Géneros y Sexualidades

DÍA INTERNACIONAL DE LA MUJER

¿Por qué marchar este 8 de marzo con Pan y Rosas?

En México la convocatoria al 8M llega con fuerza; miles de mujeres saldrán a las calles contra la violencia feminicida y patriarcal desde distintos puntos del país, de los cuales Pan y Rosas se hará parte activa.

Sábado 7 de marzo | 20:09

1 / 1

Este 8 de marzo se realizarán distintas manifestaciones y huelgas convocadas en distintos países con motivo del Día Internacional de la Mujer. En México la convocatoria al 8M llega con fuerza; miles de mujeres saldrán a las calles contra la violencia feminicida y patriarcal desde distintos puntos del país.

Contrario a la idea que suele ser difundida, esta fecha no es de festejo, sino un día de lucha legado de mujeres obreras que en 1857 fueron calcinadas en una fábrica textil (Garment Workers) en Nueva York, durante una huelga en la que demandaban mejores condiciones salariales y de trabajo.

En México, durante años este día representaba un día de celebración cooptado por partidos políticos como el PRD que en la CDMX realizaba actos conmemorativos en plazas públicas, mientras que en las escuelas públicas y oficinas se rifaban electrodomésticos y vajillas para las trabajadoras. Esto como parte del discurso bajo el cual se pretendía arrebatar el filo combativo a la lucha de los mujeres bajo el argumento de que las mujeres habíamos alcanzado al fin plenitud de derechos, y por lo tanto no habría nada más por que pelear.

Nos mintieron: igualdad ante la ley no es igualdad ante la vida

Sin embargo, la oleada de violencia en la que se vio envuelto el país en las últimas décadas ha dejado como consecuencia que de los 15 feminicidios que ocurren diariamente en toda Latinoamérica, 10 de ellos sean sólo en México.

Esta situación, aunada a un despertar de las mujeres alrededor del mundo, el llamado a Paro Internacional de Mujeres en los últimos años, ha dejado como consecuencia que este año sea distinto.

El precedente que han mostrado las múltiples movilizaciones por demandas como el aborto legal seguro y gratuito en México y en varios países del mundo, las protestas de la diamantina ante casos de policías violadores, o las realizadas por el esclarecimiento de los casos más sonados de feminicidio como el de la activista Isabel Cabanillas en Chihuahua, Fátima Cecilia en Xochimilco o Ingrid Escamilla, demuestran que las mujeres sabemos ahora más que nunca que nuestros derechos deberán ser conquistados en las calles y que este 8M no puede ser la excepción.

Las mujeres ya no nos callamos frente a la violencia velada contra las mujeres que este sistema reproduce día con día, como la precarización laboral, las dobles jornadas de trabajo, la brecha salarial, etc., todas, situaciones legitimadas por este sistema que sientan las bases para que se reproduzca la violencia contra nosotras.

Por ende, si hoy las mujeres desean trabajos dignos, mejores salarios o simplemente exigir seguridad dentro y fuera de los planteles escolares o de trabajo, incluso nuestras propias casas, no se debe dejar de luchar. Pues sí, las mujeres representamos no sólo uno de los sectores más oprimidos, sino también uno de los más explotados.

El género nos une, la clase nos divide

Nosotras las estudiantes entendemos que la violencia de género y los baches que este sistema patriarcal nos ha heredado son parte de este sistema capitalista y patriarcal.

Por ello entendemos que esta lucha es conjunta, solo unidas a las trabajadoras, las amas de casa, a nuestras profesoras, a nuestros compañeros que comparten nuestra condición de explotación y a las miles de mujeres que viven condiciones precarias de trabajo, acoso en salones de clase, violencia familiar y situaciones que diariamente atentan contra nuestra integridad y nuestros derechos podremos conquistar mejores condiciones para nosotras.

Aunque las CEO’s de la banca y las trasnacionales se quieren montar sobre nuestra rabia, aunque las funcionarias de la Cuarta Transformación salen en bloque a defender al presidente López Obrador, quien ha demostrado el menosprecio a la brutalidad de los feminicidios; somos conscientes de que las funcionarias que aplican la "austeridad republicana" que deja a cientos de miles de familias en las calles y las directoras de empresas que aplican la precarización y nos obligan a dejar la vida en el trabajo son enemigas de la lucha por los derechos de las mujeres de la clase trabajadora y los sectores populares.

El día de hoy en diversas universidades e instituciones educativas, un sector de las estudiantes se han puesto al frente de esta lucha, como en la UNAM con los paros y tomas que han acaecido en más de 20 escuelas, así como en distintas universidades, colegios de bachilleres e incluso secundarias de todo el país, pero con el límite de que dejan fuera a la mayoría de las y los estudiantes, las y los trabajadores de la universidad y las y los académicos que repudian la violencia patriarcal.

La apertura de la visibilización de la violencia de género en los espacios estudiantiles, que buscan distintos mecanismos para resolverlos, contribuyó a poner en la escena nacional el hartazgo y la ira contra todas las expresiones de violencia contra las mujeres.

Sin embargo, no debemos olvidar el papel de las instituciones y el gobierno que en general manifiestan injerencia en esta lucha, con acciones bastante criticables pues el mísero presupuesto educativo no alcanza para cubrir las necesidades de quienes las integran. Las condiciones que esto genera no llegan a ser óptimas para las mujeres, pues la falta de guarderías, comedores subsidiados y transporte seguro dentro de nuestras escuelas representa un grave problema para nuestra seguridad y desarrollo.

Por lo que nosotras pensamos que no podemos confiar en las instituciones para la resolución de este problema, pues éstas son las mismas que recortan el presupuesto, incrementan los despidos estatales como sucede hoy en Notimex y desde hace unos meses en el DIF.

Mientras sancionan a quienes se movilizan en contra de los despidos, continúan los aumentos de presupuesto a los organismos de represión como es la Guardia Nacional. Así ayudan a la reproducción de la violencia y las sitúan como fieles aliadas de éste sistema que propaga la violencia patriarcal en nuestros entornos.

Por ello es importante que al interior de nuestros planteles, lxs estudiantxs peleemos por espacios de discusión amplios y democráticos donde se viertan las demandas de trabajadoras, académicas e incluso los comerciantes que son parte de la comunidad universitaria, para poder discutir conjuntamente una ruta de acción, con organización independiente de los partidos patronales y sus instituciones, que hoy buscan cooptar nuestras demandas, como ocurre con el llamado a paro para este 9M.

Desde Pan y Rosas nos pronunciamos este 8 de marzo por un movimiento de mujeres que sea independiente de las autoridades, y de la derecha, que están al servicio de los empresarios; pues nos mantenemos firmes en desarrollar un movimiento que busque su masificación, que confíe en la potencialidad de la movilización y que sea incluyente, marchando codo a codo con estudiantes, trabajadoras, la comunidad sexodiversa, nuestros hermanos de clase. Con una posición anticapitalista y socialista, pues pensamos que es un problema estructural y se tiene que terminar desde abajo, con un cambio profundo de este sistema capitalista, el mismo que ayuda a la reproducción y fortalecimiento del sistema patriarcal.

Organicémonos miles este 8 de Marzo ¡Marcha con Pan y Rosas! Sigue nuestras actividades y organízate con nosotras.






Comentarios

DEJAR COMENTARIO