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Red Internacional

López-Gatell informó un adelanto en las fechas que había mencionado como proyecciones del pico de contagios en México, hoy previstas entre 8 y 10 de mayo, pero el sistema de salud y las condiciones de vida de millones tienen aún grandes contradicciones para enfrentarlo.

Viernes 17 de abril de 2020 | 17:17

Durante la conferencias de este jueves 16 de abril referentes al COVID- 19, El subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud, Hugo López-Gatell, anunció que, de acuerdo a cálculos estadísticos y matemáticos,el pico máximo de contagio en México llegará entre el 8 y el 10 de mayo, con una constante hasta el 25 de mayo, cuando se prevé empiece a disminuir. A partir de dicha proyección se situó finales de junio como el fin del primer periodo de la enfermedad en nuestro país.

“Hay otras predicciones un poco más optimistas de que fuera antes, un poco menos de que fuera después, pero hay un punto medio entre el 8 y el 10 de mayo, y eso nos lleva además a la duración de la epidemia”, declaró López-Gatell.

En la mañana, se había declarado oficialmente que la fecha para el reinicio de las actividades económicas no esenciales y el regreso a clases es el 1 de junio. Aunque en municipios con nivel de transmisión bajo -aproximadamente 900 - puede ser adelantado al 17 de mayo.

El anuncio se da entre cifras de 6 mil 297 contagios confirmados en laboratorio y una proyección de 55 mil 951 casos reales de contagio, además de 486 muertos, que deriva en un cálculo de la tasa de letalidad de 7.72% arriba del 6.5% que es la media mundial.

¿Las fechas se aceleran?

Las fechas proyectadas que se anunciaron ayer presentan una variación a las manejadas durante semanas e incluso pocos días antes. por el propio subsecretario López-Gatell, quien había declarado que el mes de junio era previsto como el pico máximo de casos del Covid-19 en nuestro país.

El pasado 13 de abril Gatell declaró en una entrevista con López Dóriga que esperaba que el momento de ascenso acelerado de la curva se aplazará al final de abril o principios de mayo, retrasando la llegada del punto máximo del número de enfermos incluidos los que necesitan hospitalización para junio.

A ello añadió “Esto probablemente se va a prolongar durante el mes de julio y rumbo al final de julio ya empezaríamos a tener un descenso de la curva epidémica. Reiter que hay que prepararnos para una epidemia larga, porque aun cuando en agosto empiezan a descender el número de casos, esto se puede prolongar al mes de octubre.”

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En reiteradas ocasiones el subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud explicó que aplanar la curva, evitando el colapso de los sistemas de salud, implica a su vez alargar el desarrollo de la epidemia en México.

Estos elementos sugieren algunos cuestionamientos no solo sobre las razones e implicaciones que tienen la anticipación de las proyecciones sino sobre las propias condiciones existentes para enfrentarlo.

Contradicciones ante el punto máximo de propagación

En el marco de poco más de 20 días para la proyección del punto máximo de propagación, que en proyecciones oficiales corresponde a 250 mil contagios y 10 mil personas en terapia intensiva, las condiciones de las personas del sector salud mantienen decenas de denuncias sobre la falta de insumos y el riesgo que hacia ellos representa esta situación que se traduce en contagios y lamentables decesos, en días anteriores se sumaron las denuncias sobre la nula calidad de insumos proporcionados.

Al mismo tiempo, aunque se ha reconocido que entre los municipios con mayor transmisión de la enfermedad, como Tijuana, Mexicali o Guadalajara, uno de los factores fundamentales es que el confinamiento no se ha cumplido debido a centros de trabajo de actividades no esenciales que se han negado a parar, aún prima el llamado desde el gobierno a las empresas a actuar con “prudencia” y se mantiene la negativa a la prohibición de los despidos, que tendría que ser acompañado por la expropiación sin pago de toda empresa que despida o recorte salario para ser puesta a funcionar bajo el control de sus trabajadores.

Tampoco se ha garantizado un subsidio para todas las personas despedidas o parte del llamado “empleo informal” que les garantice la posibilidad de mantenerse en casa y al mismo tiempo poder sostener a sus familias.

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Presiones para preservar las ganancias

En el marco de la crisis económica, además de la demanda de salvataje para las grandes empresas con recursos públicos, alrededor del mundo los grandes capitales ejercen presión hacia los gobiernos para “reactivar la economía” en el menor tiempo posible, aún cuando las condiciones continúan significando un riesgo para las y los trabajadores.

Muestra de ello las declaraciones del presidente de Estados Unidos -país con mayor número de contagios y muertes-, Donald Trump, quien planteó que “Estados Unidos quiere estar abierto y los estadounidenses quieren abrir”, planteando la necesidad de reabrir los centros de producción y de consumo.

Para la reactivación de la producción no esencial así como para el regreso a los centros de estudios no puede influir la posición de aquellos que con tal de preservar sus ganancias han demostrado ser capaces de doblegar los derechos laborales y atropellar la integridad de trabajadoras y trabajadores, las fechas de reincorporación deben ser evaluadas con criterios únicamente sanitarios.

¡Nuestras vidas valen más que sus ganancias!




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