Mundo Obrero México

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Segunda reunión entre docentes de privadas y públicas contra la precarización

La unión de los docentes de escuelas públicas y privadas es una gran fuerza avasalladora que se puede apostar a defender la educación pública y gratuita, con plenos derechos laborales para todos los trabajadores de la educación. ¡A organizarnos!

Miércoles 8 de julio | 20:42

A partir de los centenares de testimonios de [email protected] de escuelas privadas que enviaron a la Agrupación Pan y Rosas y Nuestra Clase, nos parece muy importante continuar con la ardua labor de seguir construyendo la unidad entre docentes, ante los distintos atropellos laborales y los múltiples despidos. Decidimos llevar a cabo una nueva reunión con docentes de escuelas públicas y privadas, para dialogar acerca de las condiciones que se desarrollaron en el confinamiento y acciones colectivas para enfrentarlo.

Pandemia + crisis = despidos

Con la pandemia salió a relucir que dentro de un sistema económico capitalista las necesidades sociales como la salud y la educación no importan. Un sistema que produjo la crisis económica y que con el coronavirus, sólo agravó esta situación. Como bien lo demuestra la historia, esta condición es descargada sobre el pueblo trabajador con distintos mecanismos como la inflación en los productos y los despidos masivos.

Varios medios periodísticos han puntualizado que la crisis económica en México tendrá un impacto mucho más fuerte que las crisis de 1995 y 2008. Hasta el momento se ha expresado en miles de despidos principalmente en el sector privado. En el sector educativo, son las y los docentes de escuelas privadas quienes más han padecido rebajas salariales, suspensiones sin goce de sueldo, despidos ilegales, , todo esto bajo el silencio cómplice de la SEP y la Secretaría del Trabajo, pues permiten que laboren con nulos derechos laborales.

¡Ni un despido más!

Como lo charlábamos en la primera reunión de maestras y maestros de escuelas privadas y públicas, la precarización laboral es brutal en el sector privado, con salarios escasos, muchas veces menores al salario mínimo, no cuentan con un seguro social, ni estabilidad laboral pues dependen de la re contratación en cada ciclo escolar.

Laboran con nulas prestaciones como bonos o vacaciones y padecen un constante y profundo hostigamiento por parte de los directivos. Ante esto vemos necesario que docentes del sector público defendamos sus demandas unitariamente y exijamos su sindicalización al Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), para conquistar plenos derechos laborales y sindicales.

A la par, llamamos a la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) a repudiar los abusos y violaciones laborales que se viven bajo el negocio de la educación privada producto del avance neoliberal.

Si bien la precarización laboral en las escuelas privadas es brutal, en las escuelas públicas la precarización también se expresa por distintas vías.

Aunque la permanencia en el empleo ya no está vinculada a la evaluación docente, la precariedad en el sector público se manifiesta, por ejemplo, con bajos salarios, la imposibilidad de jubilarse para las nuevas generaciones de docentes, no tener acceso pleno al derecho a la salud con un ISSSTE en ruinas, la necesidad de dobles plazas u otro trabajo complementario para poder llegar a fin de mes, la continuidad de los interinatos, los salones saturados, las carencias en infraestructura, equipamiento y personal escolar, las horas no lectivas no remuneradas, los cursos de capacitación fuera de horario, la carga administrativa, la falta de plazas para los normalistas egresados.

A ello hay que agregarle la existencia del programa Proni, mediante el cual trabajan profesores de inglés como becarios, que no están contratados por la SEP.

La educación es un derecho, no un privilegio

Una maestra que laboró muchos años en escuelas privadas y después pudo ingresar al sector público, agregó que pensaba que ahí la carga iba a disminuir y eso no fue así, también hay una gran carga laboral y administrativa, e incluso el salario que se percibe sigue siendo insuficiente para mantener a su familia.

Además, la mayoría de los docentes son mujeres que enfrentan una de las peores violencias que es la precarización, desde el silencio y en total desamparo cuando se es madre soltera, jefa del hogar o se está embarazada.

La conclusión al hablar sobre las condiciones laborales que se viven en ambos sectores fue que con las políticas neoliberales, la privatización de la educación busca avanzar en liquidar los derechos laborales y el derecho a la educación pública y gratuita.

Alimentan la división entre docentes del sector privado y público comparando a quién trabaja mejor, quién sabe más, quién tener mejor control de grupo, o quien deja mejor preparados a los alumnos. Esto es absurdo y sólo aumenta la explotación laboral, además de ocultar que podemos ser grandes aliados, porque la docencia, como lo expresaba una maestra en la reunión: “Es una profesión muy noble y nos preocupamos por nuestros alumnos”.

En efecto, las y los docentes siempre buscamos brindar mejores clases, y esto puede hacerse realidad si nos organizamos con más profesores que también están hartos de este sistema educativo, hartos de esperar a que los gobiernos en turno inviertan en la educación que merece la niñez y la juventud mexicana. Hartos de esperar a que nuestros alumnos se encuentren bien durante esta pandemia, cuando sabemos que los millones de despedidos son sus padres y jefes de familia.

[email protected] de escuelas públicas y privadas no tenemos nada que perder

Sabemos que el panorama que se presenta es muy desalentador ante los miles y miles de contagios, los despidos masivos. Aun así, se llevará acabó el reinicio del ciclo escolar, seguramente de manera virtual, exigiéndonos las clases en línea en plataformas como Google Clasroom, cuando sabemos que muchos de nuestros alumnos no cuentan con los medios necesarios para poder conectarse a ese tipo de clases.

Asimismo, sabemos que se triplicarán los despidos con las y los alumnos que migrarán del sector privado al público, pues sus padres ya no podrán pagar las colegiaturas de escuelas privadas. Por eso consideramos que las y los maestros de escuelas públicas, tenemos que luchar unidos y organizados junto a docentes de escuelas privadas, en contra la precarización laboral y para defender nuestros derechos.

Uno de nuestros acuerdos fue comenzar a nuclearnos como docentes de ambos sectores para hacerle frente a la precarización y exigir estabilidad laboral (base o planta), prohibición de despidos injustificados y reducciones salariales, vacaciones pagadas, seguridad social y respeto de los horarios laborales para docentes de privadas.

Es necesario también exigir un aumento sustancial al presupuesto educativo para poder reparar las escuelas dañadas en el sismo de 2017 y que aún ahora, operan en pésimas condiciones. Y toda escuela que no cumpla con estos requisitos, deberá ser expropiada e incorporada al sistema público, bajo administración de sus trabajadoras y trabajadores democráticamente organizados e incorporados al SNTE.

¡Te invitamos a sumarte, es muy importante que más docentes del sector público y privado nos únamos y tengamos encuentros para intercambiar sobre nuestras experiencias, necesidades y propuestas! Contáctanos en nuestra página de facebook: Agrupación Nuestra Clase y Pan y Rosas México.






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