www.laizquierdadiario.mx / Ver online
La Izquierda Diario
http://www.smn.gov.ar/?mod=pron&id=1 Twitter Faceboock

DIVERSIDAD SEXOGENÉRICA
El fantasma de Leelah
Óscar Fernández | @OscarFdz94

Publicamos este artículo de la revista Armas de la Crítica, originalmente realizado en 2015, sobre la situación de la comunidad sexodiversa en EE.UU. tras el suicidio de Leelah Alcorn, una chica trans.

Link: http://www.laizquierdadiario.mx/El-fantasma-de-Leelah

El 28 de diciembre de 2014, Leelah Alcorn, de 16 años y que se identificaba como una chica trans, se quitó la vida después de caminar aproximadamente seis kilómetros desde su casa a la Interestatal, donde fue arrollada por un camión. Leelah publicó una carta en Tumblr desde su cuenta, lazerprincess (que fue eliminada a instancias de sus padres), donde al final decía que:

“La única manera en que yo descansaré en paz es si un día las personas transgénero no son tratadas de la manera en que yo fui; que sean tratados como seres humanos, con sentimientos válidos y derechos humanos. […] Mi muerte tiene que significar algo. Mi muerte debe ser contada en el número de trans que se suicidan este año. Quiero que alguien vea ese número y diga ‘eso está jodido’ y lo arregle. Que arregle a la sociedad. Por favor”.

Su muerte causó revuelo en redes sociales y hubo una fuerte respuesta de los colectivos de derechos de la comunidad sexodiversa frente a la exclusión que sufren las personas trans en EE.UU., provocando que miles mandaran donaciones a agrupaciones de derechos de transexuales. La comunidad intersexual en EE.UU. sufre, por un lado, la exclusión social en sus entornos cercanos, y por el otro, de una tremenda desigualdad propiciada por el establishment estadounidense que se exporta también a otros países.

Leelah Alcorn: una vida negada

En su carta suicida, Leelah expuso su vida y cómo poco a poco le quitaron el color y las ganas de vivir. Se sentía “como una chica atrapada en el cuerpo de un chico” desde los cuatro años, cuando descubrió el significado de “transexual”, le dijo a su madre que era uno y que quería cambiar su género, a lo cual recibió una respuesta negativa. “Inmediatamente le dije a mi mamá, y ella reaccionó muy negativamente, diciéndome que era una fase, que nunca iba a ser realmente una chica, que Dios no cometía errores, que estaba equivocado”, relató en su carta. A partir de ahí, Leelah comenzó a odiarse a sí misma y entró en una depresión que jamás pudo superar.

Su madre la llevó con varios “terapeutas” cristianos que pretendían lavarle el cerebro con los evangelios y “curar su homosexualidad”. “Sólo tuve más cristianos diciéndome que yo era egoísta y que estaba mal y que debía buscar ayuda apelando a Dios”. Cuando cumplió 16 años, Leelah les pidió consentimiento a sus padres para iniciar la terapia de conversión. Al recibir una negativa, lloró hasta quedarse dormida. Posteriormente, Leelah salió del clóset en la escuela, lo cual enfureció más a sus padres y causó que la aislaran literalmente del mundo: le quitaron su computadora y su celular, le prohibieron ingresar a redes sociales y la sacaron de la escuela y la inscribieron en un curso en línea. Así estuvo durante cinco meses: “sin amigos, sin apoyo, sin amor. Sólo la decepción de mis padres y la crueldad de la soledad”.

Finalmente le devolvieron sus cosas, pero cuando se encontró con sus amigos y vio que no les importaba realmente, Leelah decidió que era suficiente. Esto, aunado a las presiones en su vida personal, la religión de sus padres, la presión escolar para poder ingresar a una universidad, aunado a que Leelah pensaba que nunca encontraría el amor, todo eso la llevó a quitarse la vida. “No hay forma de ganar. No hay manera de salir. Estoy bastante triste de por sí, no necesito que mi vida sea peor. La gente dice que "las cosas mejoran", pero eso no es cierto en mi caso. Las cosas empeoran. Cada día me pongo peor.”

Posteriormente, su madre publicó en su cuenta de Facebook un mensaje dedicado a su hijo diciendo: "mi dulce hijo de 16 años, Joshua Ryan Alcorn fue a casa al cielo esta mañana. Salió por una caminata temprano y fue atropellado por un camión. Gracias por los mensajes y bondad y preocupación que nos han mandado. Por favor continúen manteniéndonos en sus plegarias". Las críticas no se hicieron esperar para la familia de Leelah, que continuó refiriéndose a ella como Josh, siendo irrespetuosa con los deseos de su hija incluso en muerte, a pesar de que en reiteradas ocasiones sus padres habían dicho que la “amaban incondicionalmente”.

En la exclusión nacional económica…

Hay una enorme brecha entre los niveles de vida de la comunidad sexodiversa en comparación con la comunidad heterosexual. Un estudio independiente realizado en 2009 (y a pesar de aclarar que tenía una falta considerable de datos) [1] registró que entre los adultos que tienen acceso a un seguro de salud, el 82% de los heterosexuales tenía uno, la comunidad gay llegaba al 77% y los transexuales apenas al 57%.

Allí mismo vieron que los gays tenían 29% en cuanto a que atrasaban o no hacían sus visitas médicas, frente a un 17% de los heterosexuales; de quienes atrasaban o les negaban prescripciones, la tasa llegaba a un 22% en la comunidad gay contra 13% en la comunidad heterosexual. Precisamente por lo anterior, la comunidad gay tenía una tasa de 24% de casos que eran atendidos en la sala de emergencias contra 18% de los heterosexuales.

El 83% de los heterosexuales dijo sentirse en buena condición de salud, frente a un 77% de los gays y un 67% de los trans; de las mujeres que pidieron un mamograma, el 62% de las heterosexuales pudo tener acceso frrente al 57% de las lesbianas y bisexuales; 6% de los heterosexuales son diagnosticados de cáncer frente al 9% de los gays; el 5% de los heterosexuales ha sido amenazado con un arma contra el 19% de los gays; 4% de los jóvenes heterosexuales estuvieron en una pelea que requirió tratamiento médico contra 13% de los gays; el 6% de los jóvenes heterosexuales tienen sobrepeso contra el 12% de los gays.

Otro estudio, hecho dos años después, [2] se enfocó en la comunidad trabajadora. Entre el 15 y el 43% de los trabajadores gays han recibido discriminación en su centro de trabajo, entre el 8 y el 17% de los gays dijo que los habían rechazado o despedido de su trabajo por su orientación sexual, del 10 al 28% dijo que no los tomaron en cuenta o les habían rechazado un ascenso por su orientación sexual, entre el 7 y el 41% de los gays dijo que los habían abusado verbalmente o que su centro de trabajo había sido vandalizado, 90% de los gays habían sido víctimas de acoso y maltrato en su trabajo; de los transexuales, el 47% tuvo problemas en su trabajo: el 44% no fue aceptado en su trabajo, 23% les negaron un ascenso y 26% fueron despedidos. La comunidad sexodiversa gana entre 10 y 32% menos que los heterosexuales.

Krehely, J. (2011). Gráficas de disparidad en materia de salud contra la comunidad sexodiversa desglosado por origen étnico. Recuperado de https://www.americanprogress.org/issues/lgbt/report/2009/12/21/7048/how-to-close-the-lgbt-health-disparities-gap/

Exclusión nacional política…

Existen diversas formas de discriminación cotidiana de las que la comunidad sexodiversa es objeto. En noviembre de 2014, una pareja de lesbianas de Arizona les fue negado el servicio de un ministro para casarse; [3] en Colorado, 15 minutos después de que empezara el funeral de una chica lesbiana, el pastor se rehusó a continuar con la misa si no quitaban las fotografías de la chica y su pareja del video memorial; [4] en Tejas, miembros del Partido “Demócrata” bloquearon al conocido líder transexual Nell Gaither de su página de Facebook; [5] un conocido video bloguero de YouTube, Austin Wallis, fue expulsado de su escuela debido a que se rehusó a eliminar todo rastro de su expresión libre de sexualidad de su canal de YouTube, lo cual fue considerado una medida legal debido a que la escuela no era pública. [6] La comunidad gay no puede siquiera disfrutar de los derechos más elementales de la vida pública. Según un artículo de Tomás Máscolo, [7] la comunidad Trans es demasiado vulnerable, tienen que recurrir a prostituirse para salir al día o terminan encarcelados por carecer de un lugar donde dormir.
Asimismo, diversas organizaciones cristianas actúan impunemente arropados bajo subsidios estatales por asumirse como clínicas de cura. Por ejemplo, la otrora candidata republicana, Michelle Bachmann, fue objeto de un escándalo en 2011 cuando la opinión pública se enteró de que su esposo era dueño de clínicas que decían “sacar lo gay con rezos” (Pray Away the Gay) y de los cuales llegaron a ganar 137 mil dólares [8] por medio del presupuesto de Medicaid, el servicio de salud introducido por Obama y del que el Tea Party (el ala derecha del partido republicano) fue un gran crítico. La muerte de Leelah provocó una campaña nacional para que este tipo de clínicas, que actúan con libertad, y en algunos casos llegan a ser demasiado severos, sean prohibidas para siempre.

Una de las formas más brutales para “curar la homosexualidad” fue expuesta por el documental Kidnapped for Christ (Secuestrado para Cristo). Los testimonios, si el lector puede creerlo, parecen ser sacados de cualquier sobreviviente del Holocausto o de la GESTAPO: “una mañana me desperté y había dos sujetos en mi casa. Me dijeron que me vistiera, que me iban a mandar a una escuela en República Dominicana. Me resistí y me amarraron con un cinturón y me llevaron a un auto”; “cuando desperté, mi mejor amiga había desaparecido”; “no respondía nuestras llamadas y sus padres nos decían que no se sentía bien”. Pero la “justificación” de los dueños era todavía peor: la forma en que les podemos hacer entender que están causando mucho dolor a sus seres queridos es causándoles un poco de dolor a ellos mismos. Muchachos que, solamente por su orientación sexual, eran enviados a un campo de concentración de facto en República Dominicana. Las secuelas eran tan severas que los muchachos llegaban a sus casas y pedían permiso hasta para comer.

Y Opresión internacional…

Unos días después de la muerte de Leelah, el 5 de enero de este año, Eylül Cansın, transexual de 24 años, saltó desde el puente de Bósforo en Constantinopla/Estambul (Turquía) y se quitó la vida. Eylül externó sus motivos en un video subido a YouTube. La chica, que se identificaba como transexual, contó entre lágrimas cómo no la dejaban expresarse libremente: “no podía trabajar, quería hacer cosas. […] Me lo impidieron muchas veces y me hicieron sufrir mucho”. [9]

Los transexuales son igual de discriminados en el extranjero debido a la influencia estadounidense. En Camerún, la tasa de discriminación a los homosexuales ha llegado a niveles alarmantes, al grado de que las personas que van a los bares no pueden pedir licor de crema Baliey’s por estar asociado a la comunidad gay. [10] Uganda, país que tuvo un escándalo internacional en años recientes debido a sus leyes homofóbicas, comenzó su giro político después de una serie de conferencias del pastor ultrarreaccionario Scott Livelty, quien afirma que los homosexuales inspiraron a Hitler y son culpables del Holocausto, [11] que ser gay es más ofensivo que los genocidios y de que es necesaria una "revolución antigay" contra la "homosexualización del mundo". [12] Después de estas conferencias, las iniciativas de ley homofóbicas se dispararon, al mismo tiempo que otras organizaciones religiosas (como la International House of Prayer) lograron tener más libertades para ingresar sus “misiones” al país africano. Lively de hecho se jacta de estar detrás de las leyes homofóbicas en la Rusia de Putin:

Creo que tuve algo que ver con eso. Incluí [estas sugerencias] en mi carta al pueblo ruso que publiqué en la última ciudad de la gira, la cual fue San Petersburgo, y desde luego, San Petersburgo resultó ser la primera ciudad que adoptó esta ley. Es uno de mis logros de los que más me enorgullezco. [13]

… en beneficio de los políticos

La realidad es que en Estados Unidos, muchas organizaciones “sin fines de lucro”, clericales y juveniles (como el de la pastora Becky Fisher, y del cual se enfoca el documental Jesus Camp) han respaldado a candidatos de ambos partidos y han garantizado una afluencia de votos que les garantiza la victoria. Políticos de los estados del sur y del llamado “cinturón de la Biblia” [14] (así como de otros estados, como Arizona, Colorado, Nuevo México u Ohio) impulsan proyectos de ley reafirmando la “identidad cristiana” de la nación, lo cual se combina con la asociación de organizaciones religiosas en la vida política del país. Para mantener a esta base social, los políticos impulsan leyes reaccionarias que atacan los derechos de las minorías (ateos, homosexuales, mujeres, inmigrantes, etc.) o —en el caso sobre todo de los demócratas— terminan moderándose cuando las masas se movilizan para no perder el apoyo de uno u otro sector. La discriminación es sólo una parte de la estructura social en EE.UU. Políticas contra el aborto, los derechos de las mujeres, de los trabajadores, de las minorías, políticas de supremacía religiosa (en violación flagrante de la separación entre la Iglesia y el Estado en la primera enmienda), todas son el pan de cada día para la comunidad sexodiversa, la cual, como hicimos notar más arriba, resulta ser doble o triplemente discriminada.

Recientemente, por ejemplo, se supo de un grupo de diputados del congreso de Mississippi que impulsaba una iniciativa para hacer de la Biblia el libro oficial de ese estado. [15] El año pasado, un grupo de ateos respaldados por la Asociación Estadounidense de Libertades Cívicas (ACLU por sus siglas en inglés) demandó al congreso de Oklahoma por poner un monumento de los 10 Mandamientos en terrenos federales. [16]

Varias organizaciones religiosas posan como instituciones de investigación y educativas para impulsar sus agendas reaccionarias y oscurantistas y evadir impuestos. Tal es el caso de la organización Answers in Genesis (Respuestas en Génesis) del australiano Ken Ham, que, como su nombre lo indica, pretende extender la idea de que todas las respuestas de la filosofía, la moral, la ética y la ciencia se encuentran en la Biblia (en el libro del Génesis, para ser exactos). Otros líderes religiosos, como Kent Hovind, quien se encuentra todavía en prisión por evasión fiscal, no han tenido tanto éxito. En cuanto a organizaciones clericales, como la Iglesia de los Santos de los Últimos Días (también conocidos como los mormones), han respaldado a los Boy Scouts of America y han emprendido una caza de brujas contra todos los dirigentes que sean homosexuales bajo la premisa de "proteger a los niños”. En esta organización está prohibido que entren los niños ateos, agnósticos y las mujeres. Los homosexuales lograron su admisión a partir del año pasado debido a la presión de distintas organizaciones que abogaban por la tolerancia hacia la diversidad sexual; en ese mismo sentido, los afrodescendientes pudieron acceder a la iglesia mormona hasta 1978.

Esta es la sociedad que asesinó a Leelah Alcorn: una sociedad que teme como los vampiros a la cruz la unión de los sectores explotados. Algunos agitando el fantasma del comunismo, otros tantos el del terrorismo, y otros más el de la perdición y el pecado, ninguno de los sectores religiosos quiere ver que la comunidad sexodiversa, los inmigrantes, los ateos y las minorías religiosas (sobre todo los musulmanes) consigan avances en sus derechos. La victoria de unos es la victoria de todos. Solamente la más ferviente unidad fraternal de estos sectores podrá cumplir el sueño de Leelah, el cual dejó plasmado en las últimas palabras de su testamento.

 
Izquierda Diario
Síguenos en las redes
/ izquierdadiariomx
@LaIzqDiarioMX
+525570704442
www.laizquierdadiario.mx