Sociedad

CONFERENCIA VESPERTINA

Sin pruebas masivas y con casi 56 mil muertos, Gatell apuesta a la inmunidad de rebaño

Gatell afirma que el pico fue con 55 casos cada millón de habitantes, es decir, con 127 millones unos 6,985 casos diarios. Pero las cifras no cierran: el 3 de agosto hubo 9,556 casos según se puede verificar en la página de la OMS.

Viernes 14 de agosto | 23:31

Para este viernes, según el informe técnico oficial, van 55,908 muertes y 511,369 casos confirmados. Se realizaron 1,156,852 pruebas para una población de 127 millones de habitantes.

A su vez, se dio a conocer que el semáforo epidemiológico que regirá desde el lunes 17 de agosto inaugura el amarillo con Campeche, mientras Aguascalientes, Baja California Sur, Nayarit, Colima, Hidalgo y Zacatecas permanecen en rojo, y el resto de las entidades está en naranja.

El discurso de Gatell estuvo plagado de incongruencias para justificar criminal política del gobierno de AMLO en materia sanitaria durante la pandemia. Ese fue el punto nodal de esta vespertina.

Según el subsecretario favorito de AMLO, México llegó en 123 días al pico de la pandemia, con 55 casos por millón de habitantes, mientras otros países de Europa tardaron entre 26 y 32 días en llegar al pico y con hasta 166 casos por millón de habitante.

Gatell subrayó que la diferencia se debió a las “intervenciones oportunas” que se llevaron a cabo en México. Pero los números que da no cuadran: el 25 de julio 8,438, el 2 de agosto hubo 8,458 casos y al día siguiente 9,556. Esos días fueron picos. Tampoco es congruente la comparación de los días en llegar al pico, pues los 123 días que llevamos cuadruplican por lo menos a los 26 o 32 días de aquellos países le que significa cuatro veces más contagios con la política de Gatell.

Toda la política oficial está orientada a justificar la falta de pruebas masivas y periódicas, el mantenimiento de actividades no esenciales que costaron vidas especialmente de la clase trabajadora y ahora una reapertura económica prematura que vela ante todo por los intereses de los empresarios.

Sin pruebas masivas, sin equipo de protección personal suficiente y de calidad, y con persecución a las y los trabajadores del sector salud que denuncian la precariedad con la que se enfrenta la pandemia, el discurso de las curvas, el aplanamiento, la reivindicación de la política gubernamental, todo suena hueco.

La orientación del gobierno de AMLO parece encaminarse a lograr la inmunidad de rebaño -dejar que el SARS-CoV2 infecte a un alto número de personas con la expectativa de que la población genere inmunidad luego de la infección- a partir de la circulación sin control efectivo del virus.

Según el subsecretario la inmunidad podría eliminar la pandemia. Claro que en el camino pueden perder la vida las personas más vulnerables: quienes padecen enfermedades crónicas, del sistema inmune o adultos mayores.

Queda en cuestión el discurso derechohumanista de AMLO y su promesa de “gobernar para los pobres”. Durante la pandemia claramente antepuso los intereses de Slim, de Salinas Pliego y de las trasnacionales.

Es urgente exigir con la lucha y la movilización pruebas masivas y periódicas para todos los trabajadores de los sectores esenciales, empezando por los del sector salud, así como un aumento de emergencia al presupuesto para salud que salga de impuestos especiales a los magnates y las grandes corporaciones, así como del no pago de la deuda externa y la reasignación de partidas presupuestarias del Ejército, la Marina y la Guardia Nacional para los hospitales. Necesitamos insumos para combatir la pandemia, no balas.






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