Internacional

HUELGA DE PETROLEROS

La huelga de los petroleros causa escasez en uno de los principales puertos de Brasil

En el puerto de Santos la falta de combustible genera retrasos, barcos que cargan la mitad del combustible para su viaje y miles en pérdidas. La huelga es la más larga y fuerte desde 1995.

Lunes 17 de febrero | 20:28

La huelga que llevan adelante los petroleros en defensa de 1.000 empleos en Fafen (Fábrica de Fertilizantes ubicada en Paraná) y contra la privatización de Petrobras, está generan enormes retrasos en la producción y pérdidas para los empresarios; el único lenguaje que los capitalistas entienden. Se trata de una gran demostración de la fuerza de los trabajadores.

En el Puerto de Santos, el puerto más importante de carga industrial del país y uno de los principales de América Latina, los buques de carga reciben la mitad del combustible habitual, razón por la cual las rutas tienen que rehacerse para que los cargueros puedan recargar en otro lugar. La información la brindó el Sindicato de Agencias de Navegación Marítima del Estado de San Pablo.

Solo los buques de pasajeros reciben la carga solicitado, y los buques que solicitaron suministros de 1,000 a 1,200 toneladas de combustible reciben solo la mitad del pedido. Según un periódico de la zona de Santos, uno de los casos reportados fue el de un barco quedó parado durante 12 horas, amarrado en espera de suministros. La pérdida se estimó en 150 mil dólares.

Transpetro (Petrobras Transporte) afirma que no habría problemas de suministro. Los trabajadores tienen otra versión y aseguran que hay una política de contención y preservación de las reservas de combustible, producto de las dificultades para proveer que produce la huelga.

La gerencia de la petrolera brasilera mantiene la instransigencia contra los trabajadores. Roberto Castello Branco, que se encuentra al frente de la petrolera, ha estado atacando el derecho de huelga y llevando adelante las políticas de privatización de la compañía. Petrobras no negocia con los huelguistas e insiste en dejar a las calles a más de mil familias con el cierre de la Fábrica de Fertilizantes de Nitrógeno Paraná.

Pero los trabajadores mantienen su lucha. La huelga petrolera es la más larga y fuerte desde 1995. Un paro que busca evitar que mil familias se queden en la calle, una huelga que defiende los derechos de los trabajadores y se oponen a la política de privatización de Bolsonaro y Guedes. La entrega de recursos nacionales a las multinacionales es un proyecto que se aceleró desde el golpe institucional contra Dilma Roussef, pero que los gobiernos del PT ya estaban promoviendo.

Además de la situación que se vive en el puerto de Santos, el combustible comenzó a agotarse en algunas ciudades. También comenzó a romper el silencio de los grandes medios de comunicación. La producción en plataformas petroleras está cayendo, afectando las ganancias de la empresa y los accionistas.

Debido a la fuerza de la huelga el Gobierno y el Poder Judicial adoptan medidas antisindicales e ilegales.

Consultado por La Izquierda Diario sobre la situación de la huelga, Leandro Lanfredi, trabajador de Petrobras y editor de Esqueda Diario, afirmó que "El sentimiento de unidad entre los trabajadores de base, independientemente de en qué sindicato esten organizados, es muy fuerte. No se puede aceptar que la división entre sindicatos debilite la lucha petrolera y que la voluntad de la mayoría en la base no prevalezca. Esto facilita a la FUP, vinculada a la CUT y el PT, abandone la lucha, como tantos petroleros critican por sus experiencias pasadas".

Lanfredi agregó que "tampoco podemos aceptar que los reclamos que se debaten entre los trabajadores que se organizan en la FNP, donde las corrientes PSTU y PSOL tienen peso, ni siquiera sea contemplada en las negociaciones controladas por la FUP. Por eso se necesita un comando de huelga nacional que unifique a todos los trabajadores, con representantes elegidos en cada asamblea por lugar de trabajo".

"Si esa coordinación se da, habría más fuerza para tomar medidas más fuertes. También es necesario coordinar las decisiones a nivel nacional para evitar que sectores de los trabajadores dejen la huelga de manera desorganizada y, por el contrario, para apoyarse mutuamente donde la huelga se fortalece más para permanecer en la lucha", agregó Lanfredi.

Leandro Lanfredi comentó que "si los petroleros estamos unidos en un solo comando de huelga nacional, podríamos presionar más para que la CUT y otras centrales sindicales pongan su fuerza para ayudar en la victoria de la huelga petrolera, en primer lugar uniendo otros sectores en luchas con la huelga en Petrobras. Con esta unidad en la base, presionaríamos para que las centrales sindicales (liderados por PT y PCdoB) apoyen efectivamente la lucha petrolera y no solo con discursos para ganar votos en las próximas elecciones, sin enfrentar, como necesitamos, los ataques de Bolsonaro".

La huelga de los petroleros enfrenta la política de privatización, y entrega de recursos nacionales a las multinacionales, que lleva adelante Bolsonaro. Si los petroleros vencen se fortalecería la lucha contra los despidos en un país con más de 11 millones de desempleados.






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