NUEVO AEROPUERTO DE LA CDMX

Oriente de la ciudad de México en riesgo por el NAICM

Comunidades de los municipios de la zona oriente del estado de México llevan varios meses enfrentando la voracidad de los empresarios favorecidos por el proyecto de construcción, además del constante asedio y hostigamiento de los gobierno local y federal.

Viernes 17 de agosto de 2018 | 20:57

En el reciente anuncio del dictamen técnico sobre el Nuevo Aeropuerto de la Ciudad de México, se mencionaron, de acuerdo con los dictaminadores, los puntos en contra que tiene este megaproyecto. Sin embargo, en el mismo no hubo ninguna mención de las consecuencias ambientales que académicos, activistas y pobladores del oriente del Estado de México, vienen denunciando a lo largo de los últimos meses.

Cuando fue presentada esta obra aspiraba a ser la primera en obtener la certificación LEED [1] platino, el mayor distintivo internacional de eficiencia energética y diseño sostenible. Sin embargo, apenas con un avance en su construcción del 30%, este megaproyecto ya está dejando tras de sí un grave daño ambiental.

Minería, el daño oculto

Para construir un aeropuerto de tales dimensiones en terrenos de lo que fue el vaso regulador de Texcoco -por tanto una zona pantanosa e irregular- se necesitan más de 63 millones de metros cúbicos de tezontle y basalto, para esto se está realizando la explotación de más de 150 minas en la región la cual, genera un ecocidio, según habitantes y ejidatarios de la zona.

Texcoco, Tezoyuca, Otumba, Acolman, Teotihuacán, Nopaltepec, Temascalapa, Tepetlaoxtoc y San Salvador Atenco son los municipios que han sido el objetivo de agresiva explotación de minas en los cerros de la región. Empresas como Grupo México, Ingenieros Civiles Asociados, Coconal y Grupo Carso, del magnate Carlos Slim, son las que están extrayendo el material pétreo.

David Delgado, académico del departamento de Agroecología de la Universidad Autónoma de Chapingo afirma que se están sobre explotando unos 100 cerros en el corredor que va del estado de México a Tlaxcala.

Uno de los casos mas graves es en Tezoyuca, una mina de tezontle de unas 30 hectáreas ha puesto en riesgo a cerca de 80 casas que quedaron a medio metro de las excavaciones de hasta 50 metros de profundidad. Con la destrucción de los cerros, la captación y filtración al subsuelo de agua se verá afectada y con ello el abastecimiento de toda esta región.

Piramides

La proliferación de minas a cielo abierto en el Valle de México también ha alterado un paisaje milenario. Aunque la obra deja intacta la zona arqueológica de Teotihuacan, la extracción de material en las montañas que la rodean ha modificado las dimensiones reales de la Ciudad de Teotihuacan.

Esta era la ciudad más grande del continente y una de las más extensas del mundo antiguo. Pero según Rafael de Antuñano, antropólogo social y arqueólogo advierte que: “las minas han violentado un valle y un paisaje donde se encuentra por doquier el extraordinario legado de los teotihuacanos”.

El antropólogo explica que, la relación de los teotihuacanos con el paisaje que los rodeaba era tal que construyeron la Pirámide del Sol para que coincidiera con el perfil del cerro Patlachique, esa imagen se ha visto modificada por una gran mina a cielo abierto en la base de la montaña. Por tanto concluye: “Decir que no hay daño alguno por las minas es simple y burda ignorancia”.

Especulación Inmobiliaria

El gobierno federal impulsó desde 2008 la adquisición de tierras en nueve pueblos aledaños a la zona del ex Lago de Texcoco a través de la Comisión Nacional del Agua (Conagua). Tierras que son ahora donde se desarrolla el proyecto de desarrollo inmobiliario que acompañará la obra del NAICM.

La región Atenco-Texcoco, en una zona codiciada por los desarrolladores y especuladores inmobiliarios que buscan beneficiarse del impacto urbano que tendrá el proyecto. Aunque el proyecto del nuevo aeropuerto señala que éste se hará en una superficie de 4 mil 430 hectáreas, en total se prevé abarcar una superficie de 12 mil 500 hectáreas, siendo el resto destinadas para diferentes usos y desarrollos inmobiliarios.

Se puede entender los intereses que hay de fondo en la construcción del Nuevo Aeropuerto de la Ciudad, ya que no solo es el proyecto aeroportuario lo que traerá futuras ganancias, si no el boom inmobiliario que puede desarrollarse a partir del megaproyecto, y es que en este momento los empresarios lo que buscan es atraer plusvalía.

Biodiversidad

Jesús Flores Hernández, investigador de la Universidad Nacional Autónoma México (UNAM) afirma que la construccion del NAICM pone en riesgo a casi 250 especies de aves endémicas y migratorias del ex lago de Texcoco debido a la destrucción de su hábitat natural, por las turbinas y el ruido que producen.

En el estudio Impacto y repercusiones del NAICM, el especialista afirmó que de las 250 especies de aves, 12 se consideran que están en seria amenaza, 11 más se hallan en la lista de protección especial, 47 se encuentran en la lista de la Red Hemisférica de Reservas Para Aves Playeras, nueve tienen baja población y nueve más son vulnerables ante la pérdida de su hábitat.

Expuso que la manifestación de impacto ambiental del NAICM señala que sólo identificó 76 especies de aves en la zona de estudio, no las 250 existentes. La amenaza sobre las especies endémicas o semi endémicas significa que si dejan de existir en el lago de Texcoco, dejarán de existir en el planeta.

Agua

El agua que abastece a la Ciudad de México proviene de los acuíferos del Valle de Mexico, mismos que ya tienen un grave estrés debido a que se extrae seis veces más agua que lo que su capacidad de recarga permite de una manera sana.

El principal problema es que la zona es de gran extracción de agua subterránea, y aunque en documentos autorizados luego se señaló que en las nuevas instalaciones el consumo de agua potable se reduciría en 70% respecto al aeropuerto actual, Fernando Córdova Tapia, Biólogo de la Facultad de Ciencias de la UNAM, cuestionó el aguante de las zonas aledañas con agua potable sacrificada para la operación del aeropuerto.

Ademas el vaso de Texcoco actuaba como una descarga natural del agua de lluvias del Valle de México, al desaparecer este sistema de lagunas, provocando que esa cantidad de agua se anega en la zona urbana de la ciudad.

A pesar de que las organizaciones como el Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra han llamado en multiples ocasiones al dialogo con la futura administración de Andres Manuel Lopez Obrador, esta aun no ha contestado, los pobladores del oriente del Valle de México están convencidos de que el proyecto debe cancelarse pues esta no es una obra que beneficie al pueblo de México, sino a los intereses de la élite económica del país.

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[1sigla de Leadership in Energy & Environmental Design, es un sistema de certificación de edificios sostenibles, desarrollado por el Consejo de la Construcción Verde de Estados Unidos (US Green Building Council).





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