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Maestros vs gobierno: la moneda está en el aire

Las maestras y maestros de educación básica regresaron a clases este lunes 24/08 con la amenaza en puerta de la llamada “evaluación punitiva”, que liquida la estabilidad laboral poniendo en riesgo la permanencia en el empleo de los trabajadores de la educación.

Maestro Arturo Méndez

Agrupación Magisterial y Normalista Nuestra Clase

Jueves 27 de agosto de 2015 | 13:20

Ya desde el jueves 20, los maestros de Oaxaca habían iniciado clases con un calendario escolar alterno. Contrario al paro laboral que se esperaba, esta fue la decisión de la Sección 22 frente al ambiente de represión que se vive en el estado, militarizado con miles de efectivos de las fuerzas armadas, gendarmes en las escuelas bajo el disfraz del programa de remozamiento de las instalaciones, las cuentas sindicales congeladas y la liberación de 15 órdenes de aprehensión contra docentes. De cualquier forma, el adelanto del inicio del ciclo escolar en el estado muestra el enorme peso social y la gran capacidad de organización y convocatoria que tienen los maestros en Oaxaca.

Como hemos visto los últimos meses el gobierno de Peña Nieto viene operando, junto a los partidos del Pacto por México, los gobernadores, las instituciones como el Congreso, el Ejército, la Marina y la Suprema Corte, con el respaldo de los empresarios de Mexicanos Primero, la Confederación Patronal de la República Mexicana y los grandes medios de comunicación, una furibunda campaña de satanización en contra de los maestros en lucha, negándose a entablar diálogo alguno y preparando el camino de la represión, todo con la complicidad de los charros del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE).

Pero si bien el gobierno y el conjunto del régimen, arrastrando a cuestas la falta de legitimidad social de la que no ha logrado recomponerse desde las movilizaciones masivas por Ayotzinapa, ha optado por una política de mano dura, autoritarismo y represión, los maestros no están dispuestos a ver desaparecer sus derechos y conquistas sin luchar.

Los paros y movilizaciones magisteriales con los que inició el calendario escolar en estados como Guerrero, Morelos, Jalisco, Querétaro, Sinaloa, San Luis Potosí, Durango, Michoacán, Colima, Chiapas, Baja California Sur, el Estado de México y Tabasco, muestran que luego de las vacaciones y a medida que se acerca la evaluación del desempeño docente, continúa la tendencia a la profundización y la extensión nacional de la lucha, en muchos casos rebasando el control burocrático del SNTE.

En su ofensiva contra los maestros y la decisión de derrotar a uno de los sectores de trabajadores más combativos del país como es la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), Peña Nieto se juega a imponerle al conjunto de la clase trabajadora una relación de fuerzas favorable al gobierno, quedando en mejores condiciones para avanzar, en los tres años que le quedan en Los Pinos, con la implementación de las reformas estructurales y la agenda de los empresarios y las transnacionales.

Sin embargo, en la pugna entre el gobierno y los maestros aún no está dicha la última palabra. Las bases vienen mostrando su disposición a la lucha y el resultado del movimiento dependerá de las decisiones políticas que se tomen. Por eso es fundamental que desde las bases se defina cuál es la política indicada para imponer nuestras reivindicaciones y derrotar al gobierno.

Unidad del magisterio en lucha

La dureza del ataque contra el magisterio está dando lugar a la unidad para la lucha entre distintos sectores de trabajadores de la educación básica. Es por ejemplo el caso del Magisterio Unido de Durango, en donde junto a la CNTE confluyen distintas tendencias; del magisterio mexiquense, en donde se vienen organizando los maestros de las secciones 36 y 17 del SNTE junto a compañeros del sector estatal y del Sindicato de Maestros al Servicio del Estado de México; o de los maestros de Guerrero, en donde desde los primeros meses del año la Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educación de Guerrero y el Sindicato Único de Servidores Públicos del Estado de Guerrero vienen realizando acciones conjuntas.

Por su parte, el Comité Ejecutivo Nacional Democrático (CEND, corriente magisterial disidente distinta a la CNTE) se hizo parte de la convocatoria al paro en varias entidades del país para este regreso a clases.

Parte de los planteamientos que viene haciendo la CNTE como parte de su plan de lucha consiste en un llamado amplio a todos los maestros del SNTE –pertenezcan o no a la Coordinadora- a luchar contra la reforma educativa, lo que se ha concretado en convocatorias a la Asamblea Nacional Representativa Ampliada. Además, se está preparando la convocatoria para la Convención Magisterial, a realizarse el 12 y 13 de septiembre en el Distrito Federal (edificio de la Sección 9 de la CNTE), con el objetivo de impulsar el frente único de los trabajadores de la educación y acordar un plan de acción unificado, así como discutir una plataforma de lucha, la democratización del SNTE y un proyecto educativo nacional alternativo.

Para enfrentar la política de mano dura del gobierno y echar abajo la evaluación punitiva y la reforma educativa, las distintas tendencias del movimiento magisterial deben levantar una política que unifique en la lucha a la CNTE, el CEND y otros sectores disidentes, así como a todas las bases del SNTE dispuestas a luchar, tanto en los paros y las movilizaciones como en las reuniones amplias de discusión y organización.

Junto a ello, para fortalecer el frente único es indispensable impulsar la organización democrática desde las escuelas, de donde puedan surgir delegados electos, rotativos, revocables y con mandato de asamblea que nutran la Convención Magisterial, para garantizar que sean las bases que sostienen al movimiento las que decidan el rumbo de la lucha. Sobre la base de esta férrea organización, los maestros deben impulsar la movilización conjunta con los padres de familia y los normalistas, los otros dos sectores -junto a los alumnos- directamente afectados por la reforma educativa.

Frente único y solidaridad con el magisterio

También como parte de su plan de lucha, la CNTE viene realizando reuniones con distintos sectores del sindicalismo opositor, como la Nueva Central de Trabajadores, el Sindicato de Trabajadores de la UNAM, el Sindicato Único de Trabajadores del IEMS, el Sindicato Independiente de Trabajadores de la UAM y el sindicato de telefonistas, entre otros, además de participar en movilizaciones junto a los trabajadores de la salud en lucha y en las caravanas en solidaridad con Ayotzinapa que recientemente recorrieron el país.

Por otra parte, los trabajadores del Colegio de Bachilleres y otros sectores de educación media superior se hicieron parte de los paros este lunes en varios estados.
Los sindicatos que se reclaman opositores deben ponerse a la cabeza de defender al magisterio en lucha, exigiendo en lo inmediato la desmilitarización de Oaxaca, el cese de las órdenes de aprehensión contra maestros y la cancelación de la evaluación punitiva.

Es urgente avanzar en definir una fecha próxima para una gran movilización unitaria de trabajadores, estudiantes y sectores populares en solidaridad con los maestros, así como preparar un paro educativo desde el nivel básico hasta el superior (que ahora enfrenta un duro recorte presupuestal), abonando el camino para la huelga general y avanzando así en soldar el frente único de los trabajadores para echar abajo la reforma educativa y el conjunto de las reformas estructurales.






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