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EFEMÉRIDES

La verdad desnuda de Gustav Klimt

Ayer, 14 de julio, Gustav Klimt hubiese cumplido 154 años. El pintor simbolista austriaco que revolucionó la moral de Viena y hasta enojó a los nazis con su arte controversial.

Viernes 15 de julio de 2016 | 22:50

El pintor simbolista austriaco que revolucionó la moral de Viena y hasta enojó a los nazis con su arte controversial, que en mayo de 1945, en plena retirada destruyeron tres de sus obras más cuestionadas: “Filosofía, Medicina y Jurisprudencia” y un número considerable de sus obras fue confiscado por la dictadura nazi. Aquí un breve repaso de lo que nos dejó este gran artista.

Klimt nació en la ciudad de Baumgarten, cerca de Viena. De familia de artistas inmigrantes, su padre Ernst Klimt era grabador de oro, su madre, Anna Klimt cantante. Vivió en la pobreza la mayor parte de su infancia.

Con catorce años, en 1876 recibió una beca para estudiar en la Kunstgewerbeschule, la Escuela de Artes y Oficios de Viena donde tuvo una educación temprana con estilo clasisista. Al año siguiente, su hermano, grabador como su padre, también fue admitido por la escuela, y así junto con un amigo comenzaron a trabajar juntos.

Klimt comenzó su carrera como pintor de interiores en grandes edificios públicos desarrollando su estilo que se convertiría a futuro en distintivo para toda una época. En sus inicios recibió la Orden de Oro al Mérito de manos del Emperador Francisco José I de Austria por su trabajo en los murales del Burgtheater de Viena. Fue nombrado miembro honorario de las universidades de Múnich y Viena, pero la muerte de su padre y su hermano en 1892 le pegó duro y comenzó ahí la verdadera metamorfosis artística que caracteriza hoy en día las obras de Gustave Klimt atravesadas por el dolor y la tristeza que le generó la muerte de sus familiares.

“La Sezession"

La Sezession de Viena es un grupo de artistas que presidió Klimt. Surgió en 1897 como una alternativa independiente a los artistas que promocionaba la Academia vienesa, la cual consideraba conservadora y anticuada para la época. Entre sus miembros se contaban simbolistas naturalistas y realistas. Los artistas de la Sezession tomaron como su símbolo a Palas Atenea, la diosa griega de la sabiduría y la justicia. A diferencia de otros grupos de vanguardia no crearon su propio manifiesto ni tampoco definieron una dirección estética grupal. Cuando Klimt empieza a incursionar en la figura de Atenea, empieza su acercamiento a los desnudos.

En 1894 lo convocan para pintar el techo del aula magna de la Universidad de Viena. Ahí nacen las tres obras más cuestionadas del autor: Filosofía, Medicina y Jurisprudencia, muy criticadas por la radicalidad de su representación y su enfoque particular. Tachada de pornográfica, generó gran controversia. Protestaron tanto políticos como personalidades relacionadas al arte y “la moral” pública. La universidad decidió por ello no colocar las obras de Klimt. Finalmente las tres obras fueron destruidas por las SS nazis durante su retirada de Viena, en mayo de 1945.

Nuda Veritas o La Verdad Desnuda

En 1899 Klimt afirmó su estilo en respuesta a los críticos más conservadores con su obra “Nuda Veritas”. El desnudo total y frontal de una mujer, sosteniendo un alegórico "espejo de la verdad", iba acompañado con una frase de Schiller:

“Si no puedes agradar a todos con tus méritos y tu arte, agrada a pocos. Agradar a muchos es malo”.

La mujer y el desnudo femenino es uno de los temas más recurrentes de inspiración para Klimt, quien además sentía especial predilección por un tipo de mujer más agresiva y dominante al estilo femme fatale. Sus obras están llenas de energía libidinal y elementos abstractos, de un carácter inconfundiblemente sexual que se mezclan con libertad de espíritu y formas fálicas encubiertas en sus obras.
Casi siempre los encargos que le hacían eran por parte de burgueses vieneses para sus esposas de la alta alcurnia. Pero contradictoriamente sus modelos eran mujeres del mundo oscuro que buscaba en las calles y pasaba largas horas mirándolas desnudas en su taller. Luego aplicaba su técnica dándole el gran valor a “la línea” en sus obras, con perspectivas desde extraños puntos de vista, planos verticales y vanguardistas cortes atípicos, que influenciaran a futuro al arte expresionista que vino después.

Intelectualmente relacionado con el romanticismo, Klimt tuvo su etapa dorada al final de su carrera, con obras previas ligadas a los viajes que hizo en Europa. Pintó paisajes y recurrió al detallismo con la técnica del “pan de oro” (láminas finas de oro batido, utilizado tradicionalmente para decoración).

Obras como “El Beso” y “El retrato de Adele Bloch- Bauer I” (1907/1908) fueron las últimas y más conocidas que lo consagraron en el mundo del arte.

Fue ganando terreno a los ojos de la crítica y se convirtió en un personaje importante y reconocido en la alta sociedad intelectual vienesa, al momento en que Viena estaba dejando de ser la capital mundial del arte.

Klimt muere el 6 de febrero de 1918 de tras haber sufrido un infarto, neumonía y víctima de la gripe española.






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