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Red Internacional

El gobierno federal declara a la educación como sector esencial sin garantizar el acceso el elemental al agua.

Francisca DanielaMaestra de primaria. Agrupación Magisterial y Normalista Nuestra Clase

Miércoles 1ro de septiembre | 23:59

La falta de agua potable en las escuelas no es un problema nuevo, hay 46 mil 515 escuelas sin este recurso a nivel nacional según cifras oficiales. La carencia de instalaciones adecuadas priva a niñas, niños y adolescentes (NNA) de un entorno saludable, lo cual repercute directamente en su proceso de aprendizaje.

La propia UNICEF en coordinación con la ONU en 2018 realizaron un informe detallando que millones de niños en todo el mundo seguían asistiendo a escuelas sin acceso a agua potable, aseos y jabón para lavarse las manos.

Kelly Ann Naylor, representante mundial de Agua, Saneamiento e Higiene de UNICEF, declaro: “Si la educación es la clave para ayudar a los niños a escapar de la pobreza, el agua y el saneamiento son la clave para ayudar a que los niños maximicen de forma segura su educación". Advirtiendo: “Desatender esto es despreocuparse por el bienestar y la salud de los niños”.

Sin embargo, ante la necesidad de avanzar con la apertura total de la economía, rápidamente la UNICEF olvida sus propias advertencias y respalda el regreso a las aulas pese al riesgo que implica asistir a escuelas sin condiciones óptimas.

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Escuelas sin agua en medio de la tercera ola

Durante estos casi 17 meses de crisis sanitaria, se ha observado que la falta de abastecimiento de agua en las diversas colonias de la capital agudizó los contagios, sin dejar de lado los otros factores que influyen.

El pasado 30 de agosto se impuso el regreso a clases presenciales a nivel nacional, a pesar de los miedos y la falta de presupuesto para dotar a las escuelas de los materiales indispensables.

Desde que inicio la pandemia las autoridades sanitarias manifestaron que una medida preventiva era el lavado de manos con frecuencia, pero ¿Cómo se seguirá ese protocolo en las escuelas sin agua?

En la ciudad de México algunos medios registraron el riesgo de la apertura sin este recurso básico, por ejemplo, un reportaje abordó que 77 colonias cuentan con 148 primarias con una población de 300 estudiantes en cada una, teniendo al menos a 44 mil menores sin la seguridad de acceder al lavado de manos con agua.

Otro caso preocupante es el que padecen las escuelas de la alcaldía Iztapalapa en dónde es “normal” no contar con la suministración del recurso potable. A propósito, un maestro nos dice:

“En mi escuela de plano no hay condiciones, en el tiempo que estuvimos allí, nos dijeron que iban arreglar los baños y gestionar el abastecimiento de las pipas para contar con agua a diario. Pero no paso ni una, ni otra, a pesar de eso iremos dos días a la semana”.

También en la alcaldía de Coyoacán constantemente hay denuncias de la falta del insumo, a propósito, algunas trabajadoras de la educación nos señalan:

“Desde la semana pasada que se llevaron a cabo los CTE no tuvimos agua, ni en sanitarios, ni en lavabos. Tras tres días de iniciado el ciclo escolar, seguimos en la misma situación, pese a eso las autoridades mantienen las escuelas abiertas. Se han hecho reportes a la supervisión escolar y la única respuesta ha sido dotar a los alumnos de gel antibacterial que ellos mismo traen, porque la escuela no doto de ese material”

“Otra propuesta que las autoridades educativas está solicitando a los padres de familia ante la falta de agua es que sean ellos quienes financien las pipas de agua para abastecer las escuelas. Esto viola los preceptos de la educación pública consagrados en el artículo 3 constitucional, pues el Estado se deslinda de cumplir con la obligación de dotar de todos los recursos necesarios para satisfacer las necesidades de la comunidad escolar”.

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En otras escuelas las autoridades se vieron obligadas a suspender clases presenciales para los estudiantes debido a la presión de los padres de familia. No obstante, ordenaron la presencia de los docentes en las instalaciones para dar asesoría, por lo menos dos días de la semana, esto pese a que en todas las escuelas se está planteando que no hay opción de iniciar el ciclo escolar a distancia.

Esta situación es parte de una presencialidad sin condiciones que forzadamente se presenta como “segura”. Los problemas de infraestructura escolar se repiten en los grupos de Whatsapp de los docentes. Claramente las responsabilidades directamente son del Estado que desfinancia la educación pública.

Exijamos un aumento de emergencia al presupuesto educativo sobre la base del no pago de la deuda externa, impuestos a las grandes fortunas y no más financiamiento a la Guardia Nacional, para que de esta manera se financie de todos los recursos elementales que permitan una apertura realmente segura sin que se exponga nuestras vidas.




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