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Regreso a clases en la UNAM: entre el cambio de Rector y el autoritarismo

Miles de trabajadores, académicos y estudiantes iniciamos un nuevo ciclo escolar. A un año del ataque porril en Rectoría universitaria, fuimos recibidos con la toma de cubículos estudiantiles y el intento de quitar a los vendedores dentro de los campus. ¿A qué responde esta política?

Viernes 16 de agosto | 12:56

El pasado 5 de agosto miles de trabajadores, académicos y estudiantes iniciamos un nuevo ciclo escolar. A un año del ataque porril en Rectoría universitaria, fuimos recibidos con la toma de cubículos estudiantiles y el intento de quitar a los vendedores dentro de los campus. ¿A qué responde esta política?

En el caso del ataque en bachillerato, las expulsiones políticas, el levantamiento de actas en Tribuna Universitario, el desaojo violento de cubículos estudiantiles, la credencialización y las cámaras, responden a la necesidad de disciplinar a lo más combativo del movimiento estudiantil.

Jóvenes que en el caso de los CCHs y las prepas, han enfrentado a los grupos porriles y mantienen actividad política en sus escuelas. Han sido ellos quienes centralmente se movilizaron contra los porros y quienes nutren en su mayoría las movilizaciones contra la violencia y la antidemocracia en nuestras escuelas.

En el caso de las Facultades, como Filosofía y Letras o Acatlán, el patronato y patrimonio UNAM montaron impresionantes operativos con el fin de desalojar a decenar de vendedores de alimentos o libros. Además, borraron murales y permitieron el ingreso de elementos de la policía al campus, en el caso de la FES.

El objetivo es evitar que despierten sectores críticos que se activen para luchar contra los planes de privatización y tecnificación de la educación que implementan las autoridades y los órganos de gobierno de la UNAM.

Esta ofensiva también significó el reforzamiento de la presencia de los trabajadores de confianza que son parte del nuevo equipo de seguridad, cuyo rol nefasto fue crucial para poder permitir la huida de los grupos porriles el 3 de septiembre de 2018.

Este cuerpo de seguridad desde las primeras horas retomó, junto a las autoridades en varios CCH’s diversos cubículos que fueron tomados por estudiantes organizados, algunos de estos espacios databan de la huelga de 1999 donde miles defendieron el derecho a la educación pública y gratuita.

Sin embargo, estos no son hechos aislados, se suman a una política consciente de rodear nuestros campus de la Guardia Nacional o de implementar decálogos de seguridad para coordinar la implementación de medidas represivas dentro y fuera de las escuelas.

Así ocurrió con los asaltos a mano armada al transporte universitario de la FES Acatlán, a apenas unos días de empezar las clases, y con el tiroteo a las afueras de metro Copilco el viernes 9.

Así mismo, las autoridades criminalizan estudiantes que son expresión del aumento de la descomposición del país producto de la “guerra contra el narco”, construyen un clima de persecusión, como con la campaña "No es tu amigo, es un narco" y responsabilizando a las víctimas de violencia, ocultando pruebas y entorpeciendo las investigaciones por justicia como en los casos del feminicidio de Lesvy Berlín Osorio, Victor Ohuela, etc.

¿Por qué buscan disciplinar al movimiento estudiantil?

Las autoridades universitarias que han leído la enorme capacidad de movilización que los y las estudiantes poseemos cuando queremos cambiarlo todo, quieren evitar que surja un movimiento contra la antidemocracia en la universidad, en el marco de la designación de Rector que se dará en noviembre, por dedazo de la Junta de Buen Gobierno.

También en la UNAM se expresa el reacomodo político y las pugnas entre las facciones del PRI –particularmente entre los médicos- y el MORENA, que cuenta ya con varios nichos controlados hace años, como el grupo encabezado por Angélica Cuellar y Arturo Chavéz de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales.

Al fin y al cabo, la Universidad es un espacio en disputa por las fuerzas políticas del régimen, y los partidos del gobierno buscan ganar posiciones para fortalecer a sus figuras, además de coincidir en la necesidad estratégica de mantener a raya al movimiento estudiantil.

¡Organicémonos contra la represión y la antidemocracia!

Quienes militamos en la Agrupación Juvenil Anticapitalista, creemos que es momento de organizarnos para ponerle un alto a la violencia y autoritarismo en nuestras escuelas, es imprescindible pelear por el derecho mínimo de poder decidir quien dirige la universidad.

Por eso, en esta designación de Rector peleamos por voto universal para toda la comunidad, en perspectiva de destruir la figuras de Rector u organismos como la Junta de Gobierno, acabando con instituciones inquisitoriales como el tribunal universitario, cuyo papel jamás ha otorgado justicio, sino, que se ha encargo de expulsar a miles de disidentes políticos y académicos, y poner en pie un gobierno tripartito de trabajadores, académicos y con mayoría estudiantil.

Tenemos que regresarle a la universidad el carácter público y gratuito, exigiendo que los 70 mil millones destinados a la Guardia Nacional sean destinados a la creación de nuevos planteles, y que se aumente el presupuesto a la educación obteniendo recursos a partir de gravar impuestos a las grandes fortunas de empresarios.

Dejemos de pagar la ilegal e ilegítima deuda externa, para que los centros educativos garanticen estabilidad a todos sus trabajadores y abriendo de puertas la universidad para los hijos de los y las trabajadoras del país.

Por estas ideas es que te invitamos a conocernos y a organizarte con nosotros.






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