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¿Qué pasa con las universidades de la 4T?

Las 100 universidad de la 4T presentan problemas muy serios que son sospechosamente ocultados por sus creadores, quienes las presentan como un gran logro del gobierno, sin atender de fondo los problemas por los que pasas la educación pública.

Sábado 14 de diciembre de 2019 | 13:00

¿Qué pasa en las universidades del bienestar de la 4T? es una pregunta muy importante en México al igual que en el mundo: la educación pública superior; ya que cada año miles de jóvenes son rechazados por las universidades, privándolos de la oportunidad de obtener más conocimientos para transformar su realidad.

Se supone que por esa razón el gobierno del presidente de México, Andrés Manuel López Obrador (AMLO) ha lanzado el programa de las "100 universidades del bienestar Benito Juárez", por medio de un decreto publicado en el Diario Oficial de la Federación.

El programa es parte de un organismo descentralizado gestionado por la Secretaría de Educación Pública (SEP), el titular del programa es Francisco Luciano Concheiro. Él explicó que los planteles se construirán en municipios en los que no hay oferta académica o sitios que están alejados de los principales centros urbanos, cuyas condiciones predominantes sean la marginación y exclusión económica y social.

Estas instituciones prometen darle acceso a los estudios profesionales a la juventud en las regiones más pobres y con mayor rezago social del país, “que les permitan atender los requerimientos que plantea el desarrollo económico, social y cultural”, según expresan el titular, junto con ello prometen “ampliar significativamente las posibilidades de acceso” a la educación universitaria.

La realidad de las 100 universidades

Lo anterior hace referencia a la promesa hecha por la 4T pero ¿cuál es la realidad? Lo cierto es que a pesar de que se cuenta con presupuesto no existen planes claros para desarrollar el proyecto, pues no se han dado a conocer los planes de estudio de las 19 carreras que ofrecen.

Además de que tampoco se han especificado los domicilios. Uno de los aspectos más graves es que estas 100 universidades no están incorporadas a la Plataforma Nacional de Transparencia, por lo que no se sabe cómo se está operando el presupuesto de las mismas.

Uno de los problemas más graves es que existe opacidad, no se sabe a ciencia cierta cómo se manejaron los mil millones de pesos que recibió al principio el programa y tampoco está claro cómo se van a manejar los 2 mil 123 millones aprobados para el próximo 2020. Además, tampoco existen reglas de operación claras para el manejo del proyecto, lo cual ha resultado un tanto cuanto sospechoso.

Una muestra de eso es que según el sistema de las 100 universidades, en sus planteles se ofrecen 36 carreras en el terreno de la energía, áreas de desarrollo sustentable, procesos agroalimentarios, patrimonio histórico, cultural y natural, artístico e industria de viajes, estudios sociales y de salud.

Sin embargo, cuando se contrasta con las licenciaturas que realmente están funcionando nos encontramos con las ya mencionadas 19 carreras. Además los planteles no son rastreables: se justifican de que no tienen domicilios oficiales porque "trabajan en terrenos prestados", nos preguntamos ¿cómo le harán los estudiiantes para dar con estas escuelas, matricularse y tomar clases? ¿serán también estudiantes fantasmagóricos o algo así? y, ¿cómo es que se les entregan sus 2,400 pesos mensuales de beca? En su mayoría no tienen páginas digitales propias por lo que utilizan páginas de Facebook y correos sin dirección institucional.

Tampoco cuentan con planes de estudio públicos, y los que se conocen fueron diseñados en tiempo récord, con profesores elegidos en un mes y capacitados en una semana. Junto con ello algunos de estos docentes denunciaron que duraron meses sin pagarles, lo cual mermó durante ese periodo su actividad académica. Todo esto indica que la realidad es que la mayoría de estas "instituciones de educación superior" siguen siendo fantasmas.

El programa Universidades para el Bienestar Benito Juárez García recibió una reducción en el presupuesto 2020 de mil millones a 757 millones de pesos. Por esa razón y porque no se sabe a ciencia cierta qué es lo que se gasta o no en este programa, la Cámara de Senadores hizo la petición el día de ayer de que se les rinda un informe al respecto. El tema parece fuera de control y despierta los recelos de los legisladores de oposición.

¿Y las universidades ya existentes?

Estamos perfectamente concientes de que corregir los rezagos educativos de un país tan grande no se resuelve en un año, no obstante esto no puede ser pretexto para impulsar un programa social con esa cantidad de fallas, tanto académicas como técnicas, menos puede serlo para que a pesar de los defectos el gobierno trate de presentarlo como el gran triunfo del sexenio.

Ya que como señaló Alma Maldonado, investigadora del Centro de Investigación y de Estudios Avanzados del Instituto Politécnico Nacional: “Los números más optimistas dicen que, si funcionaran a su máxima capacidad, no subiríamos la cobertura ni en un 1%”.

Por otro lado se sigue aplicando la reducción de contenidos en las universidades ya existentes, además de esquemas de precarización que degradan la calidad de vida de los docentes universitarios, cosas que no han sido atendidas por la 4T, ni siquiera han sido mencionadas.

Un ejemplo hoy es la denuncia que hacen los profesores de asignatura de la Universidad Autónoma de la Ciudad de México (UACM) fundada por López obrador cuando gobernaba la capital del país. Que frente a los gobiernos de Morena han alzado la voz para señalar violaciones a sus derechos humanos laborales, al impedírseles la basificación y la estabilidad laboral.

Para que las universidades funcionen se debe garantizar en primer lugar a sus trabajadores (docentes y no docentes) las condiciones necesarias para atender a los estudiantes. De lo contrario, la mejora en la educación pública es imposible. Tal parecer ser que en este aspecto es una simulación más de la 4T, pues su programa de 100 universidades sirve como pretexto para dejar del lado muchas problemáticas que ya existen en las demás universidades en todo el país.

Por ello es necesario apoyar la lucha de los maestros de asignatura de la UACM. En ese sentido te invitamos al mitin que se realizará este lunes 16 de diciembre a las 16:00 h.






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