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Red Internacional

POLÍTICA NACIONAL.Que funcionarios y diputados cobren lo mismo que un maestro

La semana pasada Emilio Chuayffet, quien cobra más de 160mil pesos mensuales, se quejó por el pago de salarios a los miembros del magisterio Oaxaqueño que paró labores en defensa de la educación pública en México.

Diana ValdezMéxico D.F. / @yellikann

Martes 23 de junio de 2015 | 02:35

Los miembros del magisterio Oaxaqueño que mantuvieron un paro del 1ro al 17 de junio recibieron la quincena pasada el pago por la prestación del servicio docente durante los días de paro. Los altos funcionarios de la Secretaría de Educación no estuvieron de acuerdo con el pago a los maestros que apoyaron el paro y el mismo Emilio Chuayffet máximo representante de la secretaría, exigió a los gobiernos estatales que se aplicaran las sanciones salariales a quienes hayan participado de las acciones contra la reforma educativa. Cuanto cinismo en este verdadero agente de los empresarios, que cobra millonadas a cambio de aplicar sus planes.

¿Con cuanto vive un maestro?
La realidad de los maestros mexicanos es la que sufren quienes se dedican a esta hermosa profesión de la enseñanza por el mundo: los bajos salarios y la burocracia sindical son los más graves pero no los únicos problemas a los que se enfrenta el magisterio.La violenta represión en varios estados del país en contra de aquellos maestros que se levantan a luchar ha tomado presos a muchos profesores, y ha provocado la muerte de varios maestros.

Mientras el 70% de la población vive con salarios que no alcanzan para mantener una vida digna, en la que se incluya una dieta, educación, salud y recreación, incluidos los maestros; la clase política cobra sueldos por encima de los 100mil pesos y se da lujos que muchos de los trabajadores no podremos ver ni apretando el cinturón durante 50 años. El 60% de la población no tiene un trabajo formal, y quienes lo tienen no pueden acceder a los bienes y servicios básicos de sobrevivencia.

Los integrantes del magisterio, los maestros de base que no pertenecen a la burocracia sindical y que a diario comparten sus conocimientos con las niñas y niños mexicanos –claro, los que alcanzan a ir a la escuela- perciben un salario promedio de $9000 pesos al mes. El salario de los mexicanos en promedio ha subido según informa el Centro de Análisis Multidisciplinario de la UNAM en 940% en los últimos 30 años, sin embargo el incremento en los precios de los alimentos básicos han aumentado en 4773%. Claramente hay una brecha entre estos incrementos.

Pensando en los maestros, ¿cómo sobrevivir en el país con este salario?, el pago de la renta, de los servicios como luz, agua y gas, la alimentación de la familia, la educación de los hijos, la salud, el transporte, son solo algunos de los gastos necesarios para lograr el día a día. ¿Alcanza?

Miles de trabajadoras y trabajadores a pesar de estar en otros gremios entenderán que los números no cuadran a la hora de hacer cuentas e intentar mejorar la calidad de vida de nuestras familias contrastada con los bajísimos salarios y malas condiciones de trabajo en la que la mayoría nos encontramos. Ante eso, es fundamental exigir un aumento salarial de emergencia al nivel de la canasta básica, y que a partir de allí los salarios aumenten de acuerdo a la inflación real. Es lo elemental por lo que los trabajadores y nuestras organizaciones deberíamos luchar.

Si dicen que no hay dinero, lo primero es luchar para que se deje de pagar la deuda externa y se impongan impuestos progresivos a las grandes fortunas. Junto a ello, hay que atacar los millonarios salarios y prebendas de los funcionarios públicos.

¿Y si todos ganáramos lo mismo?
La situación es así para la mayoría pero no para la clase política. Emilio Chuayffet, el mismo que se queja de que a los integrantes del magisterio se les apliquen las sanciones salariales, no tiene ni idea de lo que es contar monedas para poder comprar un bolillo para hacer una torta. No conoce la preocupación de ahorrar para poder comprar útiles a los niños que inician un nuevo año escolar. Mucho menos se imagina lo que es sufrir las consecuencias de un pésimo servicio de transporte público.

¿Y si todos los funcionarios y diputados ganaran lo mismo que una maestra de la CNTE? En primer lugar se acabarían los privilegios de estos agentes de las trasnacionales y los grandes empresarios. Y además, -junto a luchar por el no pago de la deuda externa- nos permitiría destinar mucho más dinero a la educación, la salud y los principales servicios públicos, la partida del gasto corriente bajaría considerablemente y no sería necesario el recorte presupuestal que tienen ya preparado para 2016, podría invertirse en investigación y desarrollo de técnicas que permitieran aprovechar en beneficio de todos los recursos naturales. Hay que acabar con esa casta de privilegiados que cobran salarios y “beneficios” millonarios mientras la mayoría de la población sufre el hambre, la miseria y la carestía de vida. Las organizaciones obreras y populares deberían tomar en sus manos una campaña de estas características para imponerle, con la lucha y la movilización, a los partidos de este régimen asesino: ¡Que todos los diputados, senadores y funcionarios públicos cobren lo mismo que cobra una maestra!

Esta campaña ya ha sido promovida por varias organizaciones políticas en algunos países de América Latina, en Argentina el Partido de los Trabajadores Socialistas (PTS) incluso propuso un proyecto de ley para hacer realidad el proyecto, en Chile y Brasil también son miles los que están de acuerdo con eliminar los privilegios a la clase política y a luchar por mejores condiciones para las mayorías. Desde La Izquierda Diario te convocamos, si estás de acuerdo con esto, a impulsarla entre tus compañeros de trabajo, de estudio y vecinos, y a difundirla ampliamente.




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