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Red Internacional

ENTREVISTA.Obreras despedidas de Hanjin exigen expropiación de la empresa tras 18 años de resistencia

En 2002 más de 200 trabajadoras y trabajadores que procesaban calamar gigante para Hanjin México, S.A de C.V., en Santa Rosalía Baja California Sur, fueron despedidas injustificadamente, por exigir mejores salarios y prestaciones.

Viernes 26 de marzo | 22:23

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Más de 200 trabajadoras y trabajadores que procesaban calamar gigante para Hanjin México S.A. de C.V., en Santa Rosalía, Baja California Sur, exigen expropiación de la empresa a su favor luego de un a lucha de 18 años. En esta entrevista una de las trabajadoras nos cuenta como ha sido su lucha y su actual exigencia.

El 20 de febrero de este año, tras más de 18 años de su despido, un grupo de 9 hombres y 88 mujeres despedidas, publicaron una carta a través de la página de Facebook de Cisslaboral A.C., exigiendo al presidente López Obrador que expropie la empresa, hoy embargada, en favor de los trabajadores.

Recuerdan también que esa petición se hizo llegar a la secretaria del Trabajo, Luisa María Alcalde en agosto de 2019, pero a pesar del compromiso para atender la petición, nada se ha avanzado.

En La Izquierda Diario México nos parece muy importante que esta lucha de más de 18 años, empujada sobre todo por trabajadoras, no quede en el olvido, por ello realizamos la siguiente entrevista que da cuenta de su proceso de lucha.

La Izquierda Diario (LID): ¿Qué trabajo realizaban en Hanjin y en qué condiciones?

Rosa Ceseña, Representante General de las Trabajadoras Despedidas de Hanjin (RC): Primero que nada mi nombre es Rosa Ceseña, somos de Baja California Sur, trabajadoras despedidas de la empresa calamarera Hanjin México.

No había horario laboral en el día, porque el calamar se echa a perder, en estos terrenos hace mucho calor. El turno nocturno trabajaba de 8 de la noche a 6 de la mañana, el que seguía hacia el trabajo de encharolamiento, hasta las 2 de la tarde.

Nosotros limpiábamos y destazábamos el calamar, también había trabajadores de pesca, que laboraban de noche porque el calamar solo sale de noche y de ahí pasaba con nosotros a la mesa, luego al cocimiento, al encharolado y al secado.

El salario era de dos pesos por kilo para los pescadores, de 30 centavos para las trabajadoras de limpieza y la caja de charola para la trabajadora se pagaba a 2 centavos.

No teníamos prestaciones, porque el calamar era de temporada, de abril a septiembre y eso hacía que no nos reconocieran ni contrato, ni vacaciones, ni nada con el pretexto de que era por temporada.

Firmábamos contrato cada mes, pero cuando pedimos que se nos hicieran contrato, se subiera salario y nos dieran prestaciones nos dimos cuenta que no depositaban cuotas de seguro social, ni para Infonavit, ni pagaban impuestos.

La empresa estaba coludida con las autoridades municipales y de sanidad, por eso no teníamos ni derecho a consulta en el seguro, aunque se supone que estábamos aseguradas, pero nos dimos cuenta que tampoco pagaban el seguro.

Tenía por ejemplo 200 trabajadores, pero de esos solo pagaba cada mes el seguro de 50 para simular. Las empresas están coludidas hasta con el gobierno estatal y el federal.

LID: ¿Tenían sindicato?

RC: Hicimos un sindicato, pero después de que nos salimos; y después cuando quisimos registrarlo no nos querían ya dar trabajo. Entonces descubrimos también que ya tenían también un sindicato blanco.

Pero nuestro sindicato si salió de las propias trabajadoras, aunque no lo reconocieron y no nos querían ya dar trabajo en otras plantas para que no entrara el sindicato. Había dos empresas dedicadas a lo mismo, Hanjin y Longing.

Yo fui secretaria general del sindicato 3 años, y así otras compañeras, pero ahora ya no está activo el sindicato, ya son muchos años y además ya no existe la pesca de calamar, se fué.

LID:¿Hace cuánto y por qué los despiden?

RC: Por exigir seguro, aguinaldo, salarios, prestaciones que nos correspondían por tantos años de trabajo y tanta ganancia, por eso fue el despido.

En 2002 nos organizamos 140 trabajadoras para ir a la Junta de Conciliación y Arbitraje de Santa Rosalía a interponer demanda y el mismo personal de ahí nos pidió llevar a todas las trabajadoras. Claro que las llevamos y firmaron todas. Pero en ese mismo momento que firmamos, el personal de la Junta le llevó el documento a la Hanjin, no para ayudarnos, sino para sacar tajada.

De qué sirve ese tipo de instituciones, fue una desilusión muy grande y muchas ya no quisieron volver.

Pero seguimos con la organización como dos o tres años, aunque ya habíamos perdido la esperanza, nos encontramos a través de una compañera que se fue a La Paz, con un profesor que nos vino a ver a Santa Rosalía. Ya estábamos muy desilusionadas, y a las pocas que fuimos nos explicó que si queríamos que siguiera la demanda, se podía continuar y así se hizo.

Esto empezó en 2002 (los despidos), pero fue en 2006 que interpusimos la demanda y reanudamos la lucha. Interpusimos la demanda 100, éramos más de 200, entre empacadoras, encharoladoras, limpiadoras, las que estábamos de acuerdo con las exigencias, aunque las demás no quisieron poner la demanda.

Las autoridades municipales, estatales y federales se hacen de ojo perdido, hemos tenido incluso entrevistas en Ciudad de México, acá en ciudad de La Paz, han pasado gobernadores tras gobernadores y sigue siendo lo mismo.

LID: ¿Qué están exigiendo ahora?

RC: Publicamos una carta recientemente en la que pedimos al presidente la expropiación de la empresa.

Llegamos a esta exigencia porque el que era dueño de Hanjin la vendió a unos dueños de gasolineras, pero las plantas de la empresa las logramos embargar a nuestro favor y no ha podido concluir la venta. A mí me han llamado los dueños de la gasolinera, me quiere entregar dinero, pero no he querido.

El dueño de Hanjin ha querido entregar la empresa, es una situación difícil, pero no ha podido, me han llamado para hacer el arreglo conmigo, ha enviado a representantes y familiares.

Por esa razón estamos exigiendo la expropiación de la empresa, para ayudar a los ex trabajadores, que muchos no tienen empleo, muchos ya son personas mayores, han fallecido varios y necesitamos dinero para apoyar a las familias de tanto trabajador que se quedó sin empleo.

LID:¿Qué mensaje le gustaría enviarles a otros trabajadores?

RC: Pues que todavía existimos personas honestas que peleamos por los demás trabajadores, porque vemos las injusticias que hay, porque muchos nada más buscan dinero y ven por si mismos.

Aunque nosotros estamos alejados del centro del país, también vemos las injusticias que suceden allá, el salario mediocre que se les paga, los insto a que luchen por salario digno, porque el patrón les cumpla prestaciones y que no se dejen, aunque no es fácil porque hay muchos trabajadores a los que se les persigue y se les calla.

Acá puedes ver la carta de las compañeras exigiendo la expropiación de la empresa:




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