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Partidarios de Trump intimidan a votantes en varios estados

En consonancia con los llamados de Trump a sus seguidores para "vigilar" las elecciones y los anuncios de judicializar parte del voto anticipado, que fue récord, algunos trumpistas han generado una atmósfera de miedo e intimidación en los últimos días y en particular con los ojos puestos en la jornada de este martes.

Martes 3 de noviembre de 2020 | 13:12

En los últimos días se ha generado un clima de miedo e intimidación hacia aquellos que vayan a votar en la jornada de este martes (y los que lo hicieron en forma anticipada). Trump han intensificado sus esfuerzos para aterrorizar a la oposición, llamando a sus seguidores a "vigilar" el comicio. Tras varios meses de protestas del movimiento Black Lives Matter contra la violencia policial racista y la respuesta gubernamental de represión bajo el slogan de "ley y orden" y de la habilitación de los grupos supremacistas blancos de extrema derecha para actuar junto con la Policía, la calle se ha vuelto un lugar en disputa. En sus últimos actos Trump amenazó con disturbios si no lo satisface el resultado de esta noche.

En este marco, los temores e incertidumbres sobre el resultado y las secuelas han alcanzado un punto álgido. Lo único claro es que ganará uno de los candidatos de los dos principales partidos representantes de los intereses del imperialismo estadounidense. Si Biden gana, ¿hará esto alguna diferencia perceptible en las políticas relacionadas con la respuesta al COVID, el cambio climático, la vigilancia, la inmigración y más? ¿Trump realmente cederá y dejará el cargo si pierde? Gane quién gane ¿estallará aún más la violencia supremacista blanca, que ya está siendo cometida por la policía y sus aliados racistas justicieros?

La posibilidad de jornadas de violencia postelectoral ha estado rondando en los principales medios, y en los especializados tanto de izquierda como de derecha. Esto es así porque Trump se ha negado repetidamente a comprometerse con una transferencia pacífica del poder. El tema volvió a surgir durante el primer debate presidencial, cuando se le pidió a Trump que condenara a los grupos supremacistas blancos, y dijo : “Proud Boys, retrocedan y estén preparados”. Si bien los portavoces de Trump rápidamente dijeron que quería decir que los Proud Boys deberían dejar de hacer lo que están haciendo, los miembros del grupo violento y racista celebraron esto como apoyo de la presidencia y dijeron que ya estaban viendo un aumento en el reclutamiento.

En los últimos días y semanas, mientras los votantes en muchos estados participaban en la votación anticipada, los partidarios de Trump han replicado la táctica amenazante de conducir caravanas de automóviles, a menudo con banderas de Trump, estadounidenses y de Blue Lives Matter ("la vida de los policías importa"), a través de vecindarios predominantemente negros y latinos. Lo hicieron cerca de los sitios de votación anticipada, y donde iba a haber actos de los demócratas. Esto ha provocado que los votantes se sientan intimidados y que se cancelen los eventos de campaña. En Texas, una de esas caravanas rodeó un autobús de campaña de Biden.

Trump se involucró en su actividad favorita de alentar tácitamente la violencia de derecha y estigmatizar a los activistas u organizaciones de izquierda. En esa sintonía tuiteó “En mi opinión, estos patriotas no hicieron nada malo. En cambio, el FBI y la Justicia deberían estar investigando a los terroristas, anarquistas y agitadores de ANTIFA, que corren quemando nuestras ciudades gobernadas por demócratas y dañando a nuestra gente".

Los portavoces de Trump también se encargaron de generar más incertidumbre. Uno de ellos deslizó que si el resultado de la noche del martes es favorable a Trump, entonces van a reconocer ese dato y van a impugnar los votos que se hicieron por correo o en forma anticipada (que se votan después entre la madrugada del miércoles y los días siguientes). Es así que Trump mismo alerto sobro posibles desmanes y disturbios por las supuestas irregularidades en su contra.

Otra de las acciones de seguidores de Trump ocurrió el domingo cuando un grupo detuvo el tráfico cerca de la ciudad de Nueva York durante varias horas. El objetivo era tanto amedrentar como entorpecer el proceso de votación anticipada.
Amber Allen-Peirson, residente de un vecindario cerca de San Francisco, que fue objetivo de otra de estas caravanas, similar a la de Nueva York, le dijo al diario San Francisco Chronicle que “se sentía como terrorismo local. […] Si esto es lo que está pasando el 1 de noviembre, ¿Qué va a pasar el 3 o el 4? Me asusta lo que podemos esperar en el futuro ".

Lo más aterrador fue la caravana del domingo en Richmond, Virginia, que llegó hasta el lugar donde se encuentra el monumento del racista y esclavista General Robert E. Lee. Allí, los partidarios de Trump rociaron con gas pimienta a los oponentes, intentaron —en lo que se ha convertido en un movimiento favorito de los grupos de extrema derecha— atropellarlos y dispararon contra la multitud, golpeando varios vehículos. Afortunadamente, nadie murió.

Según se informa, en respuesta a estas amenazas, ha aumentado la presencia policial en muchos sitios de votación en todo Estados Unidos. Sin embargo, dada la larga historia de conexiones profundas entre la Policía y las milicias de extrema derecha, sin mencionar su feroz respuesta a las protestas contra la brutalidad policial racista este verano y sus continuos asesinatos de afroamericanos, la presencia policial no es particularmente reconfortante para muchos votantes, sino que de hecho, aumenta el miedo.

El presente artículo es una adaptación del publicado originalmente en inglés en el sitio Left Voice






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