Política

OSTULA: La fuerza del Estado contra el pueblo, otra vez

Los hechos ocurridos el 19 de julio en la comunidad de Santa María Ostula tienen como trasfondo la ofensiva federal contra las comunidades indígenas.

Miércoles 22 de julio de 2015

Los hechos ocurridos el pasado 19 de julio en la comunidad de Santa María Ostula, en Aquiles Michoacán, tienen como trasfondo la ofensiva federal que busca desarticular los procesos organizativos iniciados por las comunidades indígenas, que apelan al respeto de sus territorios y formas de autoorganización.

Así lo demuestra en primer lugar el arresto del líder náhuatl Semeí Verdía, el pasado 19 de julio, a quién las autoridades locales detuvieron la mañana del pasado domingo, sin orden de aprensión, justificándose en "la violación a la ley de portación de armas", así como en la supuesta destrucción de material electoral, y su ’participación’ para que las elecciones intermedias del pasado 7 de junio no se realizaran.

El domingo, por la tarde, miembros de la comunidad de Ostula se manifestaron en pro de su liberación mediante el bloqueo de la carretera Lázaro Cárdenas-Manzanillo, a la altura de Xayakalan. La autoridades respondieron a la manifestación con un enorme despliegue de militares, quienes encararon a los manifestantes abriendo fuego indiscriminadamente contra los mismos y todo aquel poblador que se encontraba en las inmediaciones. Las consecuencias de ello fueron un niño muerto y dos heridos que morirían más tarde en el hospital.

Formas propias de organización y resistencia
No obstante los ataques a esta comunidad indígena, no son algo nuevo para ellos. En 2009 la comunidad de Ostula participó en la jornada XXV del Congreso Nacional Indígena (CNI), donde los comuneros expresaron la decisión tomada en su asamblea general la cual votaba recuperar el territorio de ’La Placita’, que desde años atrás había pertenecido a personas ajenas a la comunidad, coludidas con el narcotráfico.

Al igual que el resto de Michoacán y todo el país, la comunidad de Ostula es una de las zonas que se vieron gravemente afectadas por el crecimiento del narcotrafico, el cual agudizó problemas como la inseguridad, la violencia y los enfrentamientos armados. Su pobladores optaron entonces por la conformación de autodefensas que, como lo demuestran las detenciones de Nestora Salgado, excomandante de la Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias (CRAC) y el Doctor Mireles, han sido gravemente perseguidas por las autoridades desde su surgimiento.

Sin embargo ante la decisión de recuperar las aproximadamente 700 hectáreas que formaban parte de ’La Placita’, y el problema del narco que iba en ascenso, la necesidad de las policías comunales se hizo inminente. En una Asamblea General realizada en febrero del año pasado Semeí Verdía fue elegido como su primer comandante. Desde 2009 a la fecha la persecución, detención y desaparición para los comuneros de Santa María de Ostula no han cesado.

Planes de despojo territorial
Otro de los problemas a los que los miembros de la comunidad se enfrentan es al constante acoso por parte de las autoridades ante la búsqueda de apropiarse de sus territorios. En 2009 cuando se presentó la licitación para la construcción de la carretera Lázaro Cárdenas- Manzanillo, se enfrentaron con las autoridades. Esto debido a que la decisión de construir esta carretera, que pasaba por encima de sus territorios, no les fue consultada. Sin embargo para 2011 la construcción ya había comenzado.

El litoral del Pacifico resulta tentador para inversiones de empresas extranjeras, por los recursos naturales y los fines turísticos que puede tener. Por otro lado la explotación minera, la riqueza de sus territorios en materias primas, o las grandes extensiones territoriales ideales para clubs, hoteles, o incluso por el propio crecimiento de las zonas urbanas, llevan cada vez más constantemente a las autoridades a aprobar proyectos que destruyen territorios que han pertenecido ancestralmente a comunidades indígenas. Esto lleva a enfrentamientos entre los pobladores y las autoridades que representan los intereses de las grandes cúpulas del poder en el país.

En este marco sucedieron los hechos ocurridos el pasado domingo. Fueron militares los que acabaron con la vida de 3 civiles, en la búsqueda de reprimir y amedrentar a los comuneros que se han mantenido en resistencia. Esta represión ocurrió bajo este régimen de la democracia asesina de los partidos patronales PRI-PAN-PRD.

Bajo el mismo, el gobierno federal ha demostrado que el uso del ejército esta a su servicio, sumando este hecho a una larga lista encabezada por Ayotzinapa pero que tiene detras Tlatlaya, el niño José Luis Tlehuatlie, Atenco, Acteal y que más recientemente se muestra en la lucha que están sosteniendo los habitantes de Xochicuaulta. Una vez más, en Ostula vimos que #FueelEstado. Como en Ayotzinapa, como en Tlataya, como en Zacatecas: Fue el Ejército y Fue el Estado.

Con información de La Jornada y Desinformemonos.org.mx






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