidos de civiles, rentar o prestar espacios para proselitismo, o peor aún, ponerles los chalecos oficiales de la UNAM para usurpar el trabajo del personal de vigilancia.

El intento de violación sexual, las agresiones sexuales, las patadas, disparos y puñetazos perpetrados por un comando armado que ingresó a la FES Acatlán muestran el rasgo de descomposición clásico de un gobierno priista: cuando la diplomacia deja de ser un recurso de negociación, la fuerza y la violencia directa es la alternativa.

Los estudiantes, profesores y trabajadores hemos notado que la administración está completamente centralizada en las manos de Manuel Martínez Justo y su núcleo de allegados, iniciando primeramente por Nora Goris Mayans y Claudia Márquez.

Veamos un ejemplo reciente. El uso que se le dio a las videograbaciones de la madrugada de este 4 de abril, fue totalmente faccioso. En el primer video -editado- se trata de conducir al espectador a que criminalice a los estudiantes organizados que mantienen los espacios tomados.

En un segundo video revelado a la “opinión pública”, es decir no solicitado como material de una investigación judicial, quieren terminar de criminalizar a las y los estudiantes. En un par de minutos del video, donde se muestra en retirada a los estudiantes camino al hospital, quieren obviar el atropello y las vejaciones perpetradas minutos antes. Es aquí donde la comunidad se pregunta ¿y las grabaciones del interior, ¿dónde están? ¿si sirven las cámaras, dónde está Daniel Rossel, huelguista de hambre desaparecido?

El reconocimiento de que la violencia que se vive en la FES Acatlán puede ser irreversible (es decir, pueden morir estudiantes organizados), por parte de la CNDH, expresa los elementos más podridos que se reproducen en la universidad.

Las autoridades, no sólo no son competentes ante los problemas cotidianos, sino que son los primeros en agredirnos: estudiante estrangulado, huelguista de hambre desaparecido, intento de violación y agresiones sexuales.

Ante estos hechos, hay que fortalecer la denuncia que permita aclarar lo que ocurrió en la facultad en la madrugada del pasado domingo, exigir la presentación con vida de Daniel Rossel, romper el cerco que intentan las autoridades hacer presentando “su” versión y decir claramente que un comando armado entró a la FES Acatlán con la consigna de golpear y desalojar a estudiantes.






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