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PANDEMIA COVID-19

La pandemia no es una bendición para el medio ambiente

El Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente declaró que a medida que se extienden las medidas de distanciamiento social, las emisiones de efecto invernadero (GEI) han disminuido, y que la calidad del aire ha aumentado, sin embargo estos efectos son temporales y que lo que realmente se necesita es un cambio radical en el sistema de producción y consumo.

Lunes 13 de abril | 17:56

Inger Andersen, directora del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) advierte que, contrario a lo que muchos medios han publicado, la mejoría en la calidad del aire y la reducción de los Gases de Efecto Invernadero (GEI) son un efecto temporal que no beneficiará a largo plazo al medio ambiente.

Además de que estos efectos responden a la desaceleración económica y a la pérdida de vidas, por tanto es un error considerarlas como una "bendición al medio ambiente", y que se debe comprender de dónde proviene pues en palabras de Andersen: "la salud del planeta juega un papel importante en la propagación de enfermedades zoonóticas, es decir, aquellas originadas por patógenos que se transfieren de animales a humanos".

Añadió que “la pandemia también dará como resultado un aumento en la cantidad de desechos médicos y peligrosos generados, y este no es el modelo de respuesta ambiental de nadie, y mucho menos el de un ambientalista”.

Para la ambientalista, solo un cambio profundo y sistémico haría posible una restauración efectiva de los ecosistemas terrestres, pero tiene que venir de la mano de una economía más sostenible, que funcione tanto para las personas como para el planeta.

Por tanto, lejos de ser una bendición para el medio ambiente, la pandemia de COVID-19 es una llamada de atención hacia las zoonosis, pues en promedio, 1 nueva enfermedad infecciosa surge en humanos cada 4 meses y a su vez el 75% de estas provienen de animales, en consecuencia se deben aumentar los esfuerzos para frenar el tráfico ilegal de especies, la destrucción de los hábitats y el cambio de uso de suelo.

Después que la crisis sanitaria pase se deben aprender lecciones sobre el manejo prudente de la naturaleza y que esta sea parte de la economía, porque la salud de las personas y la salud del planeta son una y la misma, y ambas pueden prosperar en igual medida, pero estos cambios no vendrán dentro del capitalismo, pues es este sistema el solo le interesa la acumulación de ganancias.

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