Juventud

CIENCIA Y TECNOLOGÍA

Recortan 100 millones de pesos a becas de posgrado en ciencia

El Estado mexicano anunció un recorte de 900 millones de pesos a ciencia y tecnología. Esta medida atenta contra el desarrollo de la investigación y la ciencia.

Martes 1ro de marzo de 2016

El recorte de 900 millones de pesos a la ciencia, se traduce en la cancelación de 15 centros de investigación, en la paralización de 27 proyectos de infraestructura de instituciones científicas y la rebaja de la oferta de becas para la juventud que busca cursar un posgrado en áreas de ciencia y tecnología.

Uno de los requisitos para ser aceptado y permanecer en algunos posgrados registrados en el Programa Nacional de Posgrados de Calidad (PNCP) es dedicación de tiempo completo al estudio. Es decir que para los estudiantes que están en la necesidad de trabajar y estudiar al mismo tiempo el acceso al posgrado está vetado, a menos que se trate de un “caso excepcional autorizado por el Comité Académico”.

Para el sector de estudiantes que no tienen apoyo económico de alguna persona externa o ahorros, (es decir, prácticamente todos), se vuelve imposible cursar una maestría, especialidad o doctorado -que demanda mucha dedicación, estudio y tiempo- sin una beca de manutención.

Por eso, la única vía para que los estudiantes puedan cursar un posgrado es conseguir una beca otorgada por el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACyT). Las becas se aprueban de acuerdo a la disponibilidad presupuestal y por criterios subjetivos (recomendaciones de las instituciones sobre los candidatos).

Sin embargo, bajo argumentos de que la economía mexicana atraviesa un estancamiento histórico, el gobierno ha decidido recortar el presupuesto de CONACyT ¡en casi una tercera parte! Serán 900 millones de pesos los que se recortarán al presupuesto del 2016, y de ellos 100 millones afectarán directamente al programa de becas de posgrado. El presupuesto destinado a la ciencia es menos del 1% del Producto Interno Bruto.

El ataque a la juventud interesada en la investigación científica y tecnológica es claro y contundente. Al limitar las becas, se coarta el derecho a una educación y formación en ciencias. El conjunto de la sociedad se verá afectada por la poca formación de nuevos científicos, agudizando la subordinación de México y la dependencia tecnológica a las potencias imperialistas, principalmente a Estados Unidos.

La ciencia en México

El recorte al presupuesto de CONACyT agudiza la problemática de la ciencia en México.

El desarrollo de la ciencia cada vez está más especializado y subordinado a líneas de investigación ligadas al sector privado, sin una socialización real del conocimiento científico. De esta forma, el principal objetivo social de la ciencia está obstaculizado por la forma productivista y mercantilizada de hacer ciencia en el capitalismo y en particular en México.

Cada vez se relega más el rol de la investigación de frontera. Los gobiernos aliados a las empresas no entienden que sin la inversión en la producción de nuevo conocimiento científico, no se avanza en la resolución de los problemas sociales y ambientales, por ejemplo.

El recorte al presupuesto comprueba esta tesis: se anunció que se cancelarán 13 de los 19 programas de investigación, la construcción de 15 nuevos centros de investigación científica en México, y se pausará la consolidación de la infraestructura de 27 instituciones de investigación. Mientras, los fondos destinados a la vinculación con la iniciativa privada, además de que se verán poco afectados, se seguirán promoviendo.

En este punto cabe señalar que uno de los problemas, es que la ciencia esté financiada por el sector privado. Esto ha significado que los científicos que se ligan al sector privado, trabajan y producen conocimiento para esos empresarios que aumentan exponencialmente sus ganancias al incrementar la productividad del trabajo gracias a las innovaciones tecnológicas que suelen patentar. Esas ganancias se quedan en sus bolsillos sin haber un aumento en la calidad de vida de los miles de trabajadores que pagan la formación de los científicos.

Por esto, el recorte a las becas conllevará a una mayor elitización de la educación especializada y de calidad. Solo un sector ínfimo de la sociedad, tendrá acceso a una educación de nivel posgrado.

La elitización de la educación

Miles de familias trabajadoras deciden invertir en el futuro académico de los hijos con la esperanza de que éstos concluyan una licenciatura rentable y se adhieran rápidamente al mercado laboral devolviendo a la familia cierta estabilidad económica.

Con la decadente economía, el aumento del precio de la canasta básica, la baja en los salarios y la precarización laboral, cada vez son menos las familias que tienen la posibilidad de apoyar económicamente a los hijos para poder acceder a una educación

Este sueño atraviesa muchas trabas, aunque los estudiantes se titulan, y como no cuentan con experiencia laboral, las contratadoras utilizan este argumento para ofrecer pocas y precarias oportunidades, sin derechos laborales, subcontratados y sometidos a periodos de prueba.

Por eso, la denuncia de las políticas gubernamentales contra la ciencia está sumamente ligada a la denuncia de la creciente precarización laboral y la aplicación de reformas estructurales que promueven este marco de acción de las empresas. Por tanto, de la misma forma, la lucha por el cambio del orden las cosas está sumamente ligada y debe hacerse en conjunto: científicos, estudiantes, jóvenes y trabajadores.






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