×
×
Red Internacional

El pasado martes 15 de febrero círculó en redes sociales la denuncia de un grupo de trabajadores del Sindicato de Trabajadores de la Universidad Nacional Autónoma de México (STUNAM), en el que se expresaba la prepotencia y discriminación con la que se dirigía una funcionaria del plantel.

Viernes 18 de febrero | 22:18

El hecho denunciado sucedió el mismo día a las 15:00 hrs en el edificio de seminarios de la Facultad, cuando trabajadores de Intendencia procedían a realizar sus actividades en el área, la Jefa de la División de Matemáticas e Ingeniería, la actuaria Luz María Lavín Alanís, solicitó de manera inadecuada que se realizará primeramente la limpieza en su oficina. Ante esta exigencia nada cortés, los trabajadores no se negaron, pero le comentaron que hay un orden establecido para proceder con la limpieza.

En esta situación intervino una trabajadora para explicar que las solicitudes de trabajo dirigidas al personal de intendencia tienen diversos procedimientos administrativos antes de ser llevados a cabo. Esta explicación no es ninguna ocurrencia ni ninguna arbitrariedad para “evitar los trabajos”, sino que se obedece y se sigue con lo establecido en el Contrato Colectivo de Trabajo (CCT) que tiene la UNAM con el STUNAM.

Sin embargo dicha explicación, lejos de ayudar a la comprensión de la funcionaria Luz María Lavín Alanís, la irritó. Usando un lenguaje discriminatorio y clasista, se refirió a los trabajadores presentes como alguien que podía “dar instrucciones por ser maestra”, ordenando hacer la limpieza inmediatamente a esta trabajadora: “tú traes la escoba y para eso estás”, fueron sus palabras literalmente.

Más tarde la trabajadora acudió al Departamento de Intendencia con la Lic. Anabel Malvaez Ángeles jefa de dicho departamento, entre otros asuntos, la Delegada Sindical retomó la situación que había ocurrido con la funcionaria Lavín Alanís. Para su sorpresa la Jefa y los presentes, Lic. Carlos Armando Rosas Cruz, Jefe de Servicios a la Comunidad, y el Lic. Hugo César González Ramírez, Jefe de Súper Intendencia validaron la conducta déspota, discriminatoria y clasista de la funcionaria.

¿Quién es Luz María Lavín Alanís?

La actuaría Luz María Lavín, desempeña el cargo de Jefa de la División de Matemáticas e Ingeniería (Área 1). Este cargo, otorgado por el Director Manuel Martínez Justo, es gracias a su amistad y “apoyo incondicional”; no es novedad que al interior de la universidad los altos cargos se otorgan a amistades, así se pagan favores o se compran voluntades. Además de dar diversas materias y ser Jefa de Área 1, paradójicamente, imparte un seminario en el que se abordan problemas sociales contemporáneos.

En los más de cuatro años de ser funcionaria, esta persona no tiene reparo en la formas de expresarse, sea para con sus alumnos o, para con los trabajadores o, para la comunidad en general; pareciera que los únicos que están a la altura de “tan distinguida dama” son sus pares: “Jefes y Jefas” y directores para arriba.

¿La conducta de esta funcionaria es un hecho aislado?

No. No hay hecho aislado cuando diversos funcionarios se dirigen así para con los docentes, estudiantes o trabajadores. Basta recordar quién estuvo en la Coordinación de ciencias socioeconómicas: Claudia Díaz Maquez, otra —muy íntima— amistad del director. Está misma persona, tuvo que dejar su puesto ante tanta inconformidad de los docentes, pero no se retiró sin antes dejar instaladas a personas afines. Por si alguien se preguntaba si no le valió la amistad con el director, sí, sí le valió. Actualmente se encuentra en el departamento de Vinculación Universitaria. En el último proceso docente-estudiantil Díaz Marquez tuvo que tratar con los docentes del Centro de Estudios de Idiomas (CEI), su flamante personalidad, la hizo entrar rápidamente en fuertes tensiones con los docentes de idiomas; a las problemáticas externadas por los profesores, jamás se les dió solución.

Podríamos ir Coordinación por Coordinación y describir determinados funcionarios que calzan el mismo número que Lavín Alanís o Díaz Marquez. Pero no vayamos muy lejos, el Director de la FES, amigo del ex gobernador priísta del Estado de México Eruviel Ávila, quita y pone funcionarios a diestra y siniestra, cual feudo fuera nuestra universidad. En el semestre pasado con la mano en la cintura despidió 10 docentes, pero ante sus ojos solo fue “no renovación de contrato”, vaya eufemismo para dejar en la calle a los verdaderos pilares de la universidad.

Esta manera de dividir la universidad entre “yo soy maestra” y “tú eres la de la escoba”, es producto de años de neoliberalización aplicada desde rectoría a cada plantel. En algunos planteles esta tendencia se ha profundizado, como es el caso de Acatlán. Las amistades que Martínes Justo coloca en los distintos puestos de jerarquía comparten una visión empresarial —privada— de la educación, sea porque vienen de ese ámbito, de escuelas privadas, o sea porque tienen que defender las líneas directrices de la mano que los puso en sus puestos.

Pero ¿Es real esta división entre docentes y trabajadores?

No, la respuesta es definitivamente no. Tenemos que distinguir entre base trabajadora y dirección administrativa. La amplia mayoría de trabajadores (incluyendo a secretarias que están en las recepciones, en los trámites, etc.) compartimos las mismas situaciones de acoso, persecusión y discriminación por parte de funcionarios como Martínez Justo o como Lavín Alanís. Si bien, estos funcionarios pueden ser “maestros” como una actividad más en su quehacer, esto no determina su función principal: mantener el orden y control de la universidad.

Tenemos que terminar con el mito de que ser “maestro” o “docente” los convierte en otra clase social con mayor jerarquía. Es mentira, los maestros son trabajadores, y son explotados —aunque de manera intelectual— igualmente cuando se les exige rendir para grupos saturados, calificar en horas no pagas, y cuando se les paga con cheques de $2.00 o no se les paga por meses o semestres, mientras que los funcionarios se llevan sueldos de $30,000.00 o más de $60,000.00 como el director.

Los estudiantes, docentes y trabajadores tenemos intereses en común, queremos una universidad que esté al servicio de hacer de nuestra sociedad una mejor sociedad, que la universidad realmente exprese su sentido social por la que fue construida y diseñada con años y años de lucha. La universidad debe de ser el faro que guíe a la sociedad por el camino de la ciencia, la crítica y la autocomprensión del ser humano con su medio, no una pequeña réplica de lo peor de esta sociedad dividida en clases sociales, entre ricos y pobres.

Es latente que los funcionarios busquen la delantera y levanten una acta administrativa a estos trabajadores y trabajadores. Llamamos a estar atentos ante cualquier iniciativa de amedrentamiento, discriminación y despotismo de los funcionarios contra la comunidad universitaria: trabajadores, docentes y estudiantes.

Desde la Agrupación Juvenil Anticapitalista Acatlán ponemos La Izquierda Diario a su servicio para recibir las denuncias de los estudiantes, docentes o trabajadores. Los invitamos a conocernos y a organizarse con nosotres, luchemos por una mejor universidad.




Comentarios

DEJAR COMENTARIO


Destacados del día

Últimas noticias