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Red Internacional

El presidente recibió apoyo sindical en un acto de la Uocra en Esteban Echeverría, luego de la visita de Máximo Kirchner a otra localidad del sur del conurbano la semana pasada. Mientras tanto, Kicillof continúa su intensa campaña reeleccionista intentando mostrar gestión.

Viernes 20 de mayo | Edición del día

El “debate de ideas” dentro del Frente de Todos tiene su capítulo en la estratégica provincia de Buenos Aires. En momentos en que la contienda se parece más a la Batalla Naval que a una partida de ajedrez, con Máximo Kirchner y Andrés “Cuervo” Larroque tirando munición verbal contra el gobierno (del cual son parte), uno de los sindicatos más importantes del país salió a respaldar públicamente al alicaído presidente Alberto Fernández. Y lo hizo en pleno corazón del voto kirchnerista, en el segundo cordón del conurbano bonaerense: el lugar elegido por Gerardo Martínez de la Uocra fue Esteban Echeverría, municipio desde el cual el intendente Fernando Gray viene resistiendo en soledad la avanzada camporista sobre territorio provincial. En una reunión de emergencia este jueves, el jefe de Gabinete nacional Juan Manzur conminó a los ministros a asistir al evento.

Se trata de un nuevo acto de una obra que ya tuvo varias escenas. El viernes 13 Máximo Kirchner aprovechó una visita a Lanús para arengar a su tropa, haciendo alusión a que hay que llevar los debates a las calles y no a canales de televisión opositores, en clara referencia a una aparición del ministro de Economía Martín Guzmán en Todo Noticias (TN). "Escucho en los últimos días al ministro de Economía que dice 2 cosas: que no tiene apoyo político, digo, tiene el apoyo del Fondo y Kristalina (Georgieva), de las centrales sindicales más grandes, de movimientos sociales, del Presidente y de Clarín. ¿Cuánto apoyo querés para que las cosas salgan bien?”, afirmó.

Máximo Kirchner en Lanús | Foto Télam
Máximo Kirchner en Lanús | Foto Télam

Guzmán viene siendo el blanco preferido tanto del hijo de la vicepresidenta como de Larroque, quien abandonó el perfil bajo que cultivó durante un tiempo para fustigar al presidente Fernández y su entorno. Se lo ve más a gusto en esas lides que cumpliendo su rol como ministro de Desarrollo de la Comunidad bonaerense, cargo que ostenta y en ejercicio del cual se comprometió a entregar lotes a miles de familias que recuperaban tierras en Guernica en 2020 y fueron desalojadas brutalmente. Como cuentan los propios damnificados en una carta dirigida a él y al gobernador, “el ministro Larroque dice ‘el gobierno es nuestro’, pero a nosotros nos hablan como si no fueran gobierno. Como si no tuvieran la obligación como funcionarios públicos de cumplir con los documentos que ellos mismos firmaron. (...) ¿Nos tratan así porque somos pobres que levantamos la cabeza contra esta injusticia y nos negamos a vivir en la calle? Con los acuerdos que asumen con las empresas que reciben subsidios del Estado no se comportan de esta manera. Si el gobierno es suyo como dicen, que resuelvan este conflicto”.

Cabe preguntarse si el ministro y el gobernador Axel Kicillof sufren algún tipo de amnesia que les impide recordar los compromisos que asumieron con familias que aún hoy continúan en una situación que la llegada del frío vuelve más desesperante. De quienes sí se acuerda el gobernador es de los efectivos de la Policía Bonaerense, que fueron quienes desalojaron a las familias de Guernica y de varios barrios recuperados más, ya que les otorgó un aumento salarial que llegará al 60% a fin de año, que representa unos $155 mil de promedio. Mantener contentas a las fuerzas de seguridad suele ser una prioridad gubernamental, sobre todo en momentos de crisis como el actual: de avecinarse luchas que resistan el ajuste en las calles necesitarán sus “servicios” para la represión de la protesta social.

Gestión y gestos políticos: Kicillof en campaña permanente

El gobernador, Máximo Kirchner y otros dirigentes vienen de mostrar una postal de unidad del peronismo en un encuentro en La Plata, donde también estuvo presente el Frente Renovador de Sergio Massa, con Malena Galmarini como representante, y donde no fue invitado el albertismo. Mientras varios gobernadores buscan modificar la fecha de las elecciones en sus provincias para despegarse de la suerte del gobierno nacional, en la Provincia de Buenos Aires los intendentes ensayan planes propios para mostrarse proactivos frente a una situación económica cada vez más acuciante, con la inflación como problema más urgente.

A esto se le suman los anuncios que cada semana encuentran a Kicillof recorriendo obras y mostrando gestión en una campaña permanente que mira a 2023 con anhelos reeleccionistas. Junto al ministro de Infraestructura bonaerense Nardini presentó 119 proyectos de obras para los municipios, y se reunió el jueves 19 con el representante del BID (Banco Interamericano de Desarrollo) José Agustín Aguerre Fabregat, organismo que financiará parte de esos proyectos.

La presencia activa del BID en la región, sumada a la del FMI, preanuncia una mayor injerencia por parte de estos organismos (en los que Estados Unidos tiene un peso fundamental) en la política local, que tiene su capítulo también en territorio bonaerense y significa mayor endeudamiento. “El viernes hubo que hacer pagos al BID y al Banco Mundial que significaron una caída de las reservas de USD 459 millones a 42.005 millones” explicaba hace dos semanas Luis Beldi en Infobae, refiriéndose a las reservas del Banco Central.

Otra de las postales que eligió compartir Kicillof en sus redes lo muestra junto a Roberto Baradel, que dirige el sindicato docente Suteba y viene de ganar las elecciones junto a su lista Celeste. Esa lista recibió denuncias por maniobras fraudulentas para quedarse con la seccional La Matanza, conducida hasta ese momento por la lista Multicolor, entre otros “logros” que aplaudió el gobernador.

Las felicitaciones y las fotos semanales de Kicillof en escuelas de la provincia no pueden ocultar que el problema de infraestructura escolar sigue siendo acuciante, mientras desde los distritos más poblados chicos y docentes denuncian que ni siquiera llegan viandas suficientes para todos, aún en los casos de quienes cursan jornada completa y encuentran en la escuela su única comida del día.

La PBA es un terreno en disputa entre las distintas alas del PJ y Juntos, mientras sus habitantes -especialmente los del conurbano- registran altísimos índices de pobreza, un problema que es más grave aún entre niños y jóvenes. La jerarquía política del conurbano bonaerense para el kirchnerismo queda a la vista con el avance que viene haciendo allí La Cámpora, quedándose Máximo Kirchner con la presidencia del PJ bonaerense y varios de sus laderos en importantes puestos en el gabinete provincial, además de haber logrado consolidarse en la conducción partidaria de varios distritos en las elecciones internas que tuvieron lugar este año.

La configuración que tome en adelante la interna peronista en la provincia tendrá también como escenario la Legislatura bonaerense, donde entra en juego el poder de negociación de los intendentes mediante los legisladores que los representan. Este terreno se muestra más complejo con la reciente renuncia a la conducción del PRO bonaerense del intendente de Lanús Néstor Grindetti, ya que ese espacio no encontró aun quien pueda reemplazarlo en este juego de negociaciones con el oficialismo. A esto, al anunciado arribo de Javier Milei a la provincia y a los sectores que luchan contra la desigualdad en las calles y se organizan nos referiremos en la próxima entrega de Escenario Bonaerense.

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