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Red Internacional

Subculturas. Skinhead: la rebeldía, la pertenencia de clase y el antagonismo ideológico

Los orígenes del movimiento skinhead se ubican en los años sesenta y setenta en los barrios de la clase obrera inglesa. Ante el liberalismo dominante, la extrema derecha intentó aprovechar esa rebeldía juvenil, generando una fuerte respuesta.

Jueves 28 de octubre de 2021 | 23:34

La independencia de Jamaica en 1962, tuvo como expresión –en el terreno cultural- el origen del ska que era escuchado en los sound system o sonideros callejeros, lugar en el que a través de la música se festejaba la independencia del imperio inglés. Sin embargo, ante las condiciones de pobreza que prevalecían en el país, los jamaiquinos comenzaron a migrar a países europeos, principalmente Inglaterra, en donde comenzó a popularizarse el ska y el reggae a partir de la influencia de la juventud jamaiquina que frecuentaba discotecas y se unía a la clase trabajadora británica.

La extensión musical jamaiquina, impulsó en la década de los sesenta el surgimiento de movimientos como los skinhead o cabezas rapadas, su raíz se encuentra en los barrios de la clase trabajadora de Inglaterra quiénes además reivindicaban una visión multirracial. Fueron influenciados por los rude boy y los mods, de donde adoptaron la vestimenta: botas, tirantes y pantalones como representación a la clase obrera, a su vez, el cabello corto los diferenciaba de los hippies, que en su mayoría eran provenientes de la clase media acomodada.

A partir de la década de los setenta inició el periodo del liberalismo económico o neoliberalismo. De manera general implicó la privatización de los servicios públicos y el detrimento de los derechos laborales de las y los trabajadores, aunado a la crisis del petróleo -acontecida en este periodo-, generó el incremento de precios de materias primas, de la inflación y el desempleo, esta situación ocasionó el aumento de la migración, por lo que en Inglaterra el partido de extrema derecha National Front promovió la consigna: “si son negros mándelos de vuelta.”

El movimiento skin continuaba en auge y la extrema derecha buscaba mantener su política racista y nacionalista, de tal forma que surgieron los skinheads neonazis o boneheads quiénes se concentraban en Alemania, Inglaterra y Francia; fueron usados como base para replicar ideas fascistas y como grupos de choque. Incluso, su vestimenta representaba su ideología dado que usaban pantalones de combate y botas oscuras Dr. Martens con cordones blancos que simbolizaban la supremacía blanca, siendo su género musical es el RAC (Rock Against Communism).

En respuesta, se conformaron organizaciones antifascistas y antirracistas como: Anti Nazie League y Rock Against Racism, muchos de ellos se asociaban con partidos de izquierda como el trotskista Socialist Workers Party, el anarquismo o partidos socialdemócratas (Labour Party).

Posteriormente, se fundó en la ciudad de Nueva York; Skinheads Against Racial Prejudice (SHARP) y Red and Anarquist Skinheads (RASH) organizaciones que hasta la fecha continúan existiendo a nivel internacional y que enfrentan a los grupos fascistas ahí donde los encuentran.

Cabezas rapadas en México

El movimiento skin llegó a México a la par del punk en la década de los ochenta, a través de revistas y discos que se fueron divulgando. Posterior, en la década de los noventa con el apogeo musical jamaiquino, estadounidense e inglés -ska, reggae, rocksteady, oi, punk- el movimiento skin comenzó a desarrollarse en algunas ciudades de México, principalmente en la CDMX y Estado de México.

Los primeros colectivos skinhead en la CDMX -conformados en ese periodo-, fueron Rasher y MOLACARA (Movimiento Latinoamericano de Cabezas Rapadas) éste último en sus inicios conglomeró a skinheads latinos de los ochenta, sin embargo, retomó ideas fascistas y nacionalistas, motivo por el cual se fragmentaron, impulsando al resto a unirse a SHARP o RASH.

En la actualidad, los skinheads ligados al nacionalismo y fascismo han sido relacionados con partidos políticos como Partido Acción Nacional (PAN) y al Partido Nacional Socialista de México.

Aunque la presencia en el país de skinheads de derecha ha sido relativamente mínima, los cabezas rapadas combaten contra el estigma y el desprestigio histórico que el movimiento skin ha mantenido, mostrando que nada tienen que ver los verdaderos skinheads con los neonazis y racistas que se hacen pasar por skins.

La mayoría de los skinheads mexicanos preservan la ideología antifascista y antirracista, asimismo, hay grupos que reivindican las luchas de los pueblos originarios como el EZLN, el comunismo o el anarquismo, haciendo contingentes en marchas como la del 2 de octubre o el 1 de mayo; aunque hay que decir que algunos que se posicionan como “apolíticos”, también llamados tibios por los skinheads más politizados.

Otro sector importante son las skingirls o rude girls que han impulsado fanzines para mujeres skin y algunas de ellas son afines a algunas alas del feminismo. A la fecha, existen secciones de RASH en Valle de México, Durango, Guadalajara y otras entidades del país, siendo un movimiento que se mantiene en el tiempo y que se reconoce en tocadas de grupos de ska, skinhead reggae, oi y otros géneros afines. Una escena de la clase obrera siempre dispuesta a enfrentar fachos y derechistas.

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