Juventud

EDUCACIÓN/RECHAZADOS

Triunfa el Movimiento de Aspirantes Excluidos de las Escuelas Normales del D.F.

Este 3 de agosto, después de numerosas movilizaciones y asambleas que realizamos en los últimos meses, las autoridades de la Dirección General de Educación Normal y Actualización del Magisterio (DGENAM) respondieron en una mesa de negociación a las demandas del Movimiento de Aspirantes Excluidos de las Escuelas Normales del D.F.

Martes 4 de agosto de 2015

Mientras tanto, afuera de la dependencia, decenas de aspirantes rechazados, estudiantes y padres de familia, acompañados por jóvenes excluidos de otras instituciones integrantes del MAES y organizaciones de izquierda, como el Movimiento de los Trabajadores Socialistas, realizaron un nutrido mitin para apoyar al movimiento.

A los aspirantes que originalmente habían sido rechazados por no cumplir con alguno de los requisitos establecidos en la convocatoria de ingreso, desde el fin de semana ya se les había convocado para inscribirse. Lo cual demuestra que estos requisitos, excluyentes y discriminatorios (como el puntaje de 950 puntos en el examen de selección o el promedio mínimo de 8 exigidos), son en realidad resultado de decisiones políticas y no pedagógicas, para provocar el vaciamiento de nuestras escuelas.

El gobierno federal, que hipócritamente dice querer mejorar la “calidad” educativa, mantiene a las normales (especializadas en la formación de maestros) en el abandono y está logrando en los hechos reducir drásticamente su matrícula.

La decisión de las autoridades de admitir a todos los rechazados no es producto de su buena voluntad, sino de la lucha de este movimiento y de lo aberrante que resulta que mientras cientos de miles de jóvenes que aspiran a ingresar a otras instituciones educativas no pueden hacerlo por la falta de lugares, en las normales se dejen vacíos muchos de los que hay.

La postura que los representantes del movimiento planteamos en la negociación ante esta decisión fue que, si bien responde a la exigencia de que nuestros compañeros sean admitidos para poder formarse como maestros, no resuelve el problema de fondo sino sólo lo posterga.

Porque se plantea como una asignación “extraordinaria” de lugares, mientras los mecanismos “de selección” ordinarios seguirán operando, desalentando la demanda y provocando la exclusión (al menos en principio) de cientos de aspirantes, obligándonos a enfrentar el mismo problema, seguramente agravado, el próximo año.

Por lo cual exigimos que se defina un proceso para discutir democráticamente entre la comunidad de todas las normales los términos de la próxima convocatoria de ingreso, que permita diseñar mecanismos de admisión equitativos e incluyentes, tendientes a fortalecer nuestras escuelas y no a debilitarlas.

La lucha sigue

Nuestra postura como movimiento es reclamar el acceso libre e irrestricto a las normales de todo joven que, habiendo concluido su bachillerato, quiera ser maestro; que aumente el presupuesto para las normales y la educación pública; que se asignen plazas basificables y de nueva creación a todos los egresados normalistas; así como repudiamos la contra reforma educativa de Peña Nieto por atentar contra nuestros derechos como futuros maestros.

Lo que se consiguió, así sea provisional, es consecuencia de la resistencia de todos los compañeros que fueron parte del movimiento y de la lucha que hemos dado en años anteriores; de la unidad que establecimos con otros movimientos como el Movimiento de Aspirantes Excluidos de la Educación Superior y del apoyo que conseguimos de organizaciones solidarias como el MTS, la delegación sindical de los trabajadores de la Normal Superior y la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación.

Esto es sólo el principio. Nos proponemos profundizar este camino, ahora con muchos nuevos compañeros, para defender al normalismo y la educación pública.






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